La abstinencia Sexual, fidelidad marital programa no efectivo en reducir riesgo del VIH

El gobierno de los E.E.U.U. ha invertido $1,4 mil millones en los programas de la prevención del VIH que ascienden abstinencia sexual y fidelidad marital, pero no hay pruebas que estos programas han sido efectivos en el cambio de comportamiento sexual y reducir riesgo del VIH, según un nuevo estudio de la Facultad de Medicina de la Universidad de Stanford.

Desde 2004, el Fondo de la Emergencia del Presidente de los E.E.U.U. para la Relevación del SIDA, conocido como PEPFAR, ha utilizado las iniciativas locales que animan hombres y a mujeres a limitar su número de socios sexuales y a demorar su primera experiencia sexual y, en el proceso, a ayudar a reducir el número de embarazos adolescentes. Sin Embargo, en un estudio de casi 500.000 individuos en 22 países, los investigadores no podrían encontrar ningunas pruebas que estas iniciativas tenían un impacto en el cambio de comportamiento individual.

Aunque PEPFAR haya estado reduciendo gradualmente su soporte para los programas de la abstinencia y de la fidelidad, los investigadores sugieren que los $50 millones restantes o tan en el financiamiento anual para tales programas podrían tener mayores subsidios por enfermedad si estuvieron pasados en métodos efectivos de la prevención del VIH. Sus conclusión fueron publicadas el 2 de mayo en línea y en la aplicación de Mayo los Asuntos de la Salud.

“Total no podíamos detectar ninguna ventaja del población-nivel de este programa,” dijo a Nathan Lo, estudiante de Stanford MD/PhD y autor importante del estudio. “No detectamos ningún efecto del financiamiento de PEPFAR sobre el número de socios sexuales o sobre la edad de la cópula sexual. Y no detectamos ningún efecto sobre la proporción de embarazo adolescente.

“Creemos que el financiamiento se debe considerar para los programas que tienen una base de pruebas más fuertes,” él agregó.
Un costo humano

Autor Eran Mayor Bendavid, DOCTOR EN MEDICINA, dijo que el uso ineficaz de estos fondos tiene un costo humano porque desvía el dinero lejos del otro objeto de valor, esfuerzos de la riesgo-reducción, tales como circuncisión y métodos masculinos de prevenir la transmisión de moldes-madre a sus niños.

El “Gastar dinero y no tener ningún efecto es una cosa bastante costosa porque el dinero se podría utilizar a otra parte para salvar vidas,” dijeron a Bendavid, profesor adjunto del remedio en Stanford.

PEPFAR fue lanzado en 2004 por Presidente George W. Bush con un de cinco años, la inversión $15 mil millones en el tratamiento global del SIDA y la prevención en 15 países. El programa ha tenido cierto éxito demostrado: Un estudio 2012 de Bendavid mostró que había reducido tasas de mortalidad y había salvado 740.000 vidas en nueve de los países apuntados entre 2004 y 2008.

Sin Embargo, el requisito inicial del programa que una mitad de los fondos de la prevención se dedique a la abstinencia y “sea” programas fieles ha sido altamente polémico. Los Críticos preguntados si esta aproximación podría trabajar y sostuvo que el centrarse solamente en estos métodos privaría a la gente de la información sobre otras opciones potencialmente salvavidas, tales como uso del condón, circuncisión masculina y maneras de prevenir la transmisión del molde-madre-a-niño, y desvían recursos de éstos y de otras medidas preventivas probadas.

La Abstinencia, financiamiento de la fidelidad continúa

En 2008, el requisito de una mitad fue eliminado, pero los fondos de los E.E.U.U. continuaron fluir a la abstinencia y “sea” programas fieles, no obstante en los niveles inferiores. En 2008, $260 millones fueron comprometidos a estos programas, pero en 2013 por esa figura había caído a $45 millones.

Aunque PEPFAR continúe financiar programas de la abstinencia y de la fidelidad como parte de sus esfuerzos comportamiento-basados más amplios de la prevención, no hay evaluación rutinaria del éxito de estos programas. “Esperamos que nuestro trabajo acentúe la dificultad en el cambio de comportamiento sexual y la necesidad de medir el impacto de estos programas si van a continuar ser financiado,” Lo dijo.

Mientras Que muchos en la comunidad médica eran críticos del componente de la abstinencia-fidelidad, nadie había analizado nunca su impacto del mundo real, Lo dijo. Cuando él presentó los resultados del estudio en febrero en la Conferencia sobre Retroviruses y la Infección Oportunista, él recibió aplauso que provocaba de los científicos en la audiencia, algunos de los cuales vino al micrófono felicitarlo en el trabajo.

Para medir la eficacia de programa, Lo y sus colegas utilizaron datos del Demográfico y las Encuestas Sobre la Salud, una base de datos detallada con el individuo y las estadísticas del hogar se relacionaron con la población, la salud, el VIH y la nutrición. Los científicos revisaron los archivos de casi 500.000 hombres y mujeres en 14 de los países PEPFAR-apuntados en la África subsahariana que recibió los fondos para los programas de la abstinencia-fidelidad y ocho naciones del non-PEPFAR en la región. Compararon cambios en comportamientos del riesgo entre los individuos que vivían en países con programas Financiados Por Estados Unidos y los que no eran.

Los datos incluidos los científicos a partir de 1998 a 2013 podrían medir tan cambios antes y después de que el programa comenzó. También controlaron para las diferencias del país, incluyendo producto interno bruto, incidencia del VIH e incidencia del contraceptivo, y para las edades de los individuos, la educación, si vivieron en un ambiente urbano o rural, y la riqueza. Todos los individuos en el estudio eran más jovenes de 30.

Número de socios sexuales

En una dimensión, los científicos observaban el número de socios sexuales señalados por los individuos en el año pasado. Entre las 345.000 mujeres estudiadas, no encontraron esencialmente ninguna diferencia en el número de socios sexuales entre ésos que vivían en los países PEPFAR-utilizados comparados con ésos que vivían en las áreas no alcanzadas por programas de PEPFAR. Lo mismo era verdad para los más de 132.000 hombres en el estudio.

Los investigadores también observaban a la edad de la primera cópula sexual entre 178.000 mujeres y más de 71.000 hombres. Entre mujeres, encontraron una edad ligeramente posterior de la cópula entre las mujeres que vivían en países de PEPFAR comparado con ésos en países del non-PEPFAR, pero la diferencia era ligera - más poco de cuatro meses - y no no estadístico importante. Una Vez Más no se encontró ninguna diferencia entre los hombres.

Finalmente, examinaron tipos de embarazo adolescentes entre un total de 27.000 mujeres en países PEPFAR-financiados y nonfunded y encontrado ninguna diferencia en tipos entre los dos.

Bendavid observó que, en cualquier configuración, es difícil cambiar comportamiento sexual. Por ejemplo, 2012 Centros federales para el análisis del Control de Enfermedades de los programas Establecidos En Los Estados Unidos de la abstinencia encontraron que tenían poco impacto en la alteración de prácticas sexuales de alto riesgo en este país.

El “comportamiento sexual Cambiante no es una cosa fácil,” Bendavid dijo. “Éstas son decisiones muy personales. Cuando los individuos toman decisiones sobre sexo, no están pensando típicamente en la cartelera que pudieron haber visto o el tirante que vino por el pueblo y los dijo debe esperar hasta matrimonio. El cambio Del Comportamiento es mucho más complicado que ése.”

Nivel de educación

El un factor que los investigadores encontrados para ser relacionado sin obstrucción con el comportamiento sexual, determinado en mujeres, eran nivel de la educación. Las Mujeres con por lo menos una educación escolar primaria tenían índices mucho más inferiores de comportamiento sexual de alto riesgo que ésos sin la enseñanza convencional, ellos encontraron.

“Uno contaba con que las mujeres que son educadas tienen más dependencia y los medios de saber qué comportamientos son de alto riesgo,” Bendavid dijo. “Encontramos una asociación bastante fuerte.”

Los investigadores concluyeron que el “estudio contribuye al cuerpo cada vez mayor de las pruebas que las campañas de la abstinencia y de la fidelidad pueden no reducir comportamientos sexuales de alto riesgo y utiliza la importancia de la inversión en los programas prueba-basados opción para la prevención del VIH en el mundo en vías de desarrollo.”

Fuente: Facultad de Medicina de la Universidad de Stanford