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Los Fullerenes pueden ayudar a mantener lejos daño al tejido normal de la radiación

Usando embriones transparentes de los zebrafish, los investigadores en la Universidad Médica de Jefferson han mostrado que un nanoparticle microscópico puede ayudar a mantener lejos daño al tejido normal de la radiación.

El nanoparticle, un fútbol bola-dado forma, depresión, carbón-basó la estructura conocida como fullerene, actos como un “sumidero del oxígeno,” atando a los radicales peligrosos del oxígeno producidos por la radiación.

Los científicos, llevados por Adán Dicker, M.D., Ph.D., profesor adjunto de la oncología de la radiación en la Universidad Médica de Jefferson de la Universidad de Thomas Jefferson en Philadelphia y en el Centro del Cáncer de Kimmel de Jefferson, y Ulrich Rodeck, M.D., profesor de la dermatología en la Universidad Médica de Jefferson, ve los fullerenes como potencialmente “nueva clase de agentes radioprotectores.”

Presentan sus personas los resultados el 15 de noviembre de 2005 en la Conferencia Internacional de AACR-NCI-EORTC sobre Metas Moleculares y la Terapéutica del Cáncer en Philadelphia.

Mientras Que la quimioterapia y la radioterapia son los tratamientos estándar para el cáncer, toman su peaje respectivo en el cuerpo. La Radiación puede dañar las células epiteliales y llevar a la baja de pelo permanente, entre otros efectos, y a ciertos tipos de quimioterapia sistémica puede producir pérdida y daño de oído a varios órganos, incluyendo el corazón y los riñones. Algunos otros efectos secundarios incluyen esofagitis, diarrea, y las úlceras del boca e intestinales.

Solamente una droga, Amifostine, ha sido aprobada hasta la fecha por Food and Drug Administration federal, para ayudar a proteger el tejido normal contra los efectos secundarios de la quimioterapia y de la radiación, y los investigadores quisieran desarrollar agentes nuevos y mejorados.

El Dr. Dicker y su grupo exploraba los mecanismos moleculares responsables de daño celular de la radiación. Colaboraron con una empresa farmacéutica Houston-Basada, C Sesenta, y su agente radiación-protector, CD60_DF1.

Para probar como de bien trabajó, giraron a los embriones minúsculos de los zebrafish, que son transparentes y permiten que los científicos observen de cerca el daño producido por tratamientos contra el cáncer a los órganos. Zebrafish tiene generalmente la mayor parte de sus órganos formados por el día tres de vida.

Dieron a embriones diversas dosis de la radiación ionizante así como del tratamiento por cualquier Amifostine, que actuaba como agente de mando, o CD60_DF1. Encontraron que CD60_DF1 dado antes e incluso inmediatamente después que - hasta 30 minutos - la exposición a las Radiografías redujo daño del órgano por una mitad a dos tercios, que era tan buena como el nivel de protección dado por Amifostine.

“También mostramos que el fullerene proporcionó a la protección órgano-específica,” notas del Dr. Dicker. “Protegió el riñón contra daño inducido por radiación, por ejemplo, así como ciertas partes del sistema nervioso.”

Él explica esa una manera que la radiación daña con frecuencia las células y los tejidos están produciendo “especie reactiva del oxígeno” - los radicales, los peróxidos y los oxhidrilos del oxígeno. El equipo de investigación mostró que los embriones de los zebrafish expuestos a la radiación ionizante tenían el más de 50 por ciento menos especie reactiva del oxígeno comparada a los embriones no tratados.

Él dice que la compañía también tiene tecnología permitiendo a ciertas moléculas ser asociado a los nanoparticles, que permitirán el apuntar a los órganos y a los tejidos específicos.

Después, el Dr. Dicker y sus colegas quisieran proyectar los estudios que observan otro sistema modelo animal para descubrir si el fullerene no sólo protege el animal entero contra la radiación, pero también examinar órgano-específico efectúa, por ejemplo la protección de los pulmones, por ejemplo. También están interesados en la exploración de su capacidad de prevenir algunos de los efectos secundarios a largo plazo de la radiación, tales como fibrosis en la pata. Él y sus compañeros de trabajo también quieren determinar mejores maneras de apuntar el agente para proteger tejidos y órganos específicos.

http://www.jefferson.edu/