Los extremos de BMI una tema de inquietud en el trasplante del hígado

Un estudio reciente de los doctores en la universidad de Washington explicó que los pacientes que son importante de peso insuficiente o muy seriamente obesos antes del trasplante del hígado están en el riesgo creciente de muerte después de la cirugía del trasplante.

Estas conclusión, de la observación mayor conocida del trasplante del hígado en los extremos de BMI, se publican en la aplicación de agosto el trasplante del hígado, un gorrón publicado por Juan Wiley y hijos en nombre de la asociación americana para el estudio de las enfermedades del higado.

El equipo de investigación llevado por André A.S. Dick, M.D., departamento de la cirugía, división del trasplante, universidad de Washington investigó el impacto del índice de masa corporal del pre-trasplante (BMI) en supervivencia paciente del trasplante del poste-hígado. Los doctores presumieron que los individuos en los extremos de BMI estaban en el riesgo creciente de muerte después del trasplante del hígado. En este estudio, los pacientes con BMI < 18,5 kg/m2 estaban en el grupo de peso insuficiente, con 1.827 trasplantado, mientras que ésos con el ≥ 40 kg/m2 de BMI fueron señalados muy seriamente obeso, con 1.447 trasplantado. Pacientes con BMI entre 18,5 - 40 kg/m2 fueron destinados a un grupo de mando (68.172 pacientes) porque tenían tasas de supervivencia similares.

En comparación con el grupo de mando, los pacientes de peso insuficiente tenían un régimen más alto del retransplantation debido a la falla del injerto y eran más probables morir de complicaciones hemorrágicas o de accidentes cerebrovasculares. Los estudios anteriores en Japón y Corea han mostrado un lazo entre BMI inferior (< 18.5kg/m2) y el riesgo creciente de recorridos fatales en las poblaciones del estudio. Los autores de este estudio declarado, “estos pacientes deben ser revisados en la fase de la evaluación o ser dados vigilancia especial en el período del posttransplantation para prevenir recorridos.”

Después del trasplante, los pacientes muy seriamente obesos experimentaron índices más altos de muerte debido a las complicaciones y al cáncer infecciosos. Los autores proponen que un mecanismo para esta deficiencia inmune evidente sea la presencia de diabetes en pacientes con BMI > 40 kg/m2. Los estudios anteriores muestran que los pacientes diabéticos están en el riesgo creciente de complicaciones infecciosas después de procedimientos quirúrgicos, y la medicación inmunosupresiva suplemental puede exacerbar más lejos este proceso. “Un régimen inmunosupresivo peso-basado apropiado, una administración cuidadosa de los pacientes seriamente obesos' co-morbosidades (diabetes, hipertensión) y una facilitación agresiva de la perdida de peso pueden optimizar la salud de estos pacientes y potencialmente perfeccionar resultados pacientes,” sugiera a los investigadores.

Para los pacientes que son protocolo seriamente obeso, último eran resolver sus co-morbosidades y ayudarles para lograr baja de peso antes del trasplante. “Una mejor aproximación pudo ser trasplantar a estos pacientes más pronto no requiriendo baja de peso o no trabajando con la red unida para el órgano que compartía (UNOS) para que un cambio policial destine el modelo adicional para los puntos de la enfermedad del higado de la fase final (MELD) para la obesidad severa, como se hace para los pacientes con carcinoma hepatocelular,” concluyó a los autores. La “administración agresiva de los pacientes' factores y baja de peso co-mórbidos del posttransplantation es una necesidad.” Los investigadores también recomiendan un régimen inmunosupresivo del posttransplantation que favorece medicaciones menos inmunosupresivas sin los esteroides y el tacrolimus inferior de la dosis basados en el peso corporal ideal.

En los pacientes que son de peso insuficiente los autores recomiendan la “continuación cercana con un nutricionista. Si los pacientes no pueden resolver su aportación calórica antes del trasplante, deben entonces ser admitidos al hospital para la suplementación alimenticia agresiva tal como alimentaciones del tubo. Este régimen agresivo se continúa después del trasplante.” Los doctores también sugieren un régimen inmunosupresivo más agresivo con dosis más altas del mofetil del tacrolimus y del mycophenolate.

http://www3.interscience.wiley.com/journal/106570021/home

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