Oncólogos críticos en el manejo de desordenes psiquiátricos en pacientes con el cáncer avanzado

La enfermedad mental y la angustia emocional en pacientes con el cáncer avanzado son pasadas por alto por los oncólogos pero, si está revisada para, se pueden a menudo manejar adecuadamente perfeccionar la calidad de vida de un paciente.

En un artículo publicado en la aplicación del 15 de octubre de 2007 el CÁNCER, un gorrón par-revisado de la Sociedad del Cáncer americana, el Dr. Michael Miovic y el Dr. Susan Block del instituto y del Brigham del cáncer de Dana Farber y el hospital de las mujeres en Boston revise la literatura publicada de enfermedades psiquiátricas en enfermos de cáncer.

Encontraron que el 50 por ciento o más de pacientes con el cáncer avanzado o terminal sufre por lo menos de uno de tres desordenes psiquiátricos importantes: desordenes del ajuste, desordenes de ansiedad y desordenes depresivos. Estos desordenes tienen síntomas distintos para los cuales los oncólogos puedan revisar y manejar con medicaciones o la remisión a los profesionales de salud mental y/o a los grupos de ayuda.

Aunque la administración médica del cáncer ha perfeccionado importante en la década pasada, la integración de la administración de problemas de salud mentales relacionados se ha retrasado. Los estudios demuestran las actitudes de esos de los síntomas pacientes depresivos del impacto hacia vida y muerte, así como calidad de vida, aún más que dolor. A pesar de terapias efectivas disponibles, menos que la mitad de pacientes con el cáncer avanzado al cuidado de oncólogos reciben el tratamiento.

El más de 30 por ciento de pacientes con enfermedad avanzada y el casi 20 por ciento de pacientes con enfermedad terminal sufren de un desorden del ajuste, consistiendo en síntomas de la angustia emocional tales como irritabilidad, voltajes de entrada alternativos de humor, ansiedad, o la perturbación del sueño. Además, un desorden depresivo, tal como depresión importante afectan al hasta 30 por ciento de pacientes con enfermedad avanzada y al 20 por ciento de pacientes con el cáncer terminal. También, los desordenes de ansiedad afectan al casi 10 por ciento de pacientes con enfermedad avanzada y al 14 por ciento de pacientes con el cáncer terminal.

La herramienta más importante de la investigación para el oncólogo es comunicación. “Escuchando,” explicó a los autores, “el médico ofrece al paciente una ocasión de ser oído y de ser entendido, explora miedos y preocupaciones, está de luto bajas, esperanzas articuladas y deseos del final y comparte el significado único que la enfermedad tiene para cada uno individual.”

Esta revista provee de oncólogos un marco instructivo del cual revisar y manejar a sus pacientes. DRS. Miovic y la cuadra concluyen, los “oncólogos pueden ayudar a reducir señal de socorro psicológica en pacientes con el cáncer avanzado con la comunicación efectiva, proporcionando el apoyo emocional rutinario, revisando para los desordenes psiquiátricos, las medicaciones del anxiolítico apropiadamente que prescriben y de antidepresivo, remitiendo a pacientes a los grupos de ayuda, colaborando con los profesionales de salud mental, y ocupándose de las entregas de la fin-de-vida.”