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La Heredabilidad de la enfermedad mental severa puede ser subestimada

Por Juana Lyford, Reportero Mayor de los medwireNews

Alrededor uno en tres niños de padres con una enfermedad mental severa (SMI) - esquizofrenia, desorden bipolar, o desorden depresivo importante - desarrollará tal desorden ellos mismos por edad adulta temprana, un meta-análisis ha encontrado.

Mientras Que los niños eran más probable desarrollar la misma condición sufrida por su padre, la transmisión familiar era solamente en parte diagnosis-específica.

“Como consecuencia, el riesgo total de SMI y cualquier enfermedad mental en el descendiente de padres con desordenes de humor sicopáticos o importantes son más altos que pensaron previamente,” escriben a Rudolf Uher (Universidad de Dalhousie, Halifax, Nueva Escocia, Canadá) y co-autores. “Esto se debe reflejar en el asesoramiento y la información genéticos proporcionados por los clínicos.”

Los investigadores determinaron 33 estudios que implicaban 3863 niños de padres con un SMI (niños de alto riesgo) y a 3158 niños de padres sin un SMI (mandos).

Total, el 55% de niños de alto riesgo sufrieron de un desorden diagnosticado de la salud mental. El Meta-análisis encontró que los niños de alto riesgo eran 2,5 veces más probables desarrollar un SMI en su curso de la vida comparado con los niños del mando.

Los niños De alto riesgo tenían una ocasión del 18% de desarrollar un SMI entre la edad de 10 y 19 años y de una ocasión del 32% una vez que los envejecieron 20 años y arriba.

Había pruebas de la especificidad parcial de la transmisión familiar, nota Uher y otros, tales que los niños que desarrollaron un SMI eran más probable tener la misma diagnosis que su padre (relación de transformación del riesgo [RR] =3.59).

Sin Embargo, había también pruebas del riesgo familiar general, significando que los niños de alto riesgo estaban en el riesgo creciente para desarrollar los desordenes uces de los estudiados (RR=1.92).

Uher y otros dicen que su análisis sugiere que la figura extensamente citada de una en 10 para el riesgo para la transmisión familiar de los SMI sea un underestimate, y que la figura real es alrededor una en tres.

Sin Embargo, advierten que sus conclusión sean consideradas preliminar y concluyan: la “investigación Cruz-Diagnóstica puede ser necesaria avance el conocimiento de la etiología y proyectar intervenciones preventivas efectivas.”

El estudio se publica en Boletín de la Esquizofrenia.

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