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Los científicos determinan eslabón genético faltante en desorden de la inmunodeficiencia de la variable común

En el estudio genético más grande hasta la fecha de un desorden desafiador de la inmunodeficiencia, los científicos han determinado un gen que puede ser un “eslabón perdido” entre la actividad inmune activa y underactive. El candidato del gen también desempeña un papel dominante en enfermedades autoinmunes tales como diabetes del tipo 1, artritis reumatoide y alergias.

Los investigadores analizaban el desorden de la inmunodeficiencia de la variable común (CVID), en el cual las reacciones débiles del anticuerpo llevan a periódico, las infecciones bacterianas a menudo severas de las vías respiratorias.

“Aunque esto que encuentra no lleva a los usos clínicos inmediatos, aumenta las nuevas oportunidades para las causas subyacentes de comprensión de diversos desordenes inmunes, y eventual desarrollando pruebas diagnósticas y terapias más efectivas,” dijo al líder del co-estudio, Hakon Hakonarson, M.D., Ph.D., director del centro para la genómica aplicada en el hospital de niños de Philadelphia (CHOP).

Hakonarson es el autor correspondiente del 20 de abril en línea publicado estudio en comunicaciones de la naturaleza. Sus líderes del co-estudio eran Lennart Hammarstrom del hospital de Karolinska, Estocolmo; Eva Ellinghaus, de la Cristiano-Albrechts-Universidad en Kiel, Alemania; y Tom que dobladilla Karlsen del hospital de la universidad de Oslo, Noruega.

CVID ocurre en áspero uno en 25.000 individuos, los niños y los adultos, en poblaciones europeas. Las células de B defectuosas en el sistema inmune causan un bajo de anticuerpos, dejando pacientes vulnerables a las infecciones periódicas. Algunas infecciones pueden causar daño de pulmón permanente.

Por lo menos el 25 por ciento de pacientes con CVID tiene diversos desordenes autoinmunes, en los cuales la carrocería monta inmunorespuestas activas. Éstos incluyen desordenes de la artritis reumatoide, del estómago y de intestino, y la trombocitopenia autoinmune, un desorden de la extracción de aire. Los defectos del linfocito B pueden también aumentar el riesgo de un tipo de linfoma. Así muchos pacientes de CVID pueden desarrollar síntomas resultando de una mixtura de componentes inmunes escasos y activos de la disfunción inmune.

En el estudio actual, los científicos explorados para las diferencias genéticas entre 778 pacientes con CVID y 11.000 pacientes del mando, todos de los E.E.U.U., el Reino Unido, Alemania, Suecia y Noruega. Utilizaron el Immunochip, una herramienta genotyping modificada para requisitos particulares para descubrir cientos de miles de polimorfismos del único-nucleótido (SNPs) asociados ya a 12 enfermedades inmune-relacionadas.

Hakonarson y los colegas de la TAJADA habían descubierto en 2011 que CVID fue conectado a la región HLA-relacionada del gen en el cromosoma 6p21; el estudio actual confirmó esa asociación. Claves de esa región del gen para el complejo de HLA (antígeno humano del leucocito), un grupo bien conocido de las proteínas que las ayudas reconocen microorganismos invasores.

En este estudio actual, los investigadores encontraron además a un candidato robusto, nuevo a un gen del riesgo en CVID: la región del gen de CLEC16A en el cromosoma 16p13.13. “Éste es el primer gen de la susceptibilidad del riesgo para CVID determinado por un estudio genoma-ancho de la asociación que no cifre para el complejo de HLA,” dijo a Hakonarson.

Él agregó que la región del gen de CLEC16A ofrece un objetivo muy que obliga para entender CVID. En el estudio actual, el equipo de investigación internacional mostró que los ratones con actividad reducida en el gen animal correspondiente tenían niveles inferiores de las células de B, las células inmunes que se agotan en la enfermedad humana. Además, los estudios genéticos anteriores por Hakonarson y otros investigadores encontraron que los cambios en CLEC16A aumentaron el riesgo de diabetes del tipo 1, de síndrome del intestino irritable y de otros desordenes autoinmunes.

“Los mecanismos biológicos que causan síntomas de la enfermedad en CVID son todavía no entendibles,” agregó Hakonarson, “solamente este estudio pueden sugerir que la función alterada en CLEC16A y sus proteínas asociadas pueda representar “un eslabón perdido” entre la inmunodeficiencia y la autoinmunidad en CVID. Esto puede ofrecer las nuevas oportunidades para eventual diseñar tratamientos más efectivos.”

Source:

Children's Hospital of Philadelphia