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Los libaneses estudian miradas en los trastornos mentales y su relación a la exposición a la guerra

En el primer estudio en el mundo árabe para documentar enfermedad mental y el tratamiento a nivel nacional, los investigadores de Líbano han descrito la incidencia de trastornos mentales y de su relación a la exposición a la guerra.

Elie Karam y los colegas, que publican su estudio en el remedio de PLoS del gorrón del acceso abierto esta semana, utilizó una herramienta (WHO) de la entrevista de la Organización Mundial de la Salud para diagnosticar desordenes de la salud mental en una muestra de 3.000 adultos en el representante de Líbano de la población. Investigaron la cuestión de la incidencia del curso de la vida (la proporción de libaneses que tienen un trastorno mental en algún momento de sus vidas) y de la edad del inicio de trastornos mentales, así como el retraso que experimentaron en la recepción del tratamiento. Esta clase de información es necesaria asegurarse de que los estados proporcionan servicios eficientes de la mental-salud a sus poblaciones, determinado fuera de los países industrializados en donde los trastornos mentales se investigan menos. También preguntaron a cada participante en el estudio acerca de su experiencia de acciones traumáticas referentes a guerra, incluyendo si habían sido un refugiado (el 38% de gente en el estudio), un civil en una zona de guerra (el 55%), o la muerte o el daño atestiguada (el 18%). Aunque el lazo entre la guerra y la salud mental de la gente que desempeñaba servicios en los militares se haya descrito antes, éste es la primera vez que un estudio nacionalmente representativo ha fijado el efecto de la guerra en el primer inicio de trastornos mentales en una población civil.

Los autores describen que uno en cuatro libaneses en este estudio tenía un desorden de la salud mental durante su curso de la vida, según el manual del diagnóstico y de la estadística de las consideraciones de los trastornos mentales (DSM-IV) que el WHO trabaja con herramienta aplicaciones, con la depresión importante siendo el desorden más común. Esto es similar a la incidencia de la enfermedad mental en el Reino Unido y las mentiras dentro del alcance observado en el WHO son encuestas sobre salud mental del mundo en otros países. Los investigadores también estimaban que uno en tres libaneses tendría uno o más trastornos mentales por la edad de 75, que es también similar a los resultados del levantamiento topográfico en otros países. Solamente la mitad de la gente reconocida con un trastorno mental había recibido nunca ayuda profesional; de los que tenían un trastorno mental, el retraso en el tratamiento colocó a partir de 6 años para los desordenes de humor a 28 años para los desordenes de ansiedad. Finalmente, la exposición a las acciones guerra-relacionadas aumentó el riesgo de desarrollar una ansiedad, humor, o el desorden del control de impulsos por el doblez 6, tres veces y 13 doblan respectivamente.

Otros estudios son necesarios establecer si este lazo entre las acciones de la guerra y la enfermedad mental se puede generalizar a otros países. Sino como Roberto Ursano y David Benedek, uninvolved con la investigación, diga en su perspectiva también publicada en el remedio de PLoS esta semana: “cuantificando la fuerza de esta asociación en una nación rasgada históricamente por servicios del conflicto como poste indicador para los fabricantes de la política sanitaria en naciones empeñó a conflictos prolongados”. Encontrando eso mucha gente en Líbano que desarrolle trastornos mentales nunca reciba el tratamiento no es debido a una escasez de profesionales de la atención sanitaria en el país, así que a los investigadores sugiere que la mejor manera de perfeccionar diagnosis y el tratamiento pudo ser aumentar la percatación de estos desordenes y reducir los tabúes asociados a enfermedad mental.