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Los investigadores determinan el flujo de sangre hippocampal anormal en veteranos con enfermedad de la guerra del Golfo

Las anormalidades del flujo de sangre encontradas en los cerebros de veteranos con enfermedad de la guerra del Golfo han persistido 20 años después de la guerra, y han conseguido en algunos casos peores, según un nuevo estudio publicado en línea en la radiología del gorrón.

“Confirmamos que el flujo de sangre anormal continuó o empeoramos sobre la envergadura de 11 años desde la primera que era diagnosticada, que indica que el daño está en curso y dura largo plazo,” dijimos al investigador principal Roberto W. Haley, M.D., jefe de la epidemiología en los departamentos del remedio interno y ciencias clínicas en el centro médico al sudoeste de la Universidad de Texas (UT) en Dallas. “También determinamos un procedimiento especial de MRI que mejores diagnosis y distinguen entre los tres tipos principales de enfermedad de la guerra del Golfo.”

La enfermedad de la guerra del Golfo es una condición crónica mal entendida asociada a la exposición a las substancias químicas y al gas nervioso neurotoxic. Afecta a un 25 por ciento estimado del personal militar 700.000 desplegado a la guerra del golfo Pérsico 1991, según el departamento de los E.E.U.U. del comité consultivo científico de los asuntos de veteranos.

Hay tres síndromes principales asociados a enfermedad de la guerra del Golfo, produciendo una variedad de síntomas, incluyendo fatiga, dolor neuropático, los déficits de la memoria y de la concentración, las perturbaciones del balance y depresión.

El hipocampo es la parte del cerebro responsable de formar memorias a largo plazo y de la ayudar con la navegación espacial. Muchos síntomas neurológicos de la enfermedad de la guerra del Golfo, tales como baja de memoria, confusión, irritabilidad y los desordenes en mando de movimiento sugieren la debilitación del hipocampo.

En 1998, el equipo de investigación del Dr. Haley publicó un estudio usando la tomografía calculada de la única emisión del fotón (SPECT) para fijar el flujo de sangre hippocampal en veteranos con síndrome de la guerra del Golfo. Para el estudio actual, los investigadores utilizaron una técnica nueva llamada barrena arterial etiqueta (ASL) MRI para fijar el flujo de sangre cerebral regional hippocampal (rCBF) en 13 participantes del mando y 35 pacientes con los síndromes 1 (cognición empeorada), 2 (confusión-ataxia) y 3 de la guerra del Golfo (dolor neuropático central).

Cada paciente recibió infusiones intravenosas de salino en una sesión inicial, y fisostigmina en una segunda sesión 48 horas más adelante. La fisostigmina es un inhibidor de acción corta de la colinesterasa, usado para probar la integridad funcional del sistema colinérgico, de un sistema del neurotransmisor implicado en la regla de la memoria y del aprendizaje.

La “exploración del ASL después de dar esta medicación está determinado bien adaptada a diagnosticar enfermedad de la guerra del Golfo, porque toma las anormalidades del cerebro demasiado sutiles para que MRI regular descubra,” dijo al co-autor Richard W. Briggs, Ph.D., profesor de la radiología en UT al sudoeste. “Esto permite que hagamos la diagnosis en una única sesión de dos horas sin la necesidad de la exposición a la radiación ionizante.”

Las conclusión replegaron los resultados del estudio inicial de SPECT en gran parte del mismo grupo de veteranos. Los resultados mostraron que persistió el flujo de sangre hippocampal anormal y pudieron haber progresado 11 años después de la prueba inicial y casi 20 años después de la guerra del Golfo, sugiriendo el cambio crónico del flujo de sangre hippocampal.

La fisostigmina disminuyó importante el rCBF en participantes y veteranos del mando con el síndrome 1, pero el rCBF importante creciente en el hipocampo derecho de veteranos con el síndrome 2 en el estudio original. El aumento anormal en rCBF ahora fue encontrado para haber progresado al hipocampo izquierdo con el síndrome 2 y a ambos hipocampos de los veteranos con el síndrome 3.

“Tener una prueba diagnóstica objetivo permite que los investigadores determinen a los veteranos enfermos para que las juicios clínicas futuras prueben tratamientos posibles,” el Dr. Haley dijo. “Es también crítico que los estudios genomic en curso vean porqué algunas exposiciones químicas afectan personas, y porqué no son otras.”