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Dos mutaciones de gen se asociaron al riesgo creciente de desarrollar trastornos alimentarios

Los trastornos alimentarios como anorexia nerviosa y la bulimia se ejecutan a menudo en familias, pero determinando los genes específicos que aumentan el riesgo de una persona para estos desordenes complejos ha probado difícil.

Ahora los científicos de la universidad del centro médico al sudoeste de Iowa y de la Universidad de Texas han descubierto -- estudiando la genética de dos familias afectadas seriamente por trastornos alimentarios -- dos mutaciones de gen, una en cada familia, que se asocian al riesgo creciente de desarrollar trastornos alimentarios.

Por otra parte, el nuevo estudio muestra que los dos genes obran recíprocamente en el mismo camino de la transmisión de señales en el cerebro, y que las dos mutaciones producen el mismo efecto biológico. Las conclusión sugieren que este camino pudiera representar un nuevo objetivo para entender y potencialmente tratar trastornos alimentarios.

“Si usted está considerando dos genes aleatoriamente descubiertos, la ocasión que obren recíprocamente es pequeña. Pero, qué tapó realmente el trato para nosotros que la asociación era real era que las mutaciones tienen el mismo efecto,” dice a Michael Lutter, M.D., Ph.D., profesor adjunto de UI de la psiquiatría y autor mayor del estudio.

Total, el estudio, publicado el 8 de octubre en el gorrón de la investigación clínica, sugiere que las mutaciones que disminuyen la actividad de un factor de la transcripción -- una proteína que gira la expresión de otros genes -- receptor estrógeno-relacionado llamado aumento (ESRRA) alfa el riesgo de trastornos alimentarios.

El reto de encontrar los genes para las enfermedades complejas

La anorexia nerviosa y el nervosa de la bulimia son bastante comunes, especialmente entre mujeres. Afectan entre el 1 y 3 por ciento de mujeres. También están entre el más mortífero de todas las enfermedades psiquiátricas; cerca de 1 en 1.000 mujeres morirá de anorexia.

Encontrar genes asociados a enfermedades complejas como trastornos alimentarios es desafiador. Los científicos pueden analizar la genética de millares de gente y utilizar estadísticas para encontrar las variaciones comunes, poco arriesgadas del gen, la acumulación cuyo los desordenes complejos de las causas de condiciones psiquiátricas tienen gusto de trastornos alimentarios a las condiciones como enfermedad cardíaca u obesidad.

En el otro final del espectro son las variantes muy raras del gen, que consultan un riesgo del casi 100 por ciento de conseguir la enfermedad. Para rastrear estas variantes, los investigadores giran a las familias grandes que son afectadas seriamente por una enfermedad.

Lutter y sus colegas podían trabajar con dos tales familias para determinar los dos nuevos genes asociados a trastornos alimentarios.

“Es básicamente una cuestión de descubrir lo que comparte la gente con el desorden en el campo común que la gente sin la enfermedad no tiene,” Lutter explica. “De una perspectiva teórica, es directo. Pero la dificultad viene en tener bastante grande un grupo encontrar estos genes raros. Usted tiene que tener familias grandes para conseguir la potencia estadística.”

En el nuevo estudio, analizaban a 20 piezas a partir de tres generaciones de una familia (10 individuos y 10 afectados inafectados), y a ocho piezas de una segunda familia (seis afectado y dos inafectados).

Dos genes, un camino

El gen descubierto en la familia más grande era ESRRA, un factor de la transcripción que gira la expresión de otros genes. La mutación se asoció a actividad de las disminuciones ESSRA de los trastornos alimentarios.

El gen encontrado en la segunda familia es un represor transcriptivo llamado el deacetylase 4 (HDAC4) de la histona, que apaga factores de la transcripción, incluyendo ESRRA. Esta mutación es inusual en el sentido que aumenta la actividad de gen -- la mayoría de las mutaciones disminuyen o destruyen una actividad de gen.

Importantemente, las personas también encontraron que obraron recíprocamente los dos afectaron a las proteínas el uno con el otro; HDAC4 ata a ESRRA y lo inhibe.

“El hecho de que la mutación HDAC4 suceso aumentar la actividad de gen y suceso aumentar su capacidad de reprimir la proteína de ESSRA que encontramos en la otra familia estábamos apenas más allá de coincidencia,” Lutter dice.

Los dos genes se saben ya para ser implicados en caminos metabólicos en músculo y tejido gordo. También son ambos regulados por ejercicio.

En el cerebro, HDAC4 es muy importante para los genes de regulación que forman conexiones entre las neuronas. Sin embargo, no hay casi nada sabido sobre ESRRA en el cerebro, aunque se exprese en muchas regiones del cerebro que se rompan en anorexia.

Lutter y sus colegas proyectan estudiar el papel de estos genes en ratones y en neuronas cultivadas para descubrir exactamente lo que están haciendo en el cerebro. También buscarán maneras de modificar la actividad de genes, con la meta a largo plazo de encontrar las pequeñas moléculas que se pudieron desarrollar en las terapias para los trastornos alimentarios.

Source:

University of Iowa