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Diversidad esencial para que la capacidad del cerebro localice sonidos

Massachusetts Los científicos del aro y del oído desafían las dos teorías dominantes de cómo la gente localiza sonidos

La capacidad de localizar la fuente del sonido es importante para navegar el mundo y para escuchar en ambientes ruidosos como restaurantes, una acción que sea determinado difícil para la gente mayor o dura de oído. Tener dos oídos permite que los animales localicen la fuente de un sonido. Por ejemplo, las lechuzas comunes pueden arrebatar su presa en oscuridad completa confiando en solo sano. Se ha sabido durante mucho tiempo que esta capacidad depende de diferencias minúsculas en los sonidos que llegan cada oído, incluyendo diferencias en la hora de llegada: en seres humanos, por ejemplo, el sonido llegará el oído más cercano a la fuente hasta mitad al milisegundo anterior que llega el otro oído. Estas diferencias se llaman las diferencias de tiempo interaural. Sin embargo, la manera que el cerebro tramita esta información para imaginar de adonde el sonido vino ha sido la fuente de mucho discusión.

Un papel reciente de los investigadores del aro y del oído/de Harvard de la Facultad de Medicina de Massachusetts en colaboración con investigadores en el Ecole Normale Superieure, Francia, desafía las dos teorías dominantes de cómo la gente localiza sonidos, explica porqué las reacciones neuronales a los sonidos son tan diversas y muestra cómo el sonido puede ser localizado, incluso con la ausencia de una mitad del cerebro. Su investigación se describe sobre línea en el eLife del gorrón.

El “progreso se ha hecho en fijaciones del laboratorio para entender cómo la localización del sonido trabaja, pero en mundo real la gente oye una amplia gama de sonidos con ruido de fondo y las reflexiones,” dijo a Dan F.M. Goodman, autor importante y persona postdoctoral en los laboratorios de Eaton-Peabody en el aro y el oído, Facultad de Medicina de Massachusetts de Harvard. Las “teorías basadas en ambientes más realistas son importantes. El tema del papel es que las teorías anteriores sobre esto se han idealizado también, y si usted utiliza datos más realistas, usted llega a una conclusión totalmente diversa.”

“Dos teorías han venido dominar nuestra comprensión de cómo el cerebro localiza sonidos: la teoría de codificación máxima (que dice que solamente las neuronas lo más fuertemente posible de respuesta son necesarias), y la teoría de codificación hemisférica (que dice que solamente la reacción media de las células en los dos hemisferios del cerebro es necesaria),” Goodman dijo. “Qué hemos mostrado en este estudio es que ningunas de estas teorías pueden correctas, y que las pruebas ellos presentaron solamente trabajos porque sus experimentos utilizaron sonidos artificiales/idealizados. Si usted utiliza más realista, los sonidos naturales, después él ambos hace muy malo en la explicación de los datos.”

Los investigadores mostraron eso para hacer bien con los sonidos realistas, uno necesitan utilizar la configuración entera de reacciones de los nervios, no apenas lo más fuertemente posible de la respuesta o de la reacción media. Mostraron dos otras cosas dominantes: primero, se ha sabido de largo que las reacciones de diversas neuronas auditivas son muy diversas, pero esta diversidad no fue utilizada en la teoría de codificación hemisférica.

“Mostramos que la diversidad es esencial para la capacidad del cerebro de localizar sonidos; si usted hace todas las reacciones similares entonces no hay suficiente información, algo que no fue apreciado antes porque si una tiene sonidos artificiales/idealizados usted no ve que la diferencia” Goodman dijo.

En segundo lugar, las teorías anteriores son contrarias con el hecho bien conocido de que la gente puede todavía localizar sonidos si ella pierde una mitad de nuestro cerebro, pero suena solamente en el otro lado (es decir si uno pierde la mitad izquierda del cerebro, él o ella puede todavía localizar los sonidos que vienen de la derecha), él agregó.

“Podemos explicar porqué éste es el caso con nuestra nueva teoría,” a Goodman dijimos.