Porqué todos continuamos con esos hábitos malos

Si usted se ha preguntado nunca porqué tan mucha gente continúa ignorar alertas públicas y los anuncios sobre los peligros del alcohol que fuma, de consumición y de otros hábitos que sabemos para ser malos para nosotros, un investigador Canadiense puede tener la respuesta.

El Dr. Cindy Jardine, profesor adjunto de la sociología rural en la Universidad de Alberta en Edmonton, dice que persistimos con los hábitos y los comportamientos que son aventurados porque no abordamos las razones por las que las estamos haciendo.

El Dr. Jardine, dice en dos estudios de caso recientes dónde pidieron la gente valorar el peligro de diversos tipos de riesgos incluyendo hábitos de la forma de vida, él estaba sin obstrucción que ella entendía qué tipos de comportamiento son los más aventurados, pero el conocimiento no era suficiente para motivarlos para cambiar sus maneras.

Ella dice que los resultados mostraron de hecho que la gente tiene una comprensión muy realista de los diversos riesgos en sus vidas y los comunicadores del riesgo necesita observar otros factores cuáles no se han considerado antes.

El primer estudio de caso observaba a 1.200 personas en Alberta que fueron reconocidas en 1994 y 2005.

Los hábitos de la Forma De Vida tales como tabaquismo, tensión y broncear fueron alineados como los tres riesgos superiores, siendo considerado más peligroso al público de Alberta que peligros de la tecnología o de la contaminación tales como contaminación química, reducción del nivel de ozono y receptores de papel de gas amargos.

El tabaquismo fue alineado como “muy peligroso” por el 53 por ciento de ésos reconoció en 1994 y por el 60 por ciento de los demandados reconocidos en 2005.

La Tensión fue alineada como “muy peligrosa” por el 54 por ciento de la gente en 1994 y cerca el 65 por ciento en 2005. En cambio, los receptores de papel de gas amargos fueron alineados como “muy peligrosos” por el solamente 24 por ciento de la gente en 1994 y cerca el 28 por ciento en 2005.

El segundo estudio de caso, implicando una encuesta conducto en dos comunidades Aborígenes septentrionales en Canadá reveló resultados similares.

Una Vez Más los riesgos de la forma de vida fueron considerados como el más peligroso y casi todo el mundo en las comunidades alineó el riesgo asociado a uso del alcohol (el 96 a 100 por ciento de los demandados) y a fumar (el 80 por ciento de demandados) como “muy peligroso”.

Los Riesgos asociados a los contaminantes del trazo y a hacer actividades tradicionales en un ambiente duro fueron alineados como menos aventurados.

Cuando está preguntado por problemas de salud personales y de la comunidad, ésos en la segunda encuesta reconocida libremente que sabían sobre los peligros del comportamiento aventurado como elegir impulsar mientras que estaban empeoradas, sobre humo de segunda mano del cigarrillo y sobre Síndrome Alcohólico Fetal, cuando son nonatas los bebés son dañadas por el consumo del alcohol de sus moldes-madre.

Jardine dice saben que el alcohol es malo, pero los comunicadores del riesgo no están observando las razones subyacentes por las que la gente continúa beber bastante que las aplicaciones subyacentes qué gente de los giros a beber.

Ella dice que apenas informando a gente lo que sabemos sobre los riesgos para la salud no resolverá los problemas.

El estudio sugiere factores tales como la necesidad de la aceptación social y papeles humanos del juego del desafío en hábitos malos persistentes, y es muy duro cambiar un comportamiento si es todavía aceptable social.

Jardine dice hasta que la psicología detrás del comportamiento aventurado se entienda realmente, gente no abandonará sus tornillos de banco, no importa cómo mucho ellos sabe.

Ella sugiere que los investigadores y otros comunicadores del riesgo necesiten hablar con la gente que están intentando alcanzar, antes de formar mensajes y escuchar las cosas que se refieren realmente a gente.

Jardine presentó sus conclusión recientemente en la Conferencia de RiskCom 2006 en Suecia.