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El uso de siglas lleva a la comprensión pobre de los médicos en servicios médicos mentales

El uso de abreviaturas es común entre profesionales de salud mental pero un número importante de siglas usadas es o ambiguo o mal entendido por la enfermera, un estudio ha encontrado.

El uso creciente de siglas y de abreviaturas de los médicos en servicios médicos mentales desafía la dirección que advierte contra usar jerga innecesaria en la práctica.

Un estudio fue diseñado para fijar la incidencia de siglas, usada sin la explicación, en los archivos de los pacientes detenidos en una unidad asegurada mediana y para estimar la percatación de lo que se refieren estas abreviaturas entre enfermera. 

Los resultados muestran que el uso de abreviaturas es común entre todos los profesionales de salud mental (doctores, particularmente) y que una proporción importante de las siglas usadas es ambigua o mal entendida por la enfermera. Impulsan a los profesionales de salud mental restringir su uso de abreviaturas a los que se validen universal.

 El estudio de notas clínicas de los pacientes detenidos en una unidad asegurada mediana de la salud mental en Inglaterra encontró que 45 diversas siglas fueron utilizadas un total de 751 veces durante un mes.

 Los utilizadores más prolíficos de siglas eran psiquiatras del consultor y doctores menores. Sin embargo, solamente ocho de las 45 siglas usadas se podrían determinar correctamente por todas las enfermeras que participaron en el estudio. Dos abreviaturas no fueron reconocidas por las enfermeras unas de los que participaban: éstos eran “PCD” (procyclidine) y “AP” (antipsicótico).

 Lo más frecuentemente las siglas usadas eran “PRN” (pro re nata/como sea necesario).

 Escribiendo en la práctica de la salud mental del gorrón, el psiquiatra Gareth Rees dice que las siglas ahora son consideradas por la mayoría de las carrocerías profesionales como más de un obstáculo de la comunicación que un socorro.

 “Este estudio demuestra que a pesar de la dirección de carrocerías profesionales que desalienta el uso de la jerga y de las abreviaturas, el uso de siglas en la fijación de la salud mental es todavía común,” al Dr. Rees dice.

 'Aunque las siglas permiten al estado mayor hacer notas clínicas sucintas y sucintas, sin la clarificación presenta un riesgo que otros profesionales de salud mental no pueden traducir muchos de ellos.

 “Además, habrá algunas abreviaturas que se traducen incorrectamente, que podría potencialmente dañar pacientes y el estado mayor.”

 Un ejemplo, él dice es “BPD”. “Otros profesionales de salud mental pudieron interpretar este como “desorden de personalidad límite” o “desorden bipolar”; con todo la naturaleza de estas condiciones, de sus tratamientos y de sus perfiles de riesgo puede ser muy diferente.”