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Atletas de la autonomía en de alto riesgo de la fibrilación atrial

El próximo mes, en la ciudad noruega de Rena, 12.000 esquiadores a campo través de la élite se alinearán para el maratón de este año del esquí de Birkebeiner, una carrera de autonomía anual que los lleve con 54 kilómetros del campo nevado al centro turístico de los deportes de invierno de Lillehammer. La carrera se ha funcionado con casi cada año desde 1932, y en 1976 se invitó a casi 150 participantes que participaran en un estudio a largo plazo diseñado para descubrir el fragmento de la enfermedad cardíaca latente en estos esquiadores a campo través de la élite. Ahora, después de unos 30 años, los resultados del estudio complementario se han publicado y sugieren que los esquiadores de larga distancia de la competencia - así como otros atletas de la autonomía - están en un inusualmente de alto riesgo de la fibrilación atrial, la anormalidad más común del ritmo del golpeo del corazón.

Los resultados mostraron que los participantes en el estudio están en un de alto riesgo de la fibrilación atrial (AF) sin la enfermedad cardíaca estructural sabida u otras causas sabidas (una condición llamada AF “solitario”). Una incidencia de 12,8% encontró entre los esquiadores que terminaron las investigaciones del estudio en 1976, 1981 y 2004-2006, cuando es ecocardiográfico (ECG) y las pruebas del ritmo cardíaco fueron realizadas en descanso y en el ejercicio. En los estudios de la población en general han encontrado la incidencia del AF para ser tan inferior como 0,5%, con los regímenes subiendo solamente al alrededor 15% en hombres sobre la edad de 75.

Cuando el estudio comenzó en 1976 clasificaron a los participantes según el grupo de la misma edad I 26-33 años, grupos II 43-50 años, y grupos III 58-64 años; todos habían estado compitiendo en acciones de larga distancia del esquí y estaban en el 25% superior para el funcionamiento relativo a la edad. Cuando los exámenes finales de la continuación fueron realizados durante 2004-2006, una proporción grande del grupo III (28/39) había muerto, dejando 78 de los 122 originales disponibles para pruebas y preguntar adicionales.

Este análisis mostró que 13 de esos 78 esquiadores (16,7%) habían experimentado el AF en algún momento durante los 28-30 años de continuación, con una incidencia actual de 12,8% AF sin la otra enfermedad cardíaca sabida. Estes último, dicen a los investigadores, “es la incidencia más alta con todo descrito en médicos a largo plazo del deporte de la autonomía”. En categoría de edad I la incidencia fue encontrado para ser 18,2%. La edad media en la cual el AF ocurrió era 58 años.

El estudio también descubrió dos características en los esquiadores que pueden predecir su riesgo de AF: un ritmo cardíaco lento en descanso (conocido como bradicardia) y un atrio izquierdo grande heart.(2) de los ambos se han sugerido en estudios anteriores como conclusión comunes en los corazones de los atletas de la autonomía. Sin embargo, el estudio no encontró ninguna asociación entre los años de entrenamiento en el esquí de fondo (un promedio de 36 años en este estudio) y el acontecimiento del AF. Como consecuencia, los autores aconsejan que todavía haya “no suficiente pruebas para recomendar una edad específica para reducir el entrenar del volumen y/o de la intensidad”. Sin embargo, recomiendan que después de que el aspecto de la práctica del AF deba ser parado o ser reducido “hasta que se logre el mando del ritmo”.

Las perturbaciones en ritmo del corazón, que son la causa más común de la muerte cardiaca súbita, representan una de las razones cardiovasculares mayores de la admisión de hospital. Profesor José Brugada, presidente de la asociación europea del ritmo del corazón de salida (y director médico en la clínica del hospital en Barcelona), ha descrito su impacto como “enorme”, la observación de eso el alrededor 5% de todo el gasto médico en Europa se relaciona con la fibrilación atrial, la condición arrítmica más común.

Hasta ahora, solamente tres estudios del caja-mando han encontrado una incidencia más alta del AF en atletas que en mandos. Sin embargo, un estudio sobre la base de la población mostró a partir de 2009 que ésos con el del más alto nivel de la autonomía que entrenaba también tenían la incidencia más alta del AF.

Los estudios que apuntaban encontrar una explicación para una incidencia más alta del AF también para haber encontrado que la talla del músculo cardíaco y de las cámaras era más grande en atletas que en mandos, y esto parecían un calculador para el AF.

Comentando respecto a las conclusión del estudio de Birkebeiner, el Dr. Jostein Grimsmo del investigador principal de la clínica del corazón de Feiring en Noruega, estada de acuerdo que la ampliación del atrio izquierdo del corazón - junto con bradicardia - aparecía ser “un factor de riesgo importante para el AF entre esquiadores a campo través de la autonomía a largo plazo”. Esta ampliación atrial, él dijo, es la adaptación del corazón al entrenamiento de la autonomía.

“Tanto como los 20% de atletas competitivos jovenes se han encontrado para tener un atrio izquierdo aumentado en algunos estudios,” dijo al Dr. Grimsmo. “Solamente no somos conscientes de ninguna documentación de una alta incidencia tal que hemos encontrado en atletas o en mandos bajo edad de 75!”

“Pero a pesar de nuestras conclusión,” él agregó, “todavía no podemos decir porqué algunos atletas terminan hacia arriba con el AF y no lo hacen otros. Los factores genéticos que predisponen al “corazón del atleta”, con dimensiones cardiacas aumentadas y un ritmo cardíaco lento, pueden ser importantes como factores de riesgo. Y mientras que puede ser que la autonomía prolongada que entrena durante muchos años pueda siempre no ser buena para el corazón, todavía no tenemos prueba suficiente de hacer recomendaciones específicas.”

Source:

Feiring Heart Clinic, Norway