Tomar los calmantes ante carrera lleva a los problemas desconocidos

Aumentos del riesgo con la dosis; el problema desconocido, doctores advierte

Muchos competidores intentan prevenir el dolor que interfiere con su funcionamiento tomando los calmantes que son fácilmente disponibles en farmacias y supermercados, dicen a los autores.

Y a fin de descubrir qué impacto pudieron tener estos medicamentos comunes, los autores sometieron a interrogatorio a participantes en el maratón 2010/el Mitad-Maratón de Bonn sobre su uso de la medicación y de cualquier síntoma que tuvieran durante y/o después de la carrera.

En todos, apenas bajo 4000 (el 56%) de los 7048 competidores volvió sus cuestionarios en línea. La mayoría (el 87%) habían funcionado con maratones antes.

De los que tomaron los calmantes ante la carrera, 1 en 5 dijo que también utilizaron los calmantes durante el entrenamiento para contener o para rechazar dolor; 1 en 10 dijo que tenían síntomas del dolor antes del inicio de la carrera. Esto compara con el 1% de los que no tocaron los calmantes.

Sobre mitad de las drogas tomadas (el 54%) fueron comprados sobre el contratirante sin una receta, y diclofenac, asprin, e ibuprofen incluidos.

Los números de ésos forzados para replegarse durante la carrera debido a dolor y otros síntomas de la salud difirieron poco entre los que tomaron los calmantes y los que no lo hicieron.

Pero el repliegue de la competencia debido a problemas gastrointestinales era más común entre ésos que tomaban los calmantes, y mientras que el repliegue como resultado de las grapas del músculo era raro, era más común en los que habían tomado estas drogas.

Los rotores de turbina que dispararon los calmantes eran cinco veces tan probables experimentar síntomas como los que no tomaron estas drogas; la diferencia total en riesgo era el 13%.

Las grapas de estómago incluidas los síntomas, problemas cardiovasculares, gastrointestinales sangran, sangre en la orina y junta y dolor muscular.

El índice de síntomas subió paralelamente a dosis cada vez mayor. Uno en 10 de ésos que tomaban el diclofenac asumió el control 100 magnesio; el 43% de los que tomaron ibuprofen, la segunda opción popular, tomaron dosis del magnesio 800 o más-dos veces la dosis recomendada.

Virtualmente ningunos de los demandados dijeron que eran conscientes de cualquier riesgo asociado a tomar los calmantes para los deportes de la autonomía.

Nueve rotores de turbina que tomaron los calmantes dijeron que habían terminado hacia arriba en hospital: tres para la insuficiencia renal temporal después de tomar ibuprofen; cuatro para las úlceras que sangraban (aspirin), y dos después de un ataque del corazón (aspirin), uno de los cuales habían tomado a 500 el magnesio para el dolor suave del pie.

No se admitió ningunos de los rotores de turbina que compitieron sin volver a llenar en los calmantes al hospital.

Las enzimas de la cuadra de los calmantes llamaron los cyclooxygenases, que regulan la producción de prostaglandinas. Pero los autores sugieren que las prostaglandinas también protejan tejidos cuando la carrocería está bajo tensión extrema, por ejemplo durante autonomía se diviertan.

“Tomado juntos, nuestros datos indican que el uso disperso de los inhibidores del cyclooxygenase con respecto a deportes de la autonomía es potencialmente perjudicial. Las posteriores investigaciones se autorizan para examinarlas si el uso de analgesias antes y durante actividades de los deportes se debe evitar en conjunto,” concluyen.