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La inhibición de una proteína protege contra golpe de calor

Hasta ahora, no hemos tenido ningún tratamiento específico para los efectos a menudo fatales del golpe de calor.

Un grupo de investigadores del d'Investigació municipal Mèdica (IMIM-Hospital Del Mar) de Institut, en colaboración con investigadores de Centro Regional de Hemodonación y el servicio de la cirugía general de la universidad Hospital Virgen de la Arrixaca en Murcia, acaba de publicar los resultados de un proyecto experimental que podría significar un avance importante en la protección contra los efectos del golpe de calor en el remedio crítico del cuidado del gorrón.

Se define el golpe de calor como un aumento en temperatura del cuerpo encima del ºC 40 siguió por la hipotermia (caída en temperatura) que es un resultado directo de una temperatura ambiente elevada. Cuando una persona tiene golpe de calor, su carrocería reacciona de una manera similar como para una inflamación general causada por una infección sistémica, por ejemplo. La temperatura del cuerpo de la persona sube, produciendo una inflamación sistémica y una coagulación intravascular diseminada, que lleva a la falla de órganos múltiples, que en muchos casos lleva a la muerte.

El encontrar principal de la investigación realizada era la identificación de una proteína, PARP-1 (polimerasa polivinílica de la ADP-ribosa), en la fisiopatología del golpe de calor. Los investigadores sujetaron dos grupos de ratones a una temperatura del ºC 42 por un período de 45 minutos. Un grupo de ratones normales sirvió como el mando, mientras que el otro grupo de ratones fue inoculado con un inhibidor PARP-1. La temperatura del cuerpo de ambos grupos entonces fue medida, así como los marcadores y los niveles inflamatorios de la proteína. Con esto, los investigadores podían mostrar por primera vez que la inhibición de la acción de esta proteína produce una tolerancia más alta al calor ambiente, capaz de atenuar los efectos del golpe de calor y así al mismo tiempo capaz de disminuir la mortalidad asociada a esta causa.

Todos los signos apuntan hacia la temperatura en el aumento de la tierra debido al calentamiento del planeta. Las situaciones das alta temperatura, tales como ésas experimentadas en 2003, se podían relanzar en el futuro. En esa ocasión, había entre 22.000 y 45.000 muertes en Europa en una única semana que fueron relacionadas en diversos grados con el aumento inusual en temperatura ambiente. El aumento de la temperatura soportó que el verano afectó a tasas de mortalidad en la ciudad de Barcelona, con unas 400 muertes que eran relacionadas con el aumento en temperatura ambiente. Este aumento en mortalidad afectó sobre todo a más viejos de 70 años de la gente.

Los resultados de esta investigación abren una puerta importante en la investigación hacia un método terapéutico prometedor, que no ha existido hasta ahora, pero que es básico para esa gente amenazante por un aumento súbito en temperatura ambiente.