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Estudio: Los ácidos grasos poliinsaturados dietéticos pueden reducir riesgo coronario de la enfermedad cardíaca

Un estudio reciente terminado en la universidad de Finlandia del este muestra que los ácidos grasos poliinsaturados dietéticos pueden reducir el riesgo de enfermedad cardíaca coronaria. Las fuentes de ácidos grasos poliinsaturados incluyen los aceites del pescado, vegetales, y las tuercas. Las conclusión fueron publicadas en la arteriosclerasis, la trombosis y la biología vascular, un gorrón estimado de la asociación americana del corazón.

Los estudios recientes no han encontrado una asociación entre el consumo de grasas saturadas y el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Parece que la simple reducción de grasas saturadas de la dieta no reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares. De hecho, qué se agrega a la placa en lugar de la grasa saturada parece ser más importante. La investigación anterior ha encontrado que el riesgo de enfermedades cardiovasculares reduce cuando las grasas saturadas se reemplazan por las grasas poliinsaturadas. Sin embargo, esto no se ha observado al reemplazar las grasas saturadas por los hidratos de carbono. Por ejemplo, las nuevas recomendaciones nórdicas de la nutrición que ahora fueron publicadas a principios de 2014 recomiendan que las grasas saturadas se deben reemplazar por las grasas poliinsaturadas.

Los hábitos dietéticos de 1.981 hombres envejecidos entre 42 y 60 fueron fijados en la línea de fondo del estudio isquémico del factor de riesgo de la enfermedad cardíaca de Kuopio (KIHD) en la universidad de Finlandia del este en 1984-1989. Durante una continuación de 21,4 años, diagnosticaron a 565 hombres con una enfermedad cardíaca coronaria. Fuera de éstos, 183 eran acciones cardiacas dando por resultado la muerte del paciente.

El estudio utilizó modelos de cómputo del repuesto para estudiar cómo el repuesto de ácidos grasos con otros tipos de ácidos grasos o de hidratos de carbono afecta al riesgo de enfermedad cardíaca coronaria. Estos modelos mostraron que el consumo de ácidos grasos poliinsaturados fue conectado especialmente al riesgo reducido de muerte de la enfermedad cardíaca, ninguna materia si reemplazaron las grasas saturadas, las grasas del transporte, o los hidratos de carbono en la dieta. Sin embargo, reemplazar las grasas saturadas por los hidratos de carbono no afectó al riesgo de enfermedad cardíaca. Además, la calidad de hidratos de carbono, medida por el índice glycemic, era inútil en estos modelos del repuesto. Una observación asombrosamente era que el consumo de ácidos grasos monounsaturated fue conectado a un riesgo más alto.

Los eslabones similares como los de la mortalidad de la enfermedad cardiovascular fueron observados también al estudiar el lazo de diversos ácidos grasos con ateroesclerosis carótida.

El estudio da nuevo discernimiento en cómo diversos ácidos grasos afectan al riesgo de enfermedad cardíaca coronaria, como la cantidad de grasa saturada en las dietas de los participantes en el actual estudio, es decir los hombres que vivían en Finlandia del este, eran más altos que en la mayoría de las otras poblaciones del estudio. Además, solamente algunos de los estudios similares han tomado la calidad de hidratos de carbono en la consideración. El actual estudio muestra, conforme a la investigación anterior, que el riesgo de enfermedades cardiovasculares puede ser reducido reemplazando las grasas saturadas por las grasas poliinsaturadas.

Source:

American Heart Association