Advertencia: Esta página es una traducción de esta página originalmente en inglés. Tenga en cuenta ya que las traducciones son generadas por máquinas, no que todos traducción será perfecto. Este sitio Web y sus páginas están destinadas a leerse en inglés. Cualquier traducción de este sitio Web y su páginas Web puede ser imprecisa e inexacta en su totalidad o en parte. Esta traducción se proporciona como una conveniencia.

El Estudio examina la correlación entre los ácidos grasos poliinsaturados en sangre y el riesgo de PTSD

Un estudio publicado en la aplicación actual la Psicoterapia y Psychosomatics ha examinado la correlación entre los ácidos grasos poliinsaturados en la sangre y el riesgo de trastorno por estrés postraumático.

Los estudios Recientes que señalan el efecto potencial de los ácidos grasos poliinsaturados (PUFAs) sobre neurogenesis sugieren que la promoción del neurogenesis podría ser una intervención prometedora para prevenir el desorden de tensión posttraumatic (PTSD). Más concretamente, el ácido docosahexaenoic (DHA) y el ácido araquidónico (AA) se han mostrado para ascender neurogenesis hippocampal. En el actual estudio, examinar la hipótesis que la suplementación de omega-3 PUFA está asociada a un riesgo reducido para PTSD, conducto un análisis jerarquizado del caja-mando de la composición de ácido graso del suero a partir el 300 del antidepresivo-naïve, los pacientes seriamente heridos que eran participantes en la Cohorte de Tachikawa del Estudio del Accidente Automovilístico. Una muestra total de 106 pacientes terminó el estudio. Los Medios (expresados como ácidos grasos totales del por ciento) para cada pico del AA, de EPA, y de DHA eran calculados para ambos grupos. Mientras Que la edad y el sexo fueron asumidos para ser asociados a hábito dietético, examinamos la asociación entre la edad, el sexo, y los niveles del suero de AA, de EPA, y de DHA por la prueba del t del Estudiante o la correlación de Pearson. Para estimar el riesgo para PTSD según el nivel del suero de PUFAs, categorizamos a cada participante según los tertiles determinados de la distribución de los niveles del ácido graso en el grupo de mando. Entonces realizamos análisis de regresión logístico para calcular relaciones de transformación de las probabilidades (ORs) e intervalos de confianza del 95%. Los modelos Multivariantes fueron ajustados secuencialmente según edad, sexo, la frecuencia del alcohol que bebía, fumar (fumador actual o no), y el nivel de educación.

En 6 meses del poste-motor de accidente del vehículo, 15 participantes cumplieron las consideraciones para PTSD verdadero o parcial actual [± SD, de la edad media ± 46,7 16,1 años; mujeres, 8 (53,3%)] y 222 no tenían ningún PTSD [± SD, de la edad media ± 36,3 14,9 años; mujeres, 43 (19,4%)]. Había diferencias importantes en edad y sexo entre los dos grupos. Los niveles de EPA y de DHA eran importante más altos en mujeres que en hombres, pero no había diferencia importante en nivel del AA entre los sexos. Una correlación importante fue encontrada entre la edad y cada nivel de PUFA. No había asociación importante entre los niveles del AA, de EPA, y de DHA. Los niveles del AA y de EPA fueron relacionados importante inverso con el riesgo para PTSD. En comparación con participantes con los niveles del AA y de EPA en el tertile más inferior, el riesgo para PTSD era importante más inferior entre ésos con los niveles en los tertiles centrales y más altos. Encontramos que los niveles del suero de la línea de fondo de AA y de EPA fueron asociados inverso al riesgo subsiguiente para desarrollar PTSD después de daño accidental. La asociación era lineal, con tendencias inversas estadístico importantes a través de tertiles de los niveles del AA y de EPA.

Fuente: Gorrón de la Psicoterapia y de Psychosomatics