La nueva técnica puede descubrir trazos minuciosos de la DNA tumoral en líquidos biológicos

Quizás será posible, en un futuro próximo, descubrir el cáncer por un análisis simple de la sangre o de orina. De hecho, los biólogos de las universidades de CS$CNRS, de Inserm, de París Descartes y de Estrasburgo han desarrollado una técnica capaz de descubrir los trazos minuciosos de la DNA tumoral presentes en los líquidos biológicos de los pacientes que sufrían de cáncer. El método consiste en análisis moleculares ultrasensibles de realización en gotitas microscópicas. Probado con éxito en los genes implicados en diversos cánceres, incluyendo el cáncer del colon y de la leucemia, tiene el potencial de convertirse en una herramienta potente para los oncólogos, en la fabricación de una diagnosis y en prescribir un tratamiento. Un estudio clínico se considera ya para evaluar esta técnica. El trabajo se publica en el Web site del laboratorio del gorrón en una viruta.

Cuando mueren las células tumorales, derraman sus contenidos en el ambiente extracelular. Estos contenidos, particularmente la DNA de células, entonces se encuentran en los líquidos biológicos del paciente: sangre, linfa, orina, etc. Puesto que el revelado de la mayoría de los cánceres implica factores genéticos, un análisis simple de la sangre o de orina podría en teoría revelar la presencia de DNA y así de cáncer tumorales tan pronto como mueran las primeras células cacerígenas, es decir en un primero tiempo muy.

A pesar de esta gran promesa, hay un gancho que explica porqué los médicos no pueden todavía rastrear cánceres en líquidos biológicos: la DNA tumoral está solamente presente en cantidades de trazo en estos líquidos. En sangre, por ejemplo, representa menos de 0,01% de la DNA total encontrada en forma diluida. Sin embargo, los métodos de análisis convencionales de la DNA no son bastante sensibles descubrir tales pequeñas cantidades. Por lo tanto el interés de la técnica desarrollada por los investigadores de CS$CNRS, de Inserm, del Université de Estrasburgo y del Université París Descartes, en colaboración con personas alemanas del Max Planck Institute (Göttingen) y una compañía americana (tecnologías de Raindance). La considerable ventaja de esta técnica es que permite descubrir umbrales de la DNA 20.000 veces más inferiores que previamente el caso en clínicas.

¿Cómo trabaja? Un primer paso consiste en la distribución de la DNA extraída de una muestra biológica en millones de gotitas, que son suficientemente pequeñas contener solamente un único gen cada uno del objetivo. Entonces, esta DNA se amplifica mediante métodos moleculares modernos de la multiplicación. Simultáneamente, las moléculas fluorescentes específicas a cada gen obran recíprocamente con la DNA. Esta fase dominante ofrece una clase de clave de color del gen. Las gotitas entonces se conducen, uno por uno, en las ranuras microscópicas donde son analizadas por el laser: el color de las moléculas fluorescentes entonces indica qué gen está presente en la gotita. Si la gotita emite fluorescencia roja, por ejemplo, la DNA es sana. Si es verde, es tumoral. Si la gotita no emite ninguna fluorescencia, no contiene el gen apuntado. Una cuenta simple de los sitios coloreados entonces permite determinar la concentración tumoral de la DNA.

Los investigadores han aplicado con éxito su método a un oncogene (un gen que tiene el potencial de causar el cáncer) conocido como KRAS (asociado a leucemia y a los diversos cánceres, tales como cáncer del colon, del páncreas y del pulmón). La DNA que soportaba este gen fue derivada de variedades de células del laboratorio. Este nuevo método analítico ahora necesita ser probado en un contexto terapéutico. Un estudio clínico se programa ya. Si es un éxito, los médicos tendrán una “arma anticáncer eficiente”, no apenas para descubrir la presencia de tumores pero también para proponer tratamientos. La agresividad del cáncer, su correspondencia a los tratamientos existentes y su riesgo de repetición que sigue el tratamiento local: toda esta información se contiene en parte en la DNA tumoral. Descifrándola con la tecnología del microdroplet, los oncólogos podrían beneficiarse de una herramienta diagnóstica potente para ayudar a predecir la evolución de la enfermedad y a determinar una estrategia terapéutica.

Source:

Strasbourg Universitiy