Advertencia: Esta página es una traducción de esta página originalmente en inglés. Tenga en cuenta ya que las traducciones son generadas por máquinas, no que todos traducción será perfecto. Este sitio Web y sus páginas están destinadas a leerse en inglés. Cualquier traducción de este sitio Web y su páginas Web puede ser imprecisa e inexacta en su totalidad o en parte. Esta traducción se proporciona como una conveniencia.

Estudio: Las pesadillas hacen que el mayor impacto emocional que sueños malos haga

Según un nuevo estudio de los investigadores en la universidad de Montreal, las pesadillas tienen mayor impacto emocional que lo hacen los sueños malos, y el miedo no es siempre un factor. De hecho, está sobre todo ausente en sueños malos y en un tercero de pesadillas. Cuál es el fieltro, en lugar, es tristeza, confusión, culpabilidad, repugnancia, etc. Para su análisis de 253 pesadillas y de 431 sueños malos, los investigadores obtuvieron las narrativas de casi 10.000 sueños.

 La “agresión física es lo más frecuentemente el tema denunciado en pesadillas. Por otra parte, las pesadillas llegan a ser tan intensas ellas le despertarán. Los sueños malos, por otra parte, son frecuentados especialmente por conflictos interpersonales,” escriben Geneviève Roberto y a Antonio Zadra, investigadores de la psicología en el Université de Montréal, en la aplicación pasada el sueño.

“Muerte, las preocupaciones y las amenazas de la salud son temas comunes en pesadillas,” dice a Geneviève Roberto, primer autor del artículo, que formó la parte de su tesis doctoral. “Solamente sería incorrecto pensar que caracterizan todas las pesadillas. “A veces, es la sensación de una amenaza o de una atmósfera siniestra que haga a la persona despertar. Estoy pensando en una narrativa, en la cual la persona vio un búho en un brazo y fue aterrorizada absolutamente.”

Las pesadillas en hombres eran también más probables que las de mujeres contener temas de desastres y de calamidades tales como inundaciones, terremotos y guerra mientras que los temas que implicaban conflictos interpersonales eran dos veces tan frecuentes en las pesadillas de mujeres.

¿Por qué soñamos? ¿Cuáles son pesadillas? Estas preguntas son todavía por contestar, dicen a profesor Zadra, que se ha centrado en los trastornos del sueño por 20 años (él es notablemente especialista en sleepwalking). Una hipótesis es que los sueños son una catarsis a las vicisitudes de la vida de cada día; otro es que él refleja una desorganización del sistema nervioso. Sea cual sea él es, la comunidad científica está de acuerdo generalmente que todo el mundo sueña, generalmente durante el escenario del sueño llamado sueño del REM, que la mayoría de la gente pasa con tres a cinco veces a la noche. La mayoría de los durmientes olvidan sus sueños inmediatamente; los soñadores pesados los recuerdan más fácilmente. El cinco a seis por ciento del parte de la población que tiene pesadillas.

Tratable

Las “pesadillas no son una enfermedad en ellos mismos sino pueden ser un problema para el individuo que los anticipa o que es apenado grandemente por sus pesadillas. Gente que tiene pesadillas frecuentes puede temer caer dormido - y siendo hundido en sus sueños peores. Algunas pesadillas se relanzan cada noche. La gente que es despertada por sus pesadillas no puede volver dormir, que crea insomnio artificial,” dice Zadra.

La fuente de una pesadilla que se repite puede ser una acción traumática. Los soldados de vuelta a veces, en sus sueños, ven las escenas que las marcaron. El consumo o el repliegue del alcohol o de las drogas psicotrópicas puede también explicar la frecuencia o la intensidad de pesadillas. El manual estadístico diagnóstico de trastornos mentales clasifica pesadillas en la categoría “parasomnias asociados generalmente a sueño del REM.”

Las buenas noticias son que las pesadillas son tratables. Con técnicas de la visualización, los pacientes aprenden cambiar el decorado de uno o más de sus sueños y relanzar el nuevo decorado usando una técnica de las imágenes mentales. Puede estar con un acto salvavidas (el soñador enfrenta el atacante) o una intervención sobrenatural (el superhombre viene al salvamento). ¡Todos en mediados de-sueño!

Los archivos del sueño

Uno de los objetivos de investigación de Roberto y de Zadra, que fueron financiados por las ciencias sociales y el Consejo de Investigación de la humanidad de Canadá, era entender mejor la diferencia entre los sueños y las pesadillas malos, que parecen estar en una serie continua con sueños “ordinarios”, a lo largo de una clase de escala de la intensidad.

Para este primer estudio comparativo en grande en el tema, los investigadores pidieron que 572 demandados escribieran un gorrón ideal durante dos a cinco semanas en vez simple de hacer tictac de los temas enumerados en un cuestionario, que es un método más rápido pero menos válido. Algunos de estos gorrones, salvado en un “depósito ideal grande” en el departamento de UdeM de la psicología, son muy ricos.

Un ejemplo: “Estoy en un armario. Una tira del paño blanco me está forzando a agacharme. En vez de la ropa que cuelga, hay peluches grandes y grotescamente dados forma como gatos y perros con los dientes que hacen muecas y los aros que bombean. Son colgantes y que menean hacia mí. Asierro al hilo atrapado y asustado.”

No todas las narrativas son como detallado, dice a Geneviève Roberto, tomando varias carpetas del cabinete de archivo. Mientras que algunas narrativas se escriben en más de una paginación (el promedio es 144 palabras), algo es orador: uno o dos líneas. Puesto que pidieron los participantes escribir sus descripciones cuanto antes después de despertar, algo de la escritura casi es flujo de conciencia. Uno puede imaginarse solamente el trabajo del equipo de investigación que transcribió estos millares de narrativas antes de clasificarlas y de analizar.

¿Qué podemos entender más de sueños? “Casi todo,” dice Zadra. Con esta investigación, podemos afirmar mejor que los sueños, los sueños malos, y las pesadillas son parte del mismo proceso emocional y neurocognitive. ¿Cómo y cuál? Queda determinar.

Source:

University of Montreal