La exploración masiva del microRNA destapa lleva a tratar la degeneración del músculo

Los investigadores han descubierto los primeros microRNAs - los poquitines de la clave que regulan actividad de gen - conectados a cada uno de 10 desordenes musculares degenerativos importantes, a puertas de orificio a los nuevos tratamientos y a una mejor comprensión biológica de estos el debilitar, mal entendida, las enfermedades a menudo intratables.

El estudio, ser publicado en línea esta semana por los procedimientos de la National Academy of Sciences, fue llevado por el iris Eisenberg, doctorado, del programa en genómica en el hospital de niños Boston. Louis Kunkel, doctorado, director del programa en genómica e investigador con el Howard Hughes Medical Institute, era investigador mayor.

Los desordenes incluyen los dystrophies musculares (distrofia muscular de Duchenne, distrofia muscular de Becker, los dystrophies musculares de la faja del limbo, Miyoshi myopathy, y distrofia muscular fascioscapulohumeral); los myopathies congénitos (nemaline myopathy); y los myopathies inflamatorios (polymyositis, dermatomyositis, y myositis de la carrocería de partícula extraña). Mientras que los últimos estudios los han conectado a un número cada vez mayor de genes, sigue siendo en gran parte desconocido cómo estos genes causan la debilidad muscular y perder, y, más importantemente, cómo traducir los descubrimientos a tratamientos.

Por ejemplo, la mayoría de los dystrophies musculares comienzan con una mutación sabida en un “gen principal,” llevando a las proteínas dañadas o ausentes en células musculares. En los dystrophies musculares de Duchenne y de Becker, la proteína ausente es dystrophin, como Kunkel mismo descubrió en 1987. Su ausencia hace el tejido del músculo debilitarse y la ruptura, y el tejido se convierte en los ataques inflamatorios directos progresivamente no funcionales y otras acciones perjudiciales que no se entienden completo.

“Las mutaciones iniciales no explican porqué los pacientes están perdiendo su músculo tan rápidamente,” dicen a Eisenberg. “Todavía hay muchos genes desconocidos implicados en estos procesos, así como en los procesos inflamatorios que ocurren en el tejido dañado del músculo.”

Ella y Kunkel creen que los microRNAs pueden ayudar a ofrecer los eslabones genéticos faltantes. Sus personas analizaban el tejido del músculo de pacientes con cada uno de los diez desordenes musculares, descubriendo que 185 microRNAs son demasiado abundantes o demasiado escasos en perder el músculo, comparado con el músculo sano.

Descubierto en seres humanos solamente en la última década, los microRNAs se saben ya para regular procesos importantes en la carrocería. Por lo tanto, Eisenberg cree que los microRNAs pueden estar implicados en la orquestración de la muerte del tejido, de la reacción inflamatoria y de otros procesos degenerativos importantes en el tejido afectado del músculo. La bioinformática usada los investigadores para destapar un filete de genes los microRNAs puede actuar conectado, y ahora proyecta encontrar qué microRNAs y genes son la base real de estos procesos.

Las conclusión mencionan la posibilidad de reducir baja del músculo apuntando los microRNAs que controlan estos “conectan en cascada” de acciones perjudiciales. Esta aproximación es más eficiente que apuntando genes individuales.

Las personas también definieron el microRNA anormal “firmas” que corresponde a cada uno de las diez enfermedades que pierden. Esperan que éstos viertan la luz en los genes y los mecanismos de la enfermedad implicados en el más mal entendido y menos tratable de los desordenes degenerativos, tales como myositis de la carrocería de partícula extraña.

“A este punto, es muy teórico, pero es posible,” dice a Eisenberg.