Los daños de combate no son la causa de cabeza de la evacuación médica de zonas de guerra

Las razones mas comunes de la evacuación médica del personal militar de zonas de guerra en Iraq y Afganistán han sido estos últimos años fracturas, tendonitis y otros desordenes del tejido musculoesquelético y conectivo, no daños de combate, según resultados Johns Hopkins del 22 de enero publicado estudio en The Lancet.

“La mayoría de la gente piensa que en una guerra, conseguir el tiro es la causa de cabeza de la evacuación médica, pero casi nunca está,” dice al líder Steven P. Cohen, M.D., profesor adjunto del anesthesiology en la Facultad de Medicina de la Universidad John Hopkins y coronel del estudio en las reservas del ejército de los E.E.U.U. “Como en el pasado, la enfermedad y los daños no-batalla-relacionados continúe ser las fuentes mayores del desgaste de la servicio-pieza y eso no es probable cambiar. Es probable conseguir peor.”

Los investigadores de Johns Hopkins observaban los archivos de más de 34.000 piezas de los militares que fueron enviados al centro médico del militar en Landstuhl, Alemania a partir de 2004 a 2007. Los tres argumentos superiores para la evacuación médica eran desordenes del tejido musculoesquelético o conectivo (el 24 por ciento), daños de combate (el 14 por ciento) y desordenes neurológicos (el 10 por ciento). No había mucho cambio en esos porcentajes a lo largo de los cuatro años analizados, pero el porcentaje de los personales que se iban con diagnosis psiquiátricas continuó subir cada año, un aumento considerado a pesar de la introducción de personas de la salud mental dedicadas a tratar la tensión del combate en sitio.

Cohen y sus colegas creen que estos aumentos pueden en parte ser el resultado de los efectos psicológicos acumulativos de despliegues relanzados y de la carga cada vez mayor de la mano de obra soportada por la reserva y las unidades del Guardia Nacional. Esos factores son poco probables de cambiar a medida que las guerras continúan, ellos dicen.

La mayor parte de ésos evacuados de Iraq y de Afganistán por razones médicas y psiquiátricas no vuelven, los datos muestran. En 2007, solamente uno en el personal militar cinco vuelto al servicio en el país del cual fueron evacuados. Los estudios anteriores han mostrado que más lejos lejos de los soldados del área del despliegue están tratados, menos probables son al retorno al servicio en esa zona de guerra. Un estudio anterior de Cohen mostró que cuando llevaron el personal militar con dolor de espalda a una clínica del dolor en Iraq, todos los pacientes volvieron a sus unidades. Cuando fueron enviadas a las clínicas del dolor en Alemania o en Washington, el más poco de 2 por ciento hizo.

“Los aviones van del Este al Oeste, no del oeste al este,” él dice.

El nuevo estudio también encontró que los pacientes que eran antiguos funcionarios eran más probables al retorno al servicio después de la evacuación, probable porque han elegido carreras en los militares, Cohen dice. Abastezca a las piezas de todos los grados con daños de combate, desordenes psiquiátricos de los desordenes, musculoesquelético y conectivo del tejido, y el dolor espinal era menos probable volver.

Una razón de tan muchos daños no-batalla-relacionados, Cohen dice, es la naturaleza cambiante de la guerra. “Tenemos mucha gente en Afganistán e Iraq y su trabajo principal no está luchando,” él dijo.

Cohen dice que es importante que los militares entender las razones por las que están evacuando a sus personales y trabajen para prevenir mejor daños y enfermedad. Donde sea posible, él dice, el estado mayor médico en Iraq y Afganistán debe ser entrenado para tratar agresivamente problemas temprano antes de que se agraven.

“Para algunos de los problemas musculoesqueléticos, usted no puede poder prevenirlos,” él dice. “La mayoría de la gente que hace sus trabajos en engranaje pesado, como Kevlar, va a conseguir daños del abuso como dolor del codo, dolor del caballete y bursitis. Pero usted necesita reconocer y tratar problemas antes de que lleguen a ser severos.”