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El gen distintivo “firma” puede llevar a la nueva manera de diagnosticar la enfermedad de Lyme

Los investigadores en Uc San Francisco y Johns Hopkins pudieron haber encontrado una nueva manera de diagnosticar la enfermedad de Lyme, sobre la base de un gen distintivo “firma” que descubrieron en los glóbulos blancos de los pacientes infectados con las bacterias señal-soportadas.

Aunque es duro diagnosticar, la enfermedad de Lyme sigue siendo la enfermedad vector-soportada más común de los Estados Unidos, con 30.000 casos denunciados cada año a los centros para el control y prevención de enfermedades. Con pruebas más exactas, los expertos dicen, el número de gente infectada podría resultar ser 10 veces más arriba.

Los “diagnósticos perfeccionados se necesitan urgente para la enfermedad de Lyme,” dijo a Charles Chiu, Doctor en Medicina, doctorado, profesor adjunto del remedio del laboratorio en UCSF y principal investigador para el estudio, publicado el 12 de febrero de 2016, en mBio. “La señal que transmite Lyme también abriga patógeno, y el diagnóstico precoz es crítica en conducir el tratamiento apropiado y la prevención de complicaciones posteriores de la enfermedad.”

La mayoría de la gente que contrata la enfermedad se recupera rápidamente con el tratamiento antibiótico, pero entre los síntomas persistentes del parte del 10 y 20 por ciento. La enfermedad de Lyme también se ha asociado a la artritis, meningitis, parálisis facial y en miocarditis de los casos raros, o daño al músculo cardíaco, llevando a la muerte súbita.

En un esfuerzo de encontrar mejores maneras de diagnosticar la enfermedad, y de descubrir los caminos moleculares que pudieron explicar cómo la enfermedad de Lyme podría causar síntomas a largo plazo, los investigadores utilizaron una siguiente-generación que ordenaba la técnica, llamada ARN-seq, para investigar el transcriptome - los genes se están girando que - en células mononucleares de la sangre periférica.

Los investigadores examinaron a 29 pacientes antes y después de que recibieron un curso de tres semanas el tratamiento antibiótico y también seis meses de más adelante. Comparado a los pacientes con otras infecciones bacterianas o virales activas, los pacientes de la enfermedad de Lyme tenían firmas distintivas del gen que persistieron por lo menos tres semanas, incluso después habían tomado los antibióticos. Algunas diferencias en el transcriptome se retrasaron por seis meses.

“A nuestro conocimiento, este estudio es el primer para documentar cambios en la expresión génica que ocurre incluso después una infección bacteriana se ha tratado con los antibióticos apropiados,” dijo a Juan Aucott, Doctor en Medicina, profesor adjunto del remedio en la Facultad de Medicina de la Universidad John Hopkins e investigador mayor en el estudio.

Seis meses después del tratamiento, 15 de los 29 pacientes en el estudio se habían recuperado completo, mientras que 13 tenían síntomas persistentes, y uno había salido. A pesar de las diferencias rígidas en cómo los pacientes denunciaron la sensación, los investigadores no podrían descubrir diferencias transcriptivas entre los dos grupos. Dijeron que estudios más grandes son necesarios confirmar este encontrar.

Los investigadores encontraron semejanzas entre los cambios transcriptivos después de la infección de la enfermedad de Lyme y otras enfermedades. La fase aguda de la infección de la enfermedad de Lyme tenía semejanzas con gripe. En seis meses, las firmas del gen de los pacientes de la enfermedad de Lyme mostraron algunas semejanzas a ésas de pacientes con enfermedades inmunes como artritis eritematosa de lupus, reumatoide sistemática y síndrome crónico de la fatiga.

Los investigadores dijeron que cambios mensurables y persistentes al transcriptome puede también ser característico de varias otras infecciones, tales como hepatitis crónica C.

Source:

University of California - San Francisco