El ejercicio regular beneficia a niños con esclerosis múltiple

Un nuevo estudio sugiere que los niños con esclerosis múltiple (MS) que ejercitan regularmente puede tener una enfermedad menos activa. La investigación se publica en la aplicación en línea Neurology®, el gorrón médico del 12 de agosto de 2015 de la academia americana de neurología.

“Hasta tres cuartos de niños con la depresión de la experiencia del ms, el cansancio, o la debilitación de la memoria y del pensamiento,” dijo el estudio autor E. Ana Yeh, Doctor en Medicina, con el hospital para los niños enfermos (SickKids) en Toronto, el profesor adjunto en la universidad de Toronto en Toronto, Ontario, Canadá y una pieza de la academia americana de neurología. “Nuestra investigación es importante puesto que poco se sabe con respecto cómo los comportamientos de la forma de vida pueden afectar a la enfermedad.”

Para el estudio, 31 niños con el ms y 79 quién había experimentado una única acción neurológica inflamatoria fue dado los cuestionarios sobre el cansancio, depresión y cuantas veces él ejercitó. De ésos, 60 eran también determinadas exploraciones de cerebro de MRI para medir el volumen del cerebro y la cantidad y el tipo de lesiones del ms que tenían.

El solamente 45 por ciento de los niños con el ms denunció participar en cualquier actividad física vigorosa, comparada al 82 por ciento de los otros niños. Los niños con el ms que participó en actividad física vigorosa eran más probables tener un volumen total más inferior (cantidad) de lesiones en el cerebro que indican actividad de la enfermedad, o lesiones del T2, que los niños con el ms que no hizo actividad vigorosa. Los que hicieron actividad vigorosa tenían un punto medio de 0,46 cm3 de las lesiones del T2, comparados a 3,4 cm3 para ésos sin actividad vigorosa. También, ésos con actividad vigorosa tenían un punto medio de 0,5 recaídas por año, comparado a 1 por el año para ésos sin actividad vigorosa. Los niños con el ms también tenían niveles más altos de cansancio y la depresión comparada a los otros niños estudió. No había diferencias en volúmenes enteros del cerebro. Los resultados eran lo mismo después de que los investigadores ajustaran según la severidad de la enfermedad de los niños.

“Estas conclusión agregan a la posibilidad que la actividad física puede tener un efecto beneficioso sobre la salud del cerebro,” dijeron Yeh.

Yeh observó que el estudio no determina un lazo de la causa-efecto entre la actividad física y la actividad de la enfermedad en el ms, pero muestra solamente una asociación entre los dos.

Source:

American Academy of Neurology