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El daño del nervio causado por la lepra conectó a los cambios en el cerebro de pacientes

La plasticidad del cerebro es la capacidad del cerebro de cambiar anatómico y funcionalmente en respuesta a cambios en la carrocería o en el ambiente.

Durante muchos años, los investigadores creyeron que el cerebro no sufrió cambios importantes después de niñez. Aunque la plasticidad del cerebro predomine en los primeros años de vida, la investigación hecha en los 30 años pasados ha mostrado que puede también ocurrir en la edad adulta, continuando cambiar con el aprendizaje. La plasticidad del cerebro puede también ocurrir después de daño, de la amputación o del daño del nervio.

La lepra, también conocida como enfermedad de Hansen, se puede rastrear a la historia de la humanidad temprana. Las descripciones de una lepra que se asemejaba de la dolencia como la conocemos hoy fueron encontradas en un papiro egipcio 1550 A.C. También, el tzaraath de la palabra, que algo cree refiere específicamente a la lepra, se puede encontrar en el viejo testamento, donde se considera temido más de todas las enfermedades.

La lepra es una infección crónica causada por los leprae de la micobacteria de las bacterias y el lepromatosis de la micobacteria. El bacilo infecta predominante los tejidos nerviosos, llevando a la inflamación nerviosa que afecta lo más a menudo posible a los aros, a las manos y a los pies. La contaminación entre los individuos puede ocurrir a través de una tos o de un contacto que implica los líquidos. Aunque actualmente no muy sean contagiosos, en el pasado, condenaran a los pacientes con la lepra para vivir vida en el aislamiento para salvar otros de los peligros de la enfermedad. La lepra es curable con terapia del multidrug pero sigue habiendo las incapacidades físicas y las deformidades incluso después la vulcanización bacteriológica.

El daño del nervio causado por la lepra lleva a las incapacidades y a las deformidades del limbo tales como una mano del gancho, un dolor neuropático y una sensación de ardor. Los pacientes con la lepra requieren la rehabilitación a largo plazo para controlar las consecuencias crónicas del daño de los nervios. Hasta ahora, la lepra fue pensada para afectar a los nervios periféricos que conectaban a las partes del cuerpo con el cerebro sin afectar al cerebro sí mismo. Sin embargo, un nuevo estudio hecho por un equipo de investigación multidisciplinario en la universidad federal de Rio de Janeiro, el Brasil, muestra que el daño periférico del nervio causado por la lepra puede cambiar de hecho el cerebro.

La corteza del motor del cerebro es la región responsable de generar los impulsos de los nervios que alcanzan la médula espinal y controlan la ejecución de movimientos. El grupo llevado por el Dr. Claudia Domingues Vargas utilizó el estímulo magnético transcranial (TMS), un método no invasor, para medir la conexión entre el cerebro y los músculos del mango en seis pacientes adultos con la lepra que presenta el gancho dé la deformidad. Como se esperaba, el mango era generalmente más débil en las manos afectadas de los pacientes en relación con las manos menos afectadas y a los de individuos sanos. También, dos fuera de los cuatro músculos probados de la mano tenían una representación relativamente más pequeña en el cerebro si estuvieron comparados a otros músculos en el mismo paciente o en individuos sanos. Interesante, el nervio cubital, que hace la conexión entre el cerebro y los dos músculos con una representación más pequeña, fue afectado más por la enfermedad que otros nervios en el mismo paciente. Por otra parte, un músculo conectado con el cerebro por un nervio afectó menos mostró una señal neuroelectrical más fuerte, indicando una reacción evocada más robusta. Esto que encuentra demuestra que la representación del cerebro para un músculo dado puede cambiar dependiendo del grado de daño en el nervio que conecta el músculo con el cerebro, que es pruebas de la plasticidad del cerebro.

“Nuestras conclusión indican que el área de motor cortical correspondiente a la mano más afectada sufre los cambios, revelando el que el daño causado por la lepra no se limite al daño periférico del nervio”, dice al Dr. Vargas.

Una mejor comprensión del lazo entre la disfunción del limbo causada por la lepra y la plasticidad del cerebro puede ayudar a desarrollar las nuevas estrategias del tratamiento para millones de individuos que sufren actualmente de esta enfermedad antigua.

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Publicase Comunicação Científica