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La terapia del protón reduce efectos secundarios del tratamiento entre pacientes de cáncer de cabeza y cuello

El alcance exacto y la dosificación limitada de la radiación vía terapia del protón está demostrando ser una ventaja en esfuerzos en curso de reducir efectos secundarios del tratamiento entre pacientes de cáncer de cabeza y cuello, según un nuevo estudio de pacientes pediátricos de investigadores en la Facultad de Medicina de Perelman en la Universidad de Pensilvania. Los resultados fueron presentados lunes en la 55.a reunión anual de la sociedad americana para la conferencia de la oncología de la radiación (ASTRO).

Los “niños son especialmente susceptibles a los efectos secundarios de la radioterapia, y tratándolos para las actitudes de los cánceres de cabeza y cuellos un reto adicional debido al riesgo de radiación a los tejidos que se convierten,” dijo al autor importante del estudio, Colina-Kayser de Christine, Doctor en Medicina, profesor adjunto de la oncología de la radiación en el centro del cáncer de Abramson de Penn. “Nuestras conclusión usando la terapia del protón para estos pacientes, sin embargo, muestran que los efectos secundarios son más suaves que ésos cuáles se ven típicamente entre los niños que experimentan la radiación convencional. Esperamos que esto traduzca para significar menos últimos efectos mientras que sobreviven su cáncer.”

Aunque los médicos hayan presumido sobre toxicidad y efectos secundarios reducidos con terapia del protón porque la modalidad pasa sin la mayoría del tejido normal del daño, los datos clínicos sobre la nueva aproximación todavía no se han madurado, determinado entre enfermos de cáncer pediátricos. El actual estudio intentó verter más luz en la entrega siguiendo a un grupo de 25 pacientes, colocando en edad a partir de la 1 a 21 años, todos los cuales terapia recibida del protón en la terapia del protón de Roberts del remedio de Penn como parte de su tratamiento para los diversos cánceres de cabeza y cuellos, incluyendo rabdomiosarcoma, el sarcoma de Ewing, y tumores de la casquillo del prensaestopas salival, entre otros. La toxicidad del tratamiento fue evaluada cada semana durante el tratamiento del protón y todos a tres meses después de eso.

Después de un punto medio de 13 meses después del tratamiento, 19 pacientes (el 76 por ciento) no tienen ninguna prueba de la enfermedad, 3 pacientes (el 12 por ciento) habían desarrollado la repetición local, y 5 (el 20 por ciento) tenían tumores que parecían ser estables. Un paciente murió de su cáncer. Los autores observan que estos resultados son generalmente equivalentes a los que serían preveídas con una terapia de radiografía más tradicional. Más importantes, sin embargo, eran los efectos secundarios grandemente reducidos observados en el estudio, comparado a la incidencia considerada entre los pacientes de cáncer de cabeza y cuello que experimentaban el tratamiento de la radiografía. “El perfil de los efectos secundarios era realmente muy suave, con básicamente ninguna toxicidad de alto grado,” dice la Colina-Kayser, que conducto el estudio junto con colegas del remedio de Penn y del hospital de niños de Philadelphia.

Los efectos secundarios mas comunes eran fatiga y dermatitis. Los investigadores observaron que mientras que las reacciones de la piel se consideran a menudo durante la radioterapia, este estudio parecía indicar una reacción algo mayor que preveída cuando el tratamiento del protón fue seguido por ciertas quimioterapias, incluyendo la actinomicina-d y el doxorubicin, que pueden obrar recíprocamente con sensibilidad de la radiación y de la radiación de la causa. Eso que encontraba ayudó al equipo de investigación a refinar su aproximación para disminuir ese efecto secundario. “Si comenzamos esas drogas inmediatamente después de terapia del protón, parecía que el dermatitis era peor,” Colina-Kayser dijo. “Aprendimos tan que después de terapia del protón, quisimos esperar esas drogas y no darlas por un mes a seis semanas, así que el paciente tenía tiempo para recuperarse de la toxicidad de la piel antes de que consiguiera peor.”

Otro efecto secundario común de la radioterapia - especialmente entre pacientes de cáncer de cabeza y cuello -- pueden ser la baja de peso y los problemas alimenticios, pero ésas también fueron encontradas solamente para ser una preocupación suave por los pacientes en el estudio actual. “Es común perder un cierto peso durante la radioterapia porque la boca y el paso consiguen inflamados, pero encontramos que muy pocos pacientes en nuestro estudio perdieron el más de 10 por ciento de su peso corporal durante el curso del tratamiento. Encontramos que podríamos disminuir esa baja de peso usando un tubo del gastrostomy para dar alimentaciones del tubo, pero incluso cuando no hicimos eso, la baja de peso era manejable. Esto era probable el caso porque la terapia del protón permitió que disminuyéramos la dosis de radiación a la boca y el paso comparó a los planes equivalentes usando terapia de radiografía.”

Durante un a tres meses, todos los pacientes del estudio se recuperaron completo de cualquier efecto secundario agudo del tratamiento del protón. La Colina-Kayser cuenta con que este estudio ayude a reforzar el consenso cada vez mayor que la “pediatría es una de las áreas adonde la terapia del protón va a ofrecer mucha ventaja.”

Source:

Penn Medicine