Estudio: La terapia común del cáncer de próstata expone a pacientes poco arriesgados a efectos secundarios más adversos

Una terapia común del cáncer de próstata no se debe utilizar en los hombres cuyo cáncer no se ha extendido más allá de la próstata, según un nuevo estudio llevado por los investigadores en el hospital de Henry Ford.

Las conclusión son determinado importantes para los hombres con esperanzas de una vida más larga porque la terapia las expone a efectos secundarios más adversos, y se asocia al riesgo creciente de muerte y priva a los hombres de la oportunidad para una vulcanización por otros métodos.

El estudio de la investigación se ha publicado en línea en urología europea.

El foco del nuevo estudio es la terapia de la privación del andrógeno (ADT), en la cual una medicación inyectable o implantada se utiliza para romper la capacidad de la carrocería de hacer la testosterona. ADT se sabe para tener efectos secundarios importantes tales como enfermedad cardíaca, diabetes, avance de peso creciente e impotencia; sin embargo una carrocería cada vez mayor de las pruebas sugiere que ADT puede de hecho llevar a muerte anterior.

Desde los años 40, la terapia ha sido un apoyo principal del tratamiento para el cáncer de próstata que se ha extendido por metástasis, o se ha extendido más allá de la casquillo del prensaestopas de próstata. Todavía otros estudios soportan el uso de ADT cuando se utiliza como coadyuvante, o además de, radioterapia para el cáncer de próstata de un riesgo más alto. Ningunas pruebas existen para soportar el uso exclusivo de ADT para el cáncer de próstata poco arriesgado o localizado.

“El uso de ADT como el tratamiento primario para el cáncer de próstata localizado y poco arriesgado aumentó en un cierto plazo, a pesar de efectos secundarios dañinos sabidos y una falta de datos para soportar tal uso,” dice a Jesse D. Sammon, D.O., investigador en el instituto de la urología de Vattikuti del hospital de Henry Ford y autor importante del nuevo estudio. “En los años 90 llegó a ser excesivamente común para utilizar ADT en lugar de radioterapia radical de la prostatectomía o.”

Preocupaciones por el uso erróneo posible de ADT solamente en el tratamiento del cáncer de próstata, así como una mayor concienciación de su daño potencial, llevada a los cambios en los planes de acción del reembolso de Seguro de enfermedad para ADT en 2004.

Esto dio lugar a una caída del 40 por ciento en el reembolso, y a una reducción en el uso inadecuado de ADT a partir del 38,7 por ciento al 25,7 por ciento para los cánceres de próstata localizados nuevamente diagnosticados.

“Al mismo tiempo, había una mayor concienciación de los muchos efectos nocivos posibles de ADT, incluyendo líbido, anemia y fatiga disminuidas, y un riesgo más alto de la enfermedad metabólica y cardiovascular,” el Dr. Sammon dice.

“En el diseño de nuestro estudio, presumimos que los efectos nocivos de ADT se pudieron pronunciar más en hombres con esperanzas de una vida más larga puesto que serían tratados probablemente con ADT por un período más largo y ser expuesto a efectos secundarios tratamiento-más relacionados.”

Extrayendo en datos del registro más grande del cáncer de las naciones (ADIVINO) (vigilancia, epidemiología, y resultados finales) los investigadores después conectaron a los archivos de Seguro de enfermedad y determinaron a 46.376 hombres diagnosticados con el cáncer de próstata localizado que no experimentó la radioterapia radical de la prostatectomía o para el cáncer de próstata, diagnosticado entre 1992-2009. Entre ellos, el 38,5 por ciento fue tratado con ADT.

El análisis estadístico adicional confirmó la hipótesis del estudio, observa al Dr. Sammon.

“Ningunas pruebas soportan el uso de ADT en hombres con el cáncer de próstata poco arriesgado, localizado, mientras que el uso de esta terapia lo está disminuyendo en un cierto plazo sigue siendo muy común,” él dice

“Encontramos que ADT primario está asociado a supervivencia disminuida en hombres con los hombres en relación con localizados del cáncer de próstata que no reciben ningún tratamiento activo, determinado en hombres con esperanzas de una vida más larga. Concluimos tan que ADT no se debe utilizar como tratamiento primario para los hombres con el cáncer de próstata que no se ha extendido más allá de la próstata o de los hombres con la enfermedad media a alta del riesgo que experimentaba radioterapia.”