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El encontrar de investigación podía llevar a las nuevas estrategias para el mando de la malaria

Los investigadores han encontrado las primeras pruebas de una infección bacteriana intercelular en las poblaciones naturales de dos especies de mosquitos de los anófeles, los vectores mayores de la malaria en África. La infección, llamada Wolbachia, se ha mostrado en laboratorios para reducir la incidencia de las infecciones el patógeno en mosquitos y tiene el potencial de ser utilizado en poblaciones del mosquito malaria-que transmitían que controlaban.

“Wolbachia es una bacteria interesante que parece adaptada perfectamente para el mando del mosquito. Sin embargo, había dudas fuertes que podría ser utilizado nunca contra poblaciones de los anófeles del campo,” dijo a Flaminia Catteruccia, profesor adjunto de la inmunología y de las enfermedades infecciosas en la escuela de Harvard de la salud pública (HSPH) y en la universidad de Perugia, Italia. “Nos emocionaron cuando determinamos infecciones en poblaciones naturales del mosquito, como sabíamos esto que encontraba podría generar las oportunidades nuevas para parar la extensión de la malaria.”

El estudio aparece 6 de junio de 2014 en línea en comunicaciones de la naturaleza. Los mosquitos de los anófeles son el animal más mortal en el planeta. Son responsable de transmitir la malaria, que causa más de 600.000 muertes cada año y pone la mitad de la población de mundo en riesgo de enfermedades. Las infecciones de Wolbachia extendidas rápidamente a través de poblaciones salvajes del insecto induciendo un fenómeno reproductivo llamaron incompatibilidad del citoplasma (CI), y los 66% de especies del artrópodo se infectan. Sin embargo, fue pensado común que los mosquitos de los anófeles no eran ordenadores principal naturales para las infecciones de Wolbachia, y tentativa determinar infecciones en estos mosquitos en el campo habían fallado.

Co-author a Francisco Baldini, de la universidad de Perugia, de Italia y de HSPH, en colaboración con investigadores de CS$CNRS, Francia, mosquitos cerco de los anófeles de pueblos en Burkina Faso, África occidental, y analizaba sus trechos reproductivos. Su objetivo era determinar todas las bacterias en los sistemas reproductivos de mosquitos masculinos y femeninos; no observaban directamente para Wolbachia. A su sorpresa, encontraron una deformación nueva de la infección, que nombraron wAnga.

Los investigadores dicen que pueden ahora investigar si la deformación del wAnga comparte propiedades con otras deformaciones de Wolbachia, que podrían hacer estrategias del mando posibles induciendo el ci y reduciendo números del Plasmodium (el parásito que causa malaria) en mosquitos de los anófeles en el campo. “Si es acertado, explotar las infecciones de Wolbachia en mosquitos de malaria podría reducir la carga de la enfermedad global,” dijo al co-autor Elena Levashina, del Max Planck Institute para la biología de la infección, Berlín.