Los investigadores determinan las variantes genéticas asociadas a Barrett y al cáncer del esófago

Las conclusión del primer estudio en grande, genoma-ancho de la asociación de la adenocarcinoma del esófago pueden llevar a las nuevas herramientas de la investigación para ésos en de alto riesgo

Un consorcio internacional co-llevado por los investigadores en el centro de investigación de cáncer de Fred Hutchinson y el instituto de investigación médica de QIMR Berghofer en Australia ha determinado cuatro variantes genéticas asociadas a un riesgo creciente de cáncer del esófago y de su precursor, una condición llamada el esófago de Barrett.

Las conclusión, por autor Thomas correspondiente L. Vaughan, M.D., M.P.H., una pieza del programa de la epidemiología en la división de ciencias de la salud pública en el aparador de Fred, se publican en línea delante de la aplicación de la huella de diciembre la genética de la naturaleza. Vaughan co-llevó el proyecto con el co-autor David Whiteman, Ph.D., culata de cilindro del grupo de mando del cáncer en QIMR (conocido antes como el instituto de Queensland para la investigación médica).

Ambas son piezas del Barrett internacional y el consorcio del esófago de la adenocarcinoma, o la BALIZA, un foro científico abierto para la investigación en las causas y prevención del cáncer del esófago y del esófago de Barrett que implica a más de 40 científicos en Norteamérica, Europa y Australia.

Las “conclusión epidemiológicas, basadas en gran parte en el trabajo de los investigadores de la BALIZA, demuestran sin obstrucción que los factores ambientales tales como obesidad, reflujo gastroesofágico, el fumar y la dieta son en gran parte responsables de la incidencia y de la mortalidad rápidamente cada vez mayores del adenocarconima del esófago,” dijeron a Vaughan, que sirve como silla de la BALIZA y es también profesor de la epidemiología en la universidad de la escuela de Washington de la salud pública. “Sin embargo, una carrocería cada vez mayor de las pruebas también sugiere un papel importante de la susceptibilidad heredada.”

Para entender mejor el papel de la genética en Barrett y cáncer del esófago, Vaughan y sus colegas de la BALIZA reunieron datos y especímenes de la DNA a partir de 15 estudios internacionales conducto en los últimos 20 años para estimar la heredabilidad de estas condiciones y para determinar las variantes genéticas asociadas a riesgo creciente. Recolectaron en conjunto muestras de la DNA y los datos de la riesgo-exposición de la forma de vida de más de 8.000 estudian a los participantes, incluyendo cerca de 5.500 con el cáncer del esófago o el esófago y los cerca de 3.200 participantes de Barrett sin estas condiciones que sirvieron como grupo de la comparación.

Las muestras de la DNA genotyped en el aparador de Fred usando un arsenal de alta densidad que permitió la evaluación simultánea y exacta de más de 1 millón de variantes genéticas. Para aumentar la potencia estadística del estudio y su capacidad para determinar mutaciones genéticas causales potenciales, la información sobre los temas del mando espigados de los depósitos de datos públicos fue agregada a la mezcla. El análisis de datos conducto en la universidad de Washington en colaboración con el grupo de investigación de QIMR en Queensland.

Después de peinarse con todos los datos, los investigadores determinaron variantes genéticas en tres situaciones - en los cromosomas 3, 9 y 19 - como importante siendo asociado a la adenocarcinoma del esófago y al esófago de Barrett. Además, encontraron que una variante genética en el cromosoma 16 que había sido conectado previamente al esófago de Barrett también fue asociada a un riesgo creciente de adenocarcinoma del esófago.

Vaughan y los colegas también encontraron que el papel de la susceptibilidad heredada a este cáncer aparece ser mucho más fuerte en los primeros tiempos de la enfermedad - es decir, el revelado del esófago de Barrett - bastante que la progresión de Barrett al cáncer.

“Estas conclusión establecen los puntos de partida fuertes para que otros estudios epidemiológicos precisen las variantes causales, y los estudios de laboratorio para determinar los mecanismos por los cuales las variantes causales pudieron afectar al revelado del esófago y de la adenocarcinoma del esófago de Barrett,” Vaughan dijo. “El hecho de que los cuatro de los nuevos lugares geométricos estén en o cerca de genes se asoció al revelado temprano del esófago o se asoció ya a actividad oncogénica es determinado emocionante, como implica que podemos estar cercanos a encontrar algunos caminos importantes en el revelado de esta enfermedad altamente fatal.”

Final, los investigadores creen que estas conclusión contribuirán al revelado de las nuevas herramientas de la investigación para determinar ésos en el riesgo más alto de la adenocarcinoma del esófago y de su precursor, determinado cuando están combinadas con factores de riesgo establecidos tales como obesidad y reflujo gástrico. “Abajo de la línea que anticipamos que una mejor comprensión de la patofisiología de estas enfermedades llevará para mejorar y tratamientos anteriores,” a Vaughan dijo.

Barrett se asocia a ardor de estómago crónico y afecta a 1 millón de a 2 millones de americanos estimados. Mientras que el riesgo de desarrollar el cáncer del esófago en una persona con Barrett es el solamente cerca de 0,5 por ciento por año, la perspectiva es severa si la enfermedad no se diagnostica temprano. La mayoría de pacientes con el cáncer del esófago invasor muere dentro de un año de diagnosis.

Este año, el cáncer del esófago golpeará a casi 18.000 americanos y los matará más de 15.000. La adenocarcinoma del esófago, que explica el más de 60 por ciento de cajas del del esófago-cáncer, es siete veces más común en hombres que mujeres.