Advertencia: Esta página es una traducción de esta página originalmente en inglés. Tenga en cuenta ya que las traducciones son generadas por máquinas, no que todos traducción será perfecto. Este sitio Web y sus páginas están destinadas a leerse en inglés. Cualquier traducción de este sitio Web y su páginas Web puede ser imprecisa e inexacta en su totalidad o en parte. Esta traducción se proporciona como una conveniencia.

El gongo chino Teng de los leus de la hierba para la formación de quistes en enfermedad de riñón policística en laboratorio

Usando una composición de un remedio tradicional chino centenario, el Dr. Craig Crews del investigador de la Universidad de Yale ha podido prevenir la formación de quistes de riñón-destrucción en un modelo del ratón de la enfermedad de riñón policística.

Esta capacidad lleva a cabo fuera la esperanza de cuál sería el primer tratamiento, con excepción de trasplante del riñón o de diálisis frecuente, para uno del más mortífera de todas las enfermedades de riñón por todo el mundo.

El Dr. Crews describió el funcionamiento de la composición en la biología experimental 2007 en Washington, DC. Su presentación era parte del programa científico de la sociedad americana para la bioquímica y la biología molecular.

Triptolide se deriva de una hierba medicinal china, nombrada Lei Gong Teng, que se ha utilizado en remedio tradicional para tratar el cáncer, la inflamación, y enfermedades autoinmunes y, más recientemente, también se ha probado en juicios clínicas de la fase I como agente antitumores.

Este estudio, con los ratones criados para tener una enfermedad tiene gusto de la enfermedad de riñón policística humana, triptolide usado con una concentración menos tóxica que lo usado en juicios de la quimioterapia del cáncer. En ese nivel, la formación reducida marcada compuesta del quiste en los ratones comparó a los ratones genético similares que no tomaban la composición.

Durante el revelado normal del riñón, las células que forran los túbulos del riñón continúan el crecer y el dividir hasta que reciban una señal que el túbulo está formado completo. El interruptor que gira esa señal consiste en las proteínas reguladoras PKD1 y PKD2 del incremento, situados conectado pelo-como cilios en el guarnición de los túbulos que se convierten. Cuando la orina comienza a atravesar los túbulos, el flujo dobla los cilios que fija de la señal que no más de incremento es necesario.

En la gente que tiene una mutación en una de estas proteínas reguladoras del incremento, sin embargo, el mensaje a parar el crecer nunca consigue entregado, incluso cuando está fluyendo la orina y los cilios están doblando. Es como si el teléfono esté cercando pero la célula no puede oírla. Así pues, nunca detectando una señal de parar, las células que forran los túbulos completo-formados del riñón guardan a la derecha en subdividirse y el crecimiento. El resultado de este incremento hyperproliferative, no regulado: incremento incontrolado de las células que forran los túbulos y la formación de quistes grandes en los riñones.

La gran mayoría - el 85 por ciento - de pacientes con enfermedad de riñón policística tiene un gen el hacer de PKD1 faltar o funcionar mal. Porque la mayoría de los pacientes heredan solamente un gen anormal y un gen funcional, la carrocería puede generalmente compensar el gen defectuoso y la persona conserva la función del riñón durante los años 20 y el 30s. Pero con mutagénesis al azar, la buena copia restante de PKD1 se pierde en algunas células, que entonces cambian al estado hyperproliferative. Mientras que el riñón de la persona comienza a desarrollar estos quistes, el riñón comienza a hincharse, y los movimientos de la persona a la diálisis o al trasplante para sobrevivir.

Eso significa que un tratamiento que retrasa el revelado de quistes no tiene que parar su producción totalmente para ser efectivo, dice al Dr. Crews.

“Si pudiéramos reducir el índice de formación del quiste por incluso el 10 por ciento al año, compuesto anualmente, los pacientes no morirían de esta enfermedad. Un efecto relativamente pequeño tendría una ventaja clínica enorme,” dice al Dr. Crews.