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Los olores pueden alterar la expresión génica en una neurona olfativa

La nueva investigación de la Universidad de California, Davis, muestra porqué una especie de tornillo sin fin minúsculo puede aprender ignorar un olor - la información que podría tener implicaciones para cómo se forman las memorias humanas.

Los científicos han sabido por décadas que las neuronas sensoriales - nervios en lugares tenga gusto de nuestros dedos, oídos y aros - comienzan la tarea compleja de tramitar miras, sonidos y otros estímulos antes de remitir el trabajo al ordenador central de la carrocería: el cerebro. Pero apenas cómo estas neuronas logran su tarea no se ha entendido bien.

Ahora los investigadores en Uc Davis han hecho un descubrimiento alarmante: que en neuronas olfativas, las derivaciones del olor los caminos reguladores normales en el núcleo y en lugar de otro refuerzan síntesis de una proteína actuando en el ARN, los mensajeros moleculares que llevan típicamente instrucciones de la DNA en el núcleo a los mecanismos del proteína-edificio en la célula.

“Cuál es único sobre este estudio es que ofrece las primeras pruebas que una substancia química en nuestro ambiente cambia la expresión génica en sus los propio, manera muy específica dentro de un órgano sensorial,” Noelle explicada L'Etoile, el investigador principal del estudio y al profesor adjunto de la psiquiatría y de las ciencias del comportamiento en el centro de Uc Davis para la neurología. “Esto implica la importancia real del ARN en controlar cuando se hacen las proteínas, y muestra que el ambiente puede cambiar real qué ARN hace.”

Sondando profundamente en los caminos moleculares de un tornillo sin fin microscópico llamó los elegans de la C., L'Etoile y al co-autor Julia Kaye, investigador postdoctoral en el centro, encontrado que la exposición prolongada a un olor refuerza la producción de una proteína que contenga la reacción del tornillo sin fin al olor, y que esta actividad suceso muy cerca al área donde el olor entra en la neurona. Su estudio aparece en la aplicación del 15 de enero la neurona del gorrón.

La proteína reguladora que conduce esta reacción también se encuentra en una región importante de formación en el cerebro mamífero, L'Etoile de la memoria explicó. “Este trabajo podría llevar tan a los descubrimientos sobre el papel el juego de estas proteínas en memoria y un aprendizaje más de categoría alta en seres humanos,” ella dijo.

Para estudiar la base molecular del olor, los investigadores utilizaron una población de elegans de la C. con una mutación que ciega la capacidad normal de los tornillos sin fin de ignorar los olores que no se conectan a la comida. L'Etoile había encontrado anterior que esta mutación ocurre en una región de ARN que regule la expresión, o de síntesis, de una proteína llamada EMPAQUETAR.

En el nuevo estudio, encontraron que el ARN en las neuronas sensoriales de los tornillos sin fin defectuosos ata no más a las proteínas de Pumilio, las moléculas reguladoras encontradas en una diversidad de la especie de la levadura a los seres humanos. Esto llevó a su descubrimiento que cuando los tornillos sin fin normales se exponen al olor de la butanona sin eslabón de la comida, una proteína de Pumilio en la neurona olfativa ratchets hacia arriba la producción de EMPAQUETAR, incitando a las criaturas perder eventual interés en el olor. El descubrimiento celebra una torsión adicional, nueva, L'Etoile agregó: una revocación emocionante del papel para las proteínas de Pumilio, que hasta ahora se han sabido solamente para suprimir síntesis de la proteína.