NAMS publica la nueva dirección para diagnosticar y tratar atrofia vulvovaginal

Los síntomas de la atrofia vulvovaginal (VVA), por ejemplo la falta de lubricación, irritaron los tejidos, urination doloroso, y el dolor con cópula, afecta a tanto como 45% de mujeres después de menopausia. Eso está según la sociedad norteamericana de la menopausia (NAMS), que publicó hoy la nueva dirección para diagnosticar y tratar VVA. La declaración de la posición de la sociedad “administración de la atrofia vulvovaginal” aparece en la aplicación de septiembre la menopausia.

“Los síntomas de VVA pueden empeorar importante la calidad de vida y los lazos de las mujeres, con todo pocas mujeres cuyas vidas son afectadas consiguen ayuda. Esta nueva declaración de posición da a clínicos la información que necesitan abordar estos problemas,” dice Margery Gass, Doctor en Medicina, el director ejecutivo de la sociedad.

La declaración de posición explica que los síntomas molestos se pueden tratar con éxito, y muchos tratamientos están disponibles, colocando de productos legales a la receta hormonal y a los productos del nonhormonal. Qué terapia utilizar depende de cómo es severo son los síntomas, de si la terapia es segura y de manera efectiva para la mujer individual, y qué ella prefiere.

Los lubricantes y las cremas hidratantes vaginales simples junto con cópula regular (o el uso de dilatadores vaginales) pueden ser efectivos y son considerados terapia de primera línea por NAMS. Cuando éstos no son efectivos, el estrógeno, aplicado localmente o como parte de terapia sistémica de la hormona, sigue siendo el patrón terapéutico. Una opción del nonhormonal, el ospemifene selectivo del modulador del estrógeno-receptor, era recientemente aprobada para el moderado a la cópula dolorosa severa.

Para la terapia hormonal, el estrógeno vaginal de la inferior-dosis es la aproximación preferida cuando los síntomas de VVA son los únicos síntomas menopáusicos molestos que una mujer tiene. Generalmente, las mujeres que utilizan un estrógeno vaginal no necesitan tomar un progestógeno para proteger el útero si no han tenido una histerectomia.

Para una mujer que sea un sobreviviente del pecho o del cáncer endometrial, la opción del tratamiento depende de sus preferencias, de necesidades, de la comprensión de riesgos potenciales, y de la consulta con su oncólogo.