Los ácidos grasos poliinsaturados Omega-3 pueden influenciar humor, personalidad y comportamiento

Los ácidos grasos poliinsaturados Omega-3 pueden influenciar humor, personalidad y comportamiento, según resultados de un estudio presentado por la universidad de los investigadores de la Facultad de Medicina de Pittsburgh en la 64.a reunión científica anual de la sociedad psicosomática americana en Denver.

En un estudio de 106 voluntarios sanos, los investigadores encontraron que los participantes que tenían niveles de sangre más inferiores de los ácidos grasos poliinsaturados omega-3 eran más probables denunciar síntomas suaves o moderados de la depresión, una perspectiva más negativa y ser más impulsivos. Inversamente, ésos con niveles de sangre más altos de omega-3s fueron encontrados para ser más conformes.

“Varios estudios anteriores han conectado niveles bajos de omega-3 a las condiciones clínico importantes tales como desorden depresivo importante, desorden bipolar, esquizofrenia, desorden del abuso de substancia y de déficit de atención,” dijo a Sarah Conklin, Ph.D., escolar postdoctoral con el programa del comportamiento cardiovascular del remedio en el departamento de la psiquiatría en la universidad de la Facultad de Medicina de Pittsburgh. “Sin embargo, pocos estudios han mostrado que estos lazos también ocurren en adultos sanos. Este estudio abre la puerta para la investigación futura que observa en qué efecto que aumenta la admisión omega-3, sea por la consumición de las comidas ricas omega-3 tenga gusto de los salmones, o de tomar suplementos del aceite de pescado, tiene en el humor de la gente.”

La asociación americana del corazón recomienda que todos los americanos consumen el pescado, que es alto en los ácidos grasos omega-3, dos veces por semana. Esta recomendación se basa sobre pruebas que una dieta arriba en los pescados s se asoció a salud perfeccionada del corazón y redujo el riesgo para los problemas corazón-relacionados. Mientras que la ventaja cardiovascular de aumentar la admisión omega-3 se reconoce bien, se sabe relativamente poco de los efectos sobre la salud mentales potenciales entre el público en general.

Las comparaciones fueron hechas analizando niveles de los ácidos grasos omega-3 en la sangre de los participantes y comparar esos datos a las muescas de los participantes en tres validó las pruebas para la depresión, la impulsividad y la personalidad. La cantidad de omega-3 que circula en sangre refleja la ingestión dietética del ácido graso. El estudio no requirió a participantes realizar cambios en sus hábitos normales de la dieta.