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El estudio indica eslabón entre el estrógeno y el almacenamiento de las grasas de cuerpo

Las mujeres tienden a llevar exceso de grasa en sus caballetes y muslos, mientras que los hombres tienden a llevarla en sus estómagos. Pero después de menopausia, las cosas comienzan a cambiar: las configuraciones gordas del almacenamiento de muchas mujeres comienzan a asemejarse a los de hombres. Esto indica que hay un eslabón entre el estrógeno y el almacenamiento de las grasas de cuerpo. Esta conexión está bien documentada, pero los mecanismos subyacentes seguían siendo mal entendidos hasta ahora.

La nueva investigación conducto por Sylvia Santosa, profesor adjunto en el departamento de universidad de Concordia de la ciencia del ejercicio y Canadá investigan la silla en la nutrición clínica, nos dan una nueva mirada en la conexión entre el almacenamiento gordo y el estrógeno. Examinando el proceso gordo del almacenamiento en un nivel celular, Santosa y el co-autor Michael D. Jensen de la clínica de Mayo en Rochester, Minnesota, revelan que las ciertas proteínas y enzimas son más activas en mujeres posmenopáusicas. Estas proteínas corresponden con almacenamiento gordo. Sus conclusión fueron publicadas en la aplicación de marzo de 2013 la diabetes.

“La grasa salvada en nuestros caballetes y muslos, es relativamente inofensiva,” explica a Santosa, que es también una pieza de Concordia REALIZA el centro para una mejor salud con la prevención. “Solamente la grasa salvada alrededor del abdomen es más peligrosa. Se ha asociado a diabetes, a enfermedad cardíaca, al recorrido e incluso a algunos cánceres. Cuando las mujeres posmenopáusicas ponen una grasa más abdominal, aumentan dramáticamente su riesgo para estos problemas de salud. Dado estos peligros, es muy importante entender cómo los niveles inferiores del estrógeno asociados a menopausia cambian donde se salva la grasa.”

La investigación de Santosa comparó almacenamiento gordo en mujeres pre- y posmenopáusicas. Las 23 mujeres que participaron en el estudio estaban en el mismo rango de edad, y tenían índices de masa corporal y composición similares de las grasas de cuerpo. Estas semejanzas permitieron que Santosa aislara los efectos del estrógeno sobre la absorción y el almacenamiento de grasa.

Ella y Jensen podían examinar la actividad de las ciertas enzimas y proteínas que regulan almacenamiento gordo en los abdómenes y los muslos de las mujeres posmenopáusicas. Considerando estos factores juntos bastante que en el aislamiento, los investigadores determinaron concluyente que el almacenamiento gordo total “maquinaria” es más activo en mujeres posmenopáusicas. Es decir estas células ahora salvan más gordo que hicieron antes de menopausia.

Además, las mujeres posmenopáusicas quemaron menos gordo que sus colegas pre-menopáusicos. Estos cambios significan que sus células no sólo están salvando más gordo, pero están también menos dispuestos a parte con él. Esta combinación es una receta para el avance de peso rápido. “Tomado juntos, estos cambios en procesos corporales pueden ser más que comenta un poco asombrosamente - y trastornando - para las mujeres que tenían previamente poco problema el manejar de su peso,” Santosa.

Aunque la actividad celular creciente reveladora por este estudio no era específica a la región abdominal, la grasa salvó más la grasa más abdominal total de los medios. Pruebas de cambios en los caminos gordos del almacenamiento después de que la menopausia sea una contribución importante a entender porqué las mujeres posmenopáusicas comienzan a poner una grasa más visceral.

Dice Santosa, “la información reveladora por nuestro estudio tiene valor no sólo a las mujeres posmenopáusicas y a sus doctores, pero a los estudios de la obesidad más generalmente. Un retrato más sin obstrucción cuyo el almacenamiento gordo del aumento de las proteínas y de las enzimas hace esos objetivos productivos para los avances médicos futuros en el combate contra obesidad.”