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Vacuna del tumor cerebral de Stanford que se probará nacionalmente

Cuando Susan Wright aprendió que ella tenía un tipo de fatal, el cáncer de cerebro rápidamente cada vez mayor a la edad de 46 años, sus doctores en la universidad de la Florida le informó que ella no viviría más de 18 meses.

Tres años más adelante, Wright está todavía activo, monta su bici y pasa los días canoeing en un río local. “No puedo hacer cosas en el nivel al cual utilicé, pero todavía estoy aquí,” ella dijo.

Wright y sus doctores atribuyen su supervivencia en parte a una nueva vacuna, desarrollada por un investigador en la Facultad de Medicina de la Universidad de Stanford, para tratar su tumor cerebral agresivo llamado glioblastoma. Aunque sus doctores en la Florida no tuvieran acceso a la vacuna, enviaron Wright a Duke University donde ella pasó el próximo año que recibía el tratamiento experimental en una juicio clínica.

“Recuerdo que como época de la grandes salud y optimismo,” ella dijo. Sin embargo, Wright no se ha curado, y desde entonces ha tenido una recaída y está en la quimioterapia. Pero incluso con la recaída, la vacuna ha ayudado a Wright vivió más de largo que la mayoría de los pacientes del glioblastoma, que tienen una tasa de supervivencia media menos que un año.

Ahora la vacuna será probada en Stanford así como otra sitúa por toda la nación. Convertido originalmente por Albert Wong, el Doctor en Medicina, el profesor de la neurocirugía y la pieza del centro completo del cáncer de Stanford, resultados han sido hasta ahora bastante prometedores estimular 20 una juicio de centro patrocinada por Celldex, la nueva - jersey - compañía basada que desarrollaba la terapia. Wong tiene existencias en Celldex y es un consultor para la compañía.

La vacuna está atrayendo ya interés, y se programa para ser ofrecida durante del “la difusión Evening News de CBS” del 22 de marzo en un parte por el ancla Katie Couric.

Stanford prevee comenzar a alistar a pacientes en la juicio en abril. Para Wong, el comienzo de esta juicio es el resultado de un interés carrera-largo en la vacuna y en el curado de glioblastoma. “Cuando usted oye hablar la gente que es diagnosticada con el cáncer de cerebro y muriendo varios meses más adelante, ése es generalmente glioblastoma,” él dijo. Cualquier tratamiento que perfeccione tiempo de supervivencia en gente con la enfermedad es una mejoría importante, él dijo.

El solamente 3 por ciento de gente con glioblastoma sobrevive cinco años, con la supervivencia media siendo apenas bajo año. La enfermedad resiste el tratamiento con quimioterapia y la radiación, y se extiende tan efectivo en el cerebro que un cirujano puede no más quitar hasta la última célula que un comedor criticón podría quitar cada broca del queso de una cazuela.

La vacuna se presentó de un descubrimiento 1992 Wong hecho mientras que él era un becario postdoctoral en la Universidad John Hopkins. Él encontró que en muchos glioblastomas las células están punteadas con una forma inusual de una proteína común llamada receptor epidérmico del factor de incremento, o EGFR. Aunque el gen para ése proteína alterada no contenga ninguna mutaciones, las células truncan inexplicablemente fuera varios trozos de la proteína normal antes de alojarla en su superficie de la célula. Él nombró este EGFRvIII variable inusual porque era la tercera variante que él había descubierto.

Cualquier cosa que hace una mirada de la célula del tumor diferente del tejido circundante intriga a los investigadores que esperan desarrollar las vulcanizaciones. En este caso, Wong pensó que él podría dirigir el sistema inmune a las células del ataque que llevaban EGFRvIII administrando una vacuna. Las células inmunes activadas que resultan de la vacuna ignorarían las versiones normales de EGFR en otras células noncancerous en la carrocería, atacando solamente el cáncer.

En trabajo posterior, Wong realizó que otros tumores sólidos - tales como ésos en el pulmón, la próstata y el ovario - también se divierten EGFRvIII. Esto hizo que él piensa que una vacuna que ataca la proteína inusual pudo ser extensamente útil en tratar estos tumores.

En ratones, la vacuna trabajada exactamente como Wong había esperado. De acuerdo con ese éxito, los colegas en la universidad de Washington comenzaron una pequeña juicio phase-1 para probar la vacuna en pacientes con los cánceres ováricos y de próstata que contienen EGFRvIII. Cada uno de esos pacientes mostró una reacción a la vacuna, pero no suficiente tiempo ha transcurrido hasta ahora para saber si prolongó sus vidas.

Los colegas de Wong en Duke University comenzaron otra pequeña phase-1 juicio, este vez que probaba la vacuna en gente con glioblastoma. En esa juicio, 14 pacientes que consiguieron la vacuna vivieron por término medio más de 21 meses. Eso todavía no se considera una vulcanización, pero es una mejoría importante sobre la tasa de supervivencia típica.

En una juicio de la continuación phase-2 de 23 pacientes en quienes los investigadores del duque partnered con los colegas en el centro del cáncer de M.D. Anderson, la supervivencia media subieron a cerca de 30 meses debido a algunos cambios en cómo los doctores entregaron la vacuna y en los tipos de pacientes seleccionados recibirla. La juicio anterior había validado a todos los pacientes del glioblastoma, mientras que solamente los pacientes validados éste cuyos tumores hicieron EGFRvIII. Ésa era la juicio en la cual Wright participó. Los resultados de ambas juicios serán publicados en el próximo año.

La juicio phase-2 que abre en Stanford incluirá la juicio más grande de 81 pacientes- de la vacuna hasta la fecha. Como la juicio anterior phase-2, ésta alistará solamente a los pacientes cuyos tumores producen la proteína alterada.

Para su parte, las esperanzas de Wright esa gente experimentan la misma reacción del tumor y buena salud que ella aserraba al hilo mientras que en la vacuna. “Es el único tratamiento que he tenido donde no aserraba al hilo ningún efecto secundario,” Wright dije. “Era realmente una experiencia maravillosa.”