Advertencia: Esta página es una traducción de esta página originalmente en inglés. Tenga en cuenta ya que las traducciones son generadas por máquinas, no que todos traducción será perfecto. Este sitio Web y sus páginas están destinadas a leerse en inglés. Cualquier traducción de este sitio Web y su páginas Web puede ser imprecisa e inexacta en su totalidad o en parte. Esta traducción se proporciona como una conveniencia.

Los científicos determinan nueva manera de impulsar las células dendríticas de monocitos de la sangre

Las células dendríticas, sabidas para ser los motores de la inmunorespuesta de la carrocería, siguen siendo notorio difíciles de estudiar en seres humanos. Las muestras, que vienen sobre todo de médula o de tejido linfoide, son simple demasiado difíciles de obtener. Pero la nueva investigación en la universidad de Rockefeller ha mostrado a científicos una manera de estudiar las células dendríticas “auténticas” de los monocitos del ratón, que son abundantes en la sangre, una fuente mucho más accesible en seres humanos. El descubrimiento, publicado el 29 de octubre en célula, promete acelerar la investigación en aplicaciones terapéuticas de células dendríticas en gente, determinado en el revelado vaccíneo y el tratamiento contra el cáncer; viene del laboratorio de Rafael M. Steinman, que primero publicó su descubrimiento de células dendríticas en 1973.

“Tanto del trabajo se ha hecho en ratones debido a la logística de conseguir las células dendríticas para trabajar con,” dice al investigador Cheolho Cheong, un postdoc del guía en el laboratorio de la fisiología y de la inmunología celulares en la universidad de Rockefeller. “Estamos completando el entrehierro entre los ratones y los seres humanos de esta nueva manera de producir las células dendríticas originadas de los monocitos de la sangre de animales vivos.”

La ruptura de Cheong consiste en la definición y el aislamiento de una nueva clase de células dendríticas, llamada las células dendríticas monocito-derivadas, de los otros tipos de células dendríticas especializadas que residan en los ganglios linfáticos, conocidos como células dendríticas clásicas. Después de varios años de explorar, él encontró los anticuerpos que sujetarían a una proteína llamada detalle de DC-SIGN a la superficie de células dendríticas monocito-derivadas, una “maneta” que él podría bioquímico asir el asimiento de para separar fuera las células. Usando esta herramienta, Cheong podía mostrar que los monocitos, haciendo frente a una infección de bacterias gramnegativas tales como Escherichia Coli o su lipopolysaccharid llamado componente de la pared celular en la sangre, emigran a los ganglios linfáticos, donde se convierten rápidamente en las células dendríticas monocito-derivadas hechas y derechas, capaz de estimular las células de T y de luchar la infección.

Cuando él segregó las células y las observaba en el microscopio, él vio que habían desarrollado la forma y la manera inusuales de células dendríticas, con las armas extendidas que sondaban el ambiente para las partículas infecciosas, tomándolas hacia arriba y presentándolas activamente a las células de T. “Parece estas células de T regulares está bailando con las estrellas,” él dice. Las células dendríticas monocito-derivadas que él había descubierto excedido en número las células dendríticas clásicas en los ratones infectados y aparecido ser tan eficaz como sus parientes en la presentación de partículas invasoras a las células de T, aunque más experimentos sean requeridos determinar su función exacta en la inmunorespuesta.

El trabajo contribuye a un retrato cada vez más detallado cómo se derivan las células dendríticas, incluyendo el trabajo de publicado el año pasado en ciencia por el colega y el prot-g- anterior Miguel C. Nussenzweig de Steinman. Nussenzweig y los colegas clarificaron los linajes de diversos tipos de células dendríticas y particularmente del punto en los cuales las células dendríticas clásicas a parte de los monocitos estrechamente vinculados, aunque comparten a un antepasado común en la médula.

La investigación también muestra que las células dendríticas monocito-derivadas son de hecho células dendríticas “auténticas”, con las mismas propiedades funcionales que sus primos clásicos. Aunque Cheong realizara el trabajo en ratones, el descubrimiento que las células dendríticas reales se pueden engatusar de monocitos de la sangre promete acelerar el estudio de células dendríticas en seres humanos, porque es mucho más simple clínico cultivar monocitos de una muestra de sangre que las células dendríticas clásicas de tejidos de la linfa.

“Si entendemos mejor las contrapartes humanas de DCS monocito-derivado en ratones, podemos diseñar una mejor terapéutica célula-basada dendrítica para el uso humano,” Cheong dice.