El nuevo estudio asocia las drogas de uso general de la diabetes a riesgo de cáncer pancreático

Los individuos que habían llevado un tipo de droga de uso general el tipo de la invitación - diabetes 2 mostraron anormalidades en el páncreas, incluyendo la proliferación de célula, que se puede asociar a un riesgo creciente de tumores neuroendocrinos, según un nuevo estudio por los investigadores del UCLA y de la universidad de la Florida. Sus conclusión fueron publicadas el 22 de marzo en línea en la diabetes del gorrón.

Los investigadores, del centro de investigación de Larry L. Hillblom Islet en el UCLA y del centro de la diabetes en la universidad de la Florida, encontrada que la masa de la célula fue aumentada el aproximadamente 40 por ciento en los páncreas de los donantes de órganos difuntos que tenían tipo - 2 diabetes y que habían sido tratados con terapia del incretin. Este tipo de tratamiento ampliamente utilizado se aprovecha de la acción de una hormona de la tripa conocida como glucagón-como el péptido 1 (GLP-1) para bajar el azúcar de sangre en la carrocería.

Aunque haya habido informes contradictorios en los efectos de la clase del incretin de drogas sobre el páncreas en los estudios animales, éste es el primer estudio para observar tales cambios en el páncreas humano. La investigación fue hecha posible por un consorcio único de la investigación llamado el nPOD (red para los donantes de órganos pancreáticos con diabetes), llevado por el Dr. Mark Atkinson, un profesor de la patología y de la pediatría en la universidad de la Florida. La red, que es financiada por el asiento de investigación de la diabetes juvenil, obtiene los páncreas de donantes de órganos difuntos, con la autorización de su pariente más cercano, de entender mejor la diabetes investigando tejidos de ésos con la enfermedad.

“Hay un aprecio cada vez mayor que los estudios animales no predicen siempre conclusión en seres humanos,” dijo al Dr. Peter Butler, director del centro de investigación del islote de Hillblom del UCLA y jefe de la unidad de la endocrinología, de la diabetes y de la hipertensión. “El programa del nPOD es por lo tanto un recurso muy precioso.” Los investigadores examinaron los páncreas de 20 donantes de órganos fallecidos con el tipo - diabetes 2. Ocho habían sido tratados por lo menos un año con terapia del incretin, mientras que los otros 12 habían recibido las terapias que no incluyeron las drogas incretin-basadas. Los investigadores también evaluaron 14 páncreas de un grupo de mando de individuos no-diabéticos de la edad similar.

Los páncreas de los individuos que habían estado en terapia del incretin eran más grandes que los de pacientes en otros tipos de terapias de la diabetes, y este más de gran tamaño fueron asociados a la proliferación celular creciente. los individuos Incretin-tratados mostraron un aumento en displasia del páncreas, una forma anormal de la proliferación de célula que es un factor de riesgo para el cáncer pancreático, así como una extensión de las células alfa, las células endocrinas que hacen el glucagón de la hormona.

El este encontrar de estes último es probable una consecuencia de la supresión de las terapias de GLP-1-based de la baja del glucagón por las células alfa, desde la disminución de la disponibilidad o la acción del glucagón de la hormona se ha mostrado en una variedad de estudios anteriores para inducir una proliferación de células alfa pancreáticas. Esta extensión de la alfa-célula se ha asociado al revelado de tumores neuroendocrinos pancreáticos. Tres de los ocho individuos incretin-tratados tenían microadenomas y uno tiene un tumor neuroendocrino integrado por células alfa.

De los ocho donantes que estaban en terapia del incretin, siete habían estado tomando el sitagliptin, vendido en forma de la píldora como Januvia y comercializado por Merck, y uno había estado en el exenatide, vendido como Byetta por Bristol-Myers Squibb. Este y las drogas similares esté actualmente bajo investigación al lado de los E.E.U.U. Food and Drug Administration para sus eslabones posibles a la pancreatitis y al cáncer pancreático.

“Estas conclusión prestan el peso adicional a las preocupaciones con respecto a los efectos de la terapia a largo plazo de GLP-1-related, en cuanto a acciones proliferativas involuntarias sobre el páncreas exocrine y ahora también un riesgo creciente posible de tumores neuroendocrinos,” los investigadores escribe. “Además de la vigilancia recomendada previamente para la asociación potencial de GLP-1- basó terapia y el riesgo de cáncer pancreático, los datos actuales implica que la vigilancia para un riesgo creciente posible de tumores neuroendocrinos pancreáticos está autorizada.”

Tales aproximaciones de la vigilancia pudieron incluir la proyección de imagen de MRI del páncreas e investigación para los tumores neuroendocrinos, Butler dijo.

“Los actuales estudios son solamente de una pequeña cantidad de individuos, y mientras que las conclusión despiertan inquietudes, será importante que otras aproximaciones ahora están utilizadas en un grupo más grande de individuos vivos para investigar más lejos estas conclusión,” él dijo.

Un estudio reciente llevado por el Dr. Sonal Singh de la Facultad de Medicina de la Universidad John Hopkins y de la salud pública y publicado en remedio interno del JAMA sugirió duplicar en el riesgo de hospitalización para la pancreatitis aguda con las terapias de GLP-1-based y también recomendó la investigación adicional.

“Puesto que la mayoría de los factores de riesgo para la pancreatitis aguda también se conectan a un riesgo creciente de cáncer pancreático, estas conclusión de cambios en el páncreas humano muy están tratando,” dijo a Singh, profesor adjunto del remedio y de la salud internacional. “Ahora que las terapias de GLP-1-based se han mostrado para aumentar el riesgo de inflamación pancreática y de proliferación de célula anormal, otros estudios son necesarios clarificar urgente si estas articulaciones llevan al cáncer pancreático con uso a largo plazo.”