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La gente con la enfermedad pulmonar obstructiva crónica tiene mayor rigidez arterial

Los investigadores en el Reino Unido han encontrado que los pacientes con COPD, o la enfermedad pulmonar obstructiva crónica, tienen mayor rigidez arterial.

Los investigadores también encontraron que esos pacientes de COPD con la osteoporosis, una complicación común de la enfermedad respiratoria, tenían incluso mayor rigidez arterial. Estos signos prematuros del envejecimiento pueden explicar porqué los pacientes de COPD están en mayor riesgo para la enfermedad cardiovascular.

Sus resultados de investigación aparecen en la segunda entrega para junio de 2007 del gorrón americano del remedio respiratorio y crítico del cuidado, publicado por la sociedad torácica americana.

Dennis J. Shale, M.D., del departamento del remedio respiratorio en la universidad de Cardiff en el Reino Unido, y ocho socios estudió a 75 clínico pacientes estables de COPD que tenían diversos niveles de obstrucción de aerovía, y 42 fumador o los temas del mando del ex-fumador que no tenían enfermedad cardiovascular o COPD.

COPD implica la obstrucción persistente de las aerovías causadas por enfisema o bronquitis crónica. En la mayoría de los casos, ambas condiciones resultan a partir de años de cigarrillos que fuman. Se prevee que COPD se convierta en el tercero la mayoría de la causa de la muerte común por todo el mundo en 2020, según los autores del estudio.

Aunque el eslabón exacto entre COPD y la ateroesclerosis no fue determinado por los investigadores, encontraron niveles elevados de marcadores de la inflamación en ésos con COPD. La otra investigación ha demostrado que los procesos inflamatorios están implicados en todos los escenarios de la ateroesclerosis, y hay también pruebas que la inflamación tiene un papel en osteoporosis.

Todos los participantes en el estudio BRITÁNICO experimentaron la espirometría para determinar la función pulmonar, hicieron su velocidad de onda aórtica del pulso medir junto con otra medición indirecta de la rigidez arterial, tomaron a hueso las pruebas minerales de la densidad de su espina dorsal y caballetes, y tenían su sangre muestreados para los mediadores inflamatorios.

La “rigidez arterial creciente estaba presente en pacientes con COPD sobre una amplia gama de severidad de la obstrucción de aerovía y era la más grande de ésas con osteoporosis,” dijo al Dr. Shale. “Nuestras conclusión indican que los cambios vasculares proféticos de enfermedad cardiovascular ocurren y que siguen siendo desapercibidos en enfermedad pulmonar suave o temprana y que pueden ser la base de exceso del riesgo cardiovascular en COPD.”

Los investigadores observaron que la edad era un factor importante que influenciaba rigidez arterial, un problema que refleja la rigidez cada vez mayor de la arteria aórtica. La edad media de la cohorte del estudio era 63.

“La rigidez arterial creciente en pacientes dentro de cada década es similar a los cambios considerados en el tipo diabetes de I mellitus y sugiere que los cambios vasculares relativos a la edad ocurren prematuramente en COPD, con respecto a individuos sanos,” dijo al Dr. Shale. “Sin embargo, a diferencia de la diabetes mellitus, el riesgo de exceso de enfermedad cardiovascular prematura en COPD no se aprecia.”

Al principio del estudio, ningunos de los participantes tenían una historia de la enfermedad cardíaca o de síntomas cardiovasculares poseídos. De los 75 pacientes de COPD estudiados, 18 tenían osteoporosis, mientras que entre los mandos, sólo dos individuos sufrieron de baja anormal del tejido huesudo. También, los que tenían osteoporosis del caballete tenían una mayor velocidad de onda aórtica del pulso que ésos sin el problema del caballete.

En un editorial en el estudio en la misma aplicación el gorrón, el Claus Vogelmeier, el M.D., y el Roberto Bals, M.D., de la Philipps-Universidad, Marburgo en Alemania, dijo que el estudio ofrece la “nueva información importante” en el lazo de la enfermedad cardiovascular y de COPD.

Observaron esa velocidad de onda aórtica del pulso, considerada lo más clínico posible la dimensión relevante de rigidez arterial, se han mostrado para predecir resultado cardiovascular en diversas poblaciones. Los autores también destacaron la correlación del estudio de la velocidad de onda del pulso y de la severidad de COPD como importante.

“Cuanto más severa la limitación del flujo, cuanto más altos son los valores de la velocidad de onda del pulso,” escribieron la DRS. Vogelmeier y Bals. “Así, COPD puede inducir la rigidez arterial, que a su vez puede ascender el remodelado vascular, el espesamiento de paredes arteriales y la formación de placas. El proceso puede comenzar en los primeros tiempos de COPD y empeorar con la disminución de la función pulmonar.”

Los editorialistas también comentaron respecto a la osteoporosis, que era el segundo foco del estudio: “Los autores encontraron que la densidad mineral del hueso era más inferior en pacientes con COPD que en temas del mando. Entre los pacientes con COPD, el 32 por ciento tenía osteoporosis y esto no fue restringida a ésos con COPD severo.”

Aunque los editorialistas llamaran el lazo entre COPD y no era la osteoporosis en el estudio, novela,” observaron que esos pacientes con osteoporosis también tenían los valores arteriales más grandes de la rigidez, el nuevo encontrar.

Concluyeron que la investigación futura es necesaria destapar otros lazos entre las conclusión de este estudio y los procesos de envejecimiento acelerados en COPD, que pudo entonces ser evitado.