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El riesgo de llamaradas de la gota aumentó grandemente en las comidas de los ricos de la purina

Las comidas ricas en las purinas, determinado ésos encontrados en carne y mariscos, quintuplican el riesgo inmediato de una llamarada de la gota, investigación de los hallazgos publicada en línea en los anales de las enfermedades reumáticas.

Mientras que la prueba anecdótica ha sugerido que las comidas ricas de la purina pueden accionar ataques de la gota, no ha estado sin obstrucción si incitan llamaradas a corto plazo, dice a los autores.

Basan sus conclusión en 633 personas con la gota confirmada, cuya salud fue rastreada durante un año, en línea. La edad media de los participantes era 54, y la mayor parte de (el 78%) eran hombres.

Les pidieron ofrecer los detalles de la historia de los ataques de la gota, incluyendo la sincronización y los síntomas del ataque; qué drogas tomaban para manejar su condición; y para enumerar cualquier gatillos del potencial en los dos días que se ejecutan hasta un ataque.

Esto incluyó fuentes dietéticas de purinas. Las comidas ricas en purinas incluyen la carne, las menudencias, los mariscos, las habas, los guisantes, las lentejas, la harina de avena, la espinaca, el espárrago, hongos, la levadura, y el alcohol.

También fueron pedidas para ofrecer la misma información durante períodos de dos días cada cuarto cuando no experimentaban una llamarada, por una comparación.

Sobre mitad bebió el alcohol (el 61%), un factor de riesgo sabido para la condición, mientras que el 29% utilizaron las píldoras del agua (la diurética) y tomaron casi a medias la droga del allopurinol-a usada para prevenir ataques de la gota.

Sobre mitad de las drogas antiinflamatorias no-esteroidales usadas, mientras que una en cuatro (el 25%) tomó las colquicinas, otra clase de la droga de la anti-gota.

Durante el período de supervisión de 12 meses, 1.247 ataques de la gota fueron registrados, la mayoría cuyo estuvieron ocurridos en las juntas del dedo del pie, causando dolor intenso y rojez.

La cantidad media de purina dietética durante un período de dos días sin ataques de la gota era g 1,66, mientras que ése consumido en los dos días antes de un ataque era 2,03 G.

Comparado con ésos en el 20% inferior de consumo de la purina, ésas en el 20% superior eran casi cinco veces tan probables tener una llamarada de la gota.

Las fuentes animales de purinas llevaron un riesgo importante más alto que fuentes de la instalación de accionar un ataque.

Estas conclusión fueron verdad, con independencia de edad, de género, de la admisión del alcohol y del uso de medicaciones de controlar los síntomas/dolor.

El hecho de que las fuentes de la instalación de purinas tuvieran importante menos impacto que las fuentes animales se pueden explicar por un contenido más inferior de la purina en esas comidas, dice a los autores, que acentúan que las fuentes de la instalación contienen otros alimentos importantes y contribuyen a bajar resistencia-largo de la insulina abogado como dimensión de controlar gota.

“Evitar o reducir la toma de comida purina-rica, especialmente del origen animal, puede ayudar a reducir el riesgo de ataques periódicos de la gota,” ellos concluye.