Advertencia: Esta página es una traducción de esta página originalmente en inglés. Tenga en cuenta ya que las traducciones son generadas por máquinas, no que todos traducción será perfecto. Este sitio Web y sus páginas están destinadas a leerse en inglés. Cualquier traducción de este sitio Web y su páginas Web puede ser imprecisa e inexacta en su totalidad o en parte. Esta traducción se proporciona como una conveniencia.

Los marcadores nuevamente determinados de la proteína tienen potencial de contribuir a una mejor comprensión de la enfermedad cardíaca

Los investigadores en el instituto del corazón del centro médico de Intermountain en Murray, Utah, han descubierto que los niveles elevados de dos proteínas recientemente determinadas en la carrocería son marcadores e indicadores inflamatorios de la presencia de enfermedad cardiovascular.

Estos marcadores nuevamente determinados de la inflamación, de GlycA y de GlycB, tienen el potencial de contribuir a una mejor comprensión de los orígenes inflamatorios de la enfermedad cardíaca y se pueden utilizar en el futuro para determinar un riesgo futuro del paciente de corazón de sufrir un ataque del corazón, un recorrido, o aún una muerte.

La inflamación ocurre en la carrocería en respuesta a daño tisular, a la irritación, o a la infección. La inflamación se asocia a menudo al daño (es decir, tobillo torcido), a la infección (es decir, infección de garganta), y a las enfermedades autoinmunes (es decir, artritis reumatoide). Sin embargo, se ha mostrado que la inflamación es también un factor de riesgo para la enfermedad cardíaca.

“Hay por lo menos dos ventajas evidentes de este estudio,” dijo a J. Brent Muhlestein, Doctor en Medicina, investigador del guía y codirector de la investigación cardiovascular en el instituto del corazón del centro médico de Intermountain. “Primero, un nuevo marcador del ataque del corazón o el recorrido puede ayudarnos a más efectivo a determinar qué pacientes son en peligro. En segundo lugar, ahora que sabemos que GlycA y GlycB son calculadores importantes de la enfermedad cardíaca, intentaremos entender más sobre la fisiología de estas proteínas - qué causas a aumentar y cómo podemos tratan niveles elevados.”

Los niveles de GlycA y de GlycB eran resueltos de un análisis de sangre llamado la espectroscopia de resonancia magnética (NMR) nuclear, que fue desarrollada para determinar el número de partículas del lípido contenidas en diversos parámetros del colesterol.

Probando para GlycA y GlycB por las señales de las aplicaciones de la espectroscopia del RMN que se presentan del atascamiento de las moléculas a una variedad de proteínas inflamatorias de circulación, especialmente fibrinógeno, α1-antichymotrypsin, haptoglobin-1, α1-antitrypsin, complemento C3 y glicoproteína de la glucosa de α1-acid.

Como la proteína C-reactiva, uno de los marcadores inflamatorios más bien conocidos y estudiados mostrados para ser asociado a enfermedad cardiovascular, GlycA y GlycB son proteínas agudas de la fase con las concentraciones del plasma que aumentan o disminuyen en respuesta a cambios en los niveles de inflamación en la carrocería.

Éste es uno de los primeros estudios nunca para evaluar la asociación de GlycA y de GlycB a la enfermedad cardiovascular. En este estudio, evaluaron a casi 3.000 pacientes que experimentaron la cateterización del corazón para determinar la presencia de enfermedad de la arteria coronaria con una condición atmosférica mínima de cinco años de continuación.

Del 48 por ciento de los pacientes de corazón que murieron, sufrido un ataque del corazón, un recorrido, o un paro cardíaco durante la continuación, la mayoría tenía niveles importante más altos de la línea de fondo de GlycA y de GlycB. Específicamente, ésos con los niveles en el 25 por ciento superior eran el más de 30 por ciento más probables tener una acción cardiovascular adversa comparada a ésas con los niveles en el 25 por ciento más inferior, incluso después otros factores de riesgo fueron tenidos en cuenta.

“El paso siguiente será determinar con cómo GycA y GlycB correlacionan, o es independiente de, otros marcadores inflamatorios comunes como la proteína C-reactiva,” dijo al Dr. Muhlestein.