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La infección y la ventilación prenatales con el BPD se asociaron a la acumulación excesiva de células dendríticas en pulmones

Los índices de nacimientos prematuros han aumentado estos últimos años, afectando más el de 12% de todos los nacimientos y haciendo las estrategias para manejar las complicaciones perinatales asociadas una meta pública importante. Los niños prematuros están determinado en riesgo de la displasia broncopulmonar (BPD), una enfermedad pulmonar crónica. El BPD tiene causas múltiples, y la destapadura de acciones recíprocas críticas dentro del sistema inmune puede llevar a las nuevas aproximaciones para el tratamiento.

Un nuevo estudio denunciado en la aplicación de enero la patología pediátrica y de desarrollo del gorrón pregunta el papel de células dendríticas en el BPD. Éstas son las células inmunoreguladoras críticas que pueden afectar a la formación y al revelado de los vasos sanguíneos; sin embargo, el fragmento de su papel en el BPD todavía no se ha explicado completo.

Los niños muy inferiores del peso al nacimiento están en el riesgo más grande para esta enfermedad pulmonar. El treinta por ciento de esos nacidos entre 24 y 28 semanas de gestación es afectado, y muchos requerirán el apoyo respiratorio a largo plazo. Cuando ocurre el BPD, para brazos finales del revelado- alveolar del árbol respiratorio donde se intercambian el gas y la sangre.

En el estudio actual, los pulmones post mortem de los niños prematuros soportados entre 23 y 29 semanas de la edad gestacional fueron examinados para determinar los efectos tempranos y últimos de la ventilación sobre la incidencia y la distribución de células dendríticas. Agruparon a estos pacientes como: (1) ventilar-niños a corto plazo 23 a 29 semanas en el tiempo de la muerte y ventilado por lo menos cuatro días; (2) ventilar-niños del largo plazo más de 30 semanas en la edad total, incluyendo por lo menos seis semanas después del nacimiento y del dependiente en un ventilador por lo menos el 75% de esa envergadura; (3) mando temprano; y (4) último mando. Los grupos de mando eran los niños de edad comparable que habían vivido menos de 12 horas.

Los pulmones de los niños tempranos y últimos del grupo de mando sin las pruebas de la infección prenatal mostradas dispersaron las células dendríticas en el tejido pulmonar periférico. En cambio, los pulmones de los niños tempranos del mando con una historia de la infección prenatal y los pulmones de niños prematuros ventilados a corto y largo plazo visualizaron un aumento triple en células dendríticas.

Este estudio demuestra que las células dendríticas son una presencia normal en las aerovías y tejido de pulmones desarrollados. Sin embargo, la infección y la ventilación prenatales con el BPD se asocian a la acumulación excesiva de células dendríticas en los pulmones. Esta afluencia masiva puede hacer una parte en la patogenesia del BPD, y más sin obstrucción la definición de su papel puede llevar a las nuevas aproximaciones terapéuticas a esta enfermedad.

Source:

 Pediatric and Developmental Pathology