Advertencia: Esta página es una traducción de esta página originalmente en inglés. Tenga en cuenta ya que las traducciones son generadas por máquinas, no que todos traducción será perfecto. Este sitio Web y sus páginas están destinadas a leerse en inglés. Cualquier traducción de este sitio Web y su páginas Web puede ser imprecisa e inexacta en su totalidad o en parte. Esta traducción se proporciona como una conveniencia.

Los pacientes con la enfermedad de Parkinson avanzada prefieren agonistas de la dopamina, revista de las demostraciones

De los tres tipos principales de drogas orales adicionales común a la terapia del levodopa para los pacientes con la enfermedad de Parkinson avanzada, una pudo ser la más efectiva, según una nueva revista.

La gente con los temblores de la experiencia de la enfermedad de Parkinson a menudo inicialmente, rigidez, redujo el movimiento o la dificultad con el balance y la coordinación. Estos síntomas resultan de la destrucción de las neuronas que producen la dopamina - una substancia química importante que transmita impulsos de nervio.

Mucha gente con el tratamiento del comienzo de Parkinson tomando el levodopa, que la carrocería convierte a la dopamina. Después de una época, sin embargo, el levodopa solamente no es siempre bastante.

Las tres clases de las drogas para el tratamiento adicionado son los agonistas de la dopamina, que estimulan los receptores en el cerebro, drogas de la dopamina conocidas como los inhibidores de COMT e inhibidores de MAOB, que reducen la avería de la dopamina en la carrocería.

De éstos, los agonistas de la dopamina pudieron ser los más efectivos, según una nueva revista.

La ironía para los pacientes y los doctores es igualmente que mientras que todas las drogas adicionadas ayudan a perfeccionar habilidades de motor funcionales, puede ser que aumenten simultáneamente numeroso otros efectos secundarios tales como discinesia, vértigos, perturbaciones del sueño, náusea, estreñimiento e incluso alucinaciones.

Aunque el riesgo de efectos secundarios aumentara con los tres tipos de drogas adicionadas, los pacientes eran más probable continuar el tratamiento cuando tomaban los agonistas de la dopamina. Esta clase incluye medicaciones tales como pramipexole (Mirapex), ropinirole (Requip), cabergoline (Dostinex) y bromocriptine (Parlodel).

“Hay una tendencia de pensar que drogas más fuertes dan efectos más nocivos, pero no encontramos eso con los agonistas de la dopamina,” dice al co-autor Carl E. Clarke, M.D., neurólogo de la revista en la universidad de Birmingham en Inglaterra. “Parecen también ser tolerados como las otras clases, así que los resultados son muy positivos en términos de usar los agonistas delante de los otros dos.”

La enfermedad de Parkinson es un desorden crónico, progresivo que afecta más de 6 millones de personas de mundiales, haciéndole la condición degenerativa más común del cerebro después de enfermedad de Alzheimer. Ambas enfermedades son las mas comunes de los ancianos, así que con una población de envejecimiento de los E.E.U.U., su incidencia es probable aumentar.

No se ha demostrado “ningunos tratamientos reducir la progresión de la enfermedad,” dijo que Guillermo J. Weiner, M.D., director de la enfermedad de Maryland Parkinson y desordenes de movimiento centra en el centro médico de la Universidad de Maryland. “Con todo con el tratamiento para aliviar síntomas del motor, la mayoría de los pacientes pueden funcionar extremadamente bien por seis a 10 años.”

Levodopa controla típicamente síntomas muy bien por hasta cinco años, pero los síntomas de un paciente comienzan eventual a reaparecer cada día antes de la dosis siguiente son debidos - o los síntomas pudieron reaparecer y desaparecer imprevisible. Los pacientes pudieron también desarrollar la discinesia, que da lugar a movimientos que mueven de un tirón y que se retuercen incontrolables.

Los doctores pueden entonces agregar otra medicación a la terapia del levodopa.

“La mayor eficacia y la probabilidad reducida del repliegue paciente con terapia del agonista de la dopamina excede en peso posiblemente a la desventaja de efectos secundarios crecientes,” concluye la revista.

El este encontrar iguala la experiencia clínica de Weiner ganada a partir de décadas de tratar a gente con la enfermedad.

“La mayoría de los pacientes [de Parkinson] prefieren tener estas discinesias y otra los efectos secundarios del moderado que tener más complicaciones del motor que incapacitan como no poder recorrer,” él dice. Las “alucinaciones pueden ser molestas y de sustos inicialmente, pero son típicamente benignas - un paciente pudo pensar que él ve un perro - y la gente puede acostumbrarse a ellas.”

La revista aparece en la aplicación actual la biblioteca de Cochrane, una publicación de la colaboración de Cochrane, una organización internacional que evalúe la investigación en todos los aspectos de la atención sanitaria. Las revistas sistemáticas extraen conclusiones prueba-basadas sobre práctica médica después de considerar el contenido y la calidad de juicios existentes en un tema.

Esta revista fijó datos a partir de 44 ensayos aleatorizados que implicaban a 8.436 participantes. Los autores advierten, sin embargo, que los estudios compararon cada clase de drogas contra placebo, bastante que comparaciones “comparativas” de conducto de cada clase contra los otros.

Esto deja abierto la posibilidad que las conclusión se presentaron no de diferencias reales en los tratamientos, pero bastante de otros factores tales como diferencias en los tipos de gente incluida en las diversas juicios. Las comparaciones directas de atracción de ensayo grandes de las tres clases de la droga están actualmente en curso en el Reino Unido, Clarke dijo.

De las drogas en la clase del inhibidor de COMT, la revista sugiere que el tolcapone (Tasmar) sea tan efectivo como los agonistas de la dopamina. Sin embargo, el tolcapone se ha conectado a algunos casos de la toxicidad fatal del hígado y se puede ahora prescribir solamente en los Estados Unidos con la supervisión intensa.

“Tolcapone vale el usar en los pacientes donde [la opción] no está trabajando bien, y no debemos descontarla,” Clarke dijo. “Estas pruebas declaran sin obstrucción eso.”

Source:

The Cochrane Library