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Ciertos productos alimenticios de la nueva demostración de las técnicas analíticas exceden niveles permiso de micotoxinas

Los investigadores de la universidad de Granada (España) han analizado la presencia de patulina, un tipo de toxina producido por los hongos, en varios zumos de manzana comerciales. Los resultados muestran que más los de 50% de las muestras analizadas exceden los límites máximos colocados por la ley. También han descubierto una muestra del arroz con más micotoxinas que permiso. Para su parte, los investigadores de la universidad de Valencia también han encontrado estas substancias nocivas en las cervezas, los cereales y los productos hechos de ellos, tales como harina del gofio.

Los no conocen muy bien, pero las micotoxinas rematan el filete de los contaminantes naturales más dispersos de productos alimenticios en el nivel global. Son substancias tóxicas y carcinógenas producidas por los hongos, que alcanzan la cadena alimentaria a través de las plantas y de su fruta.

Ahora las nuevas técnicas analíticas desarrolladas en universidades tales como Granada y Valencia (España) muestran que algunos productos alimenticios exceden los niveles permiso de estas composiciones dañinas.

Los investigadores de la universidad de Granada (UGR) han utilizado su propio método de “electroforesis del microextraction y del capilar” para analizar concentraciones de una clase de micotoxinas, patulina, en 19 mezclas de ocho marcas de zumo de manzana comercial. Distinguieron entre el jugo convencional, el jugo orgánico y el jugo diseñados específicamente para los niños.

“Los resultados muestran que más el de 50% de las muestras analizadas excedieron los contenidos máximos colocados por ley europea,” según lo explicado a SINC por Monsalud del Olmo, co-autor del estudio, que se publica este mes en el alimentador “mando de comida”.

Los niveles máximos de patulina establecidos por la UE son 50 microgramos por el kilogramo del producto (μg/kg) para los zumos y los néctares de fruta, 25 μg/kg para las compotas y otros productos sólidos de la manzana y 10 μg/kg si esos productos alimenticios son bebés y niños jovenes criados al pecho dirigidos.

Sin embargo, algunas muestras de los zumos de manzana convencionales tenían tanto como 114,4 μg/kg, y una mezcla etiqueta como alimentos para niños tenía 162,2 μg/kg, más de 15 veces el límite legal.

La patulina es producida por varias especies de hongos de las variedades del penicillium, del aspergillus y de Byssochylamys, que se encuentran naturalmente en fruta, principal las manzanas. Se transfieren a los jugos durante el tramitación debido a su solubilidad en agua y estabilidad.

Los efectos neurotoxic, immunotoxic y mutágenos de esta substancia se han confirmado en los modelos animales. “Incluso entonces, no es una de las micotoxinas más peligrosas para la salud y se incluye en el grupo 3 dentro de las categorías colocadas por la dependencia internacional para la investigación sobre el cáncer (CIRC),” Monsalud del Olmo señaló.

Esta dependencia del WHO clasifica micotoxinas y otras composiciones en cuatro grupos según su poder carcinogénico para los seres humanos: 1 (carcinógeno), 2 (probablemente o posiblemente carcinógeno), 3 (no clasificables como carcinógeno, aunque no se haya probado que no es) y 4 (probablemente no carcinógeno).

Micotoxinas en arroz y cerveza

Algunas micotoxinas, tales como aflatoxinas, están en el grupo 1 y se pueden encontrar en fruta seca, tal como cacahuetes y los pistachos, y los cereales. Los científicos de UGR también han descubierto concentraciones de esta composición encima de los niveles permiso en una muestra del arroz, y han informado ya a las autoridades relevantes esto.

Otras toxinas de hongos, tales como fumonisins y ocratoxinas, también se incluyen en el grupo 2. Se encuentran en maíz, otros cereales e incluso cerveza, como los investigadores de la universidad de Valencia (ULTRAVIOLETA) han probado.

Las personas de esa universidad han utilizado una nueva técnica - HLPC-LTQ-Orbitrap llamado - para descubrir la presencia de fumonisins y de ocratoxinas en muestras de la cerveza en Alemania, Bélgica, la República Checa, Italia, Irlanda, Polonia y España. El estudio también se publica en “mando de comida”.

“Son cantidades minuciosas, aunque no poder determinar si son importantes porque la cerveza es una de las bebidas que no se incluye directamente en ley europea sobre micotoxinas,” dijo a José Rubert, investigador ULTRAVIOLETA y co-autor del estudio.

“Qué este estudio muestra es ése que controla simplemente la materia prima - cebada, en este caso - no es suficiente,” Rubert adicional, “y que estas toxinas están presentes en el proceso tecnológico, donde se ha probado que las micotoxinas que se legislan para la poder se oculta ensamblando la glucosa del ingenio, así que éste necesita ser tenido en cuenta para la investigación futura”.

Las mismas personas valencianas también han analizado 1250 muestras de productos cereal-basados de España, de Francia y de Alemania para ver si hay diferencias entre los productos alimenticios orgánicos y convencionales en el caso de fumosins.

Una de las conclusión más llamativas es que las muestras del gofio flour, de uso general en las Canarias, tenía concentraciones de esta micotoxina en las cantidades mayores de 1000 μg/kg, el límite establecido por ley europea. Hace un par de años, esos investigadores también determinaron un envío de la harina de trigo con concentraciones de ocratoxina encima del nivel permiso.

Cuando los límites colocados por la UE se exceden, los científicos informan a las autoridades relevantes, especialmente la autoridad de seguridad alimentaria europea (EFSA). Entonces la mezcla contaminada debe ser replegada.

Los resultados del estudio de productos alimenticios cereal-basados muestran que los casi 11% de los productos orgánicos examinados contienen fumosins, mientras que en productos convencionales este porcentaje se reduce a alrededor 3,5%. Estos datos se han publicado en el alimentador la “toxicología de la comida y de la substancia química”.

“La explicación podría ser que los productos alimenticios orgánicos no contienen los fungicidas u otros pesticidas, así que los hongos pueden tener un ambiente más favorable y aumentar sus toxinas. Sin embargo, en todo caso, hay otros factores importantes tales como condiciones climáticas - ventaja del calor y de la humedad estos microorganismos - y las condiciones de almacenamiento que también influencian la producción de micotoxinas,” dijo a Rubert, que reconoce que el análisis se debe hacer caso por caso.

De hecho, en el estudio de los zumos de manzana, los productos suceso, y orgánicos opuestos tenían menos micotoxinas que las convencionales. Qué los investigadores están de acuerdo conectado son la necesidad de guardar el definir de la toxicidad de cada uno de estas substancias nocivas, estudiando sus efectos sobre salud y desarrollando métodos de análisis cada vez más exactos.