Bebés prematuros en un riesgo más alto de desarrollar autismo en niñez posterior

Los bebés extremadamente prematuros corren un riesgo mucho más alto de desarrollar autismo en niñez posterior, e incluso durante período del recién nacido las diferencias se consideran en los cerebros de los que hagan. Esto según un nuevo estudio por los investigadores de Karolinska Institutet y el hospital de la universidad de Karolinska en Suecia. Las conclusión, que se publican en la corteza cerebral del gorrón, sugieren que los factores ambientales puedan llevar al autismo.

Los recién nacidos extremadamente prematuros sobreviven en los gracias cada vez más tempranos de períodos de gestación a los avances hechos en cuidados intensivos en las últimas décadas. Sin embargo, los bebés nacidos más de 13 semanas corren prematuramente un riesgo serio de daño cerebral, de autismo, de ADHD y de dificultades de aprendizaje. Los exponen a los factores numerosos de la tensión durante un período crítico al revelado del cerebro, y es posible que éste hace a una parte fundamental en el revelado del desorden del espectro del autismo (ASD).

En este actual estudio, los investigadores examinados sobre 100 bebés que habían nacido extremadamente prematuramente (es decir antes de la semana 27, el principio del tercer trimestre). Con la autorización de los padres estudiaron el incremento de los cerebros de los bebés usando proyección de imagen de resonancia magnética durante el período del recién nacido, y después revisaron a los niños para las características autísticas cuando habían alcanzado la edad de seis.

“Nos sorprendimos cuántos - el casi 30 por ciento - de los niños extremadamente prematuro-nacidos había desarrollado síntomas de ASD,” decimos a Ulrika Ådén, investigador en el departamento de la salud de las mujeres y de niños en Karolinska Institutet y neonatologist en la clínica del Neonatology en el hospital de la universidad de Karolinska en Suecia. “Entre los niños soportados después de embarazo completo del término, la figura de correspondencia es el 1 por ciento.”

Los investigadores encontraron que era más común en el grupo de los niños que habían desarrollado ASD para que sea complicaciones durante el período del recién nacido, tal como cirugía, que estaba entre sus pares prematuramente nacidos que no habían desarrollado ASD. Ya en el período neonatal, mucho antes los niños habían manifestado signos del autismo, las diferencias se podrían observar entre los bebés extremadamente prematuros que continuaron desarrollar ASD y los que no lo hicieron, con el incremento disminuido de las partes del cerebro implicado en la adquisición social del contacto, de la empatía y de lenguaje - las funciones que se empeoran en niños autísticos.

El autismo se atribuye generalmente a los factores genéticos, incluso si no se ha determinado ningún gen específico del autismo. Este nuevo estudio soporta las conclusión anteriores que indican que el peso y las complicaciones de nacimiento pueden aumentar el riesgo de autismo.

“Nuestro estudio muestra que los factores ambientales pueden también causar autismo,” dice al Dr. Ådén. “El cerebro crece el mejor de la matriz, y si el ambiente de desarrollo cambia demasiado temprano a una vida en la atmósfera, puede romper la organización de redes cerebrales. Con los nuevos regímenes terapéuticos para estimular el revelado de tales bebés y para evitar la tensión, podemos reducir quizá el riesgo de su ASD que se convierte.”

Source:

Karolinska Institutet