Advertencia: Esta página es una traducción de esta página originalmente en inglés. Tenga en cuenta ya que las traducciones son generadas por máquinas, no que todos traducción será perfecto. Este sitio Web y sus páginas están destinadas a leerse en inglés. Cualquier traducción de este sitio Web y su páginas Web puede ser imprecisa e inexacta en su totalidad o en parte. Esta traducción se proporciona como una conveniencia.

Los Investigadores desarrollan el nuevo biosensor fluorescente para el revelado de la droga

Los Investigadores en la Universidad del Carnegie Mellon han desarrollado un nuevo biosensor fluorescente que podría ayudar en el revelado de una clase importante de las drogas que apuntan una clase crucial de las proteínas llamadas los receptores proteína-acoplados G (GPCRs).

Las “Drogas que apuntan GPCRs componen el aproximadamente 30 por ciento de todos los productos farmacéuticos actualmente en el mercado, incluyendo algunas de las drogas prescritas,” dijo Jonatán Jarvik, el profesor del Carnegie Mellon que llevó el esfuerzo de desarrollar el biosensor de GPCR. “Esta incidencia hace los análisis para los receptores industria al mil millones dólares.”

GPCRs es metas populares de la droga debido al papel fundamental que desempeñan en los circuitos químicos de la comunicación de las células que son responsables de regular las funciones críticas a la salud, incluyendo los circuitos implicados en corazón y función pulmonar, humor, cognición y memoria, digestión y la reacción inflamatoria. Encontrado en la membrana celular, GPCRs obra recíprocamente con las moléculas responsables de la comunicación celular tal como neurotransmisores y hormonas. Cuando uno de los receptores encuentra tal molécula, retransmite una señal a través de la membrana celular que, a su vez, inicia una reacción. Después De Que se accione la reacción, el receptor se retira de la membrana en el interior de la célula.

Para crear el biosensor de GPCR, el equipo de investigación utilizó una nueva tecnología llamada los fluoromodules. Inventado por el Carnegie-Mellon Molecular y el Centro de la Proyección De Imagen del Biosensor (MBIC), los fluoromodules son las antenas que permiten que los científicos vigilen las actividades de las proteínas individuales encontradas en células vivas en tiempo real. Las antenas se componen de dos componentes: una proteína fluorogen-que activaba (FAP) y un tinte no fluorescente llamaron un fluorogen. El FAP se asocia a la proteína se está estudiando que, y el fluorogen se dirige para atar al FAP. Cuando los dos se encuentran, abandonan un resplandor que se pueda detectar usando una variedad de métodos, alertando a investigadores a la ubicación y a la actividad de la proteína. La fluorescencia Del FAP puede ser girada por intervalos agregando o quitando el fluorogen, una característica que haga los fluoromodules más útiles que otras proteínas fluorescentes.

En el estudio actual, que se publica en la aplicación de Julio el Gorrón de la Investigación Biomolecular, Jarvik y los colegas dirigió un fluoromodule que determinaría fácilmente cuando GPCR se retira de la membrana celular. Los investigadores genético expresaron un FAP fundido al receptor adrenérgico beta2 (β2AR), un GPCR bien estudiado que está presente en cerebro, corazón, pulmón y otros tejidos. Cuando los investigadores introdujeron su fluorogen asociado de la membrana-impermeant, limita al GPCR FAP-marcado con etiqueta en la superficie de la célula, emitiendo un resplandor fluorescente brillante. Cuando el receptor fue activado y se había retirado en la célula, la fluorescencia amortiguada.

El nuevo biosensor es notable, Jarvik dijo, porque mira directamente el receptor y proporciona se sabe a qué mientras que un homogéneo, o la mezcla-y-lectura, el análisis que se puede escalar para revisar un gran número de moléculas para determinar nueva droga lleva.

Los investigadores están esperanzados que esta tecnología se puede generalizar a través de otros receptores y proteínas de la célula-superficie, y están investigando actualmente sus aplicaciones más amplias.

Fuente: Universidad del Carnegie Mellon