Advertencia: Esta página es una traducción de esta página originalmente en inglés. Tenga en cuenta ya que las traducciones son generadas por máquinas, no que todos traducción será perfecto. Este sitio Web y sus páginas están destinadas a leerse en inglés. Cualquier traducción de este sitio Web y su páginas Web puede ser imprecisa e inexacta en su totalidad o en parte. Esta traducción se proporciona como una conveniencia.

El estudio de UNC muestra la promesa para destapar mecanismos verdaderos de la biología de célula madre humana

Por primera vez, los investigadores en la universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill han aislado a las células madres adultas del tejido intestinal humano.

La ejecución ofrece un recurso muy necesario para los científicos impacientes destapar los mecanismos verdaderos de la biología de célula madre humana. También les permite explorar nueva táctica para tratar el síndrome del intestino irritable o para mejorar los efectos secundarios de la quimioterapia y de la radiación, que dañan a menudo la tripa.

“No tener estas células a estudiar ha sido una barricada importante a investigar,” dijo el estudio mayor autor Scott T. Magness, doctorado, profesor adjunto en los departamentos del remedio, ingeniería biomédica, y biología celular y fisiología en UNC. “Hasta ahora, no hemos tenido la tecnología para aislar y para estudiar a estas células madres - ahora tenemos que las herramientas comenzar a resolver muchos de estos problemas”

El estudio de UNC, publicado el 4 de abril de 2013 en línea, en las células madres del gorrón, representa un salto adelante para un campo que ha tenido que durante muchos años recurrir a los experimentos de conducto en células de ratones. Mientras que el progreso importante se ha hecho usando modelos del ratón, las diferencias en biología de célula madre entre los ratones y los seres humanos han guardado a investigadores de investigar la nueva terapéutica para las aflicciones humanas.

“Mientras que la información que conseguimos de ratones son los buenos datos mecánicos fundacionales para explicar cómo este tejido trabaja, allí son algunas oportunidades que puede ser que no poder perseguir hasta que hagamos experimentos similares con el tejido humano,” al co-autor Adán D. Gracz, estudiante de tercer ciclo del estudio del guía en el laboratorio de Magness. Megan K. Fuller, Doctor en Medicina, era también autor del co-guía del estudio.

El laboratorio de Magness era el primer en los Estados Unidos para aislar y para crecer a las únicas células madres intestinales de ratones, así que tenían un tramo hacia arriba cuando vino a perseguir técnicas similares en tejido humano. Más los investigadores podían conseguir secciones del intestino delgado humano para sus experimentos que habrían sido desechados de otra manera después de cirugía gástrica de la derivación en UNC.

Para desarrollar su técnica, los investigadores investigados si la aproximación ellos había admitido ratones trabajarían en tejido humano. Primero observaban para ver si las mismas moléculas que habían encontrado que adherido en la superficie de las células madres del ratón estaban también presente en las células madres humanas. Los investigadores establecieron que estas moléculas específicas - CD24 y CD44 llamados -- estaban de hecho lo mismo entre las dos especies. Después sujetaron etiquetas fluorescentes a estas moléculas y utilizaron una máquina especial llamada un compaginador activado fluorescencia de la célula para determinar y para aislar a las células madres de las muestras del intestino delgado.

Encontraron que no sólo podrían aíslan a las células madres humanas del tejido intestinal humano, pero que también podrían separar diversos tipos de células madres intestinales de uno a. Estos dos tipos de células madres - active y reserva - son un asunto actual para los investigadores de la célula madre que todavía están intentando imaginar cómo el ciclo celular de células madres de la reserva hacia adentro llenar a las células madres activas dañó por daño, quimioterapia o la radiación.

“Ahora que hemos podido hacer esto, el paso siguiente es caracterizar cuidadosamente estas poblaciones para fijar su potencial,” dijo a Magness. ¿“Podemos desplegar estas células fuera de la carrocería potencialmente para ofrecer una fuente de célula para la terapia? ¿Podemos utilizar éstos para la ingeniería del tejido? ¿O para llevarla el extremo, podemos genético modificar estas células para curar desordenes genéticos o el síndrome del intestino irritable innatos? Ésas son algunas preguntas que vamos a explorar en el futuro.”

Source:

University of North Carolina at Chapel Hill