Soldados militares desplegados tres veces más probablemente de sufrir daños musculoesqueléticos del no-combate

Desde el 11 de septiembre de 2001, piezas han herido a las 60.000 de un servicio militar estimadas de los E.E.U.U. en combate durante las guerras de Afganistán y de Iraq. Casi 45.000 (el 75 por ciento) de todos los daños de combate son causados por los aparatos explosivos improvisados, también conocidos como IEDs. Aproximadamente dos fuera de cinco piezas del servicio con los daños de combate (el 40 por ciento) han sufrido fracturas, amputaciones traumáticas, y daños a la espina dorsal.

Muchos de estos daños tienen algunos de los índices más largos, más altos de incapacidad a largo plazo y de los recursos del cuidado el hospitalizado de los hospitales de la administración de la salud (VHA) de los veteranos y de su estado mayor ortopédico civil del cirujano. El aproximadamente 64 por ciento de ésos con el hueso combate-relacionado y daños comunes también llega a ser permanente lisiado.

Sin embargo, según coronel de ejército jubilado Philip J. Belmont, Doctor en Medicina, autor del estudio del guía de una nueva revista de literatura que aparecía en la aplicación de junio de 2016 el gorrón de la academia americana de los cirujanos ortopédicos (JAAOS), desplegó a las piezas de servicio militar que fueron contratadas a operaciones de combate continuas durante un período de 15 meses eran tres veces más probables sufrir daños musculoesqueléticos del no-combate que daños musculoesqueléticos. De hecho, aunque el 75 por ciento de daños musculoesqueléticos es no-combate relacionado, el Dr. Belmont, cirujano ortopédico, dice que el “80,5 por ciento de transportes médicos del aire militar estaba para los daños de la enfermedad y del no-combate.”

“Algunos daños comunes del hueso y de la junta del no-combate que las piezas de servicio militar denuncian a cuando vuelven de su despliegue incluyen los daños cruciformes anteriores (ACL) del ligamento de las dislocaciones del codo y del hombro. Esos daños ocurren casi cinco veces más a menudo entre piezas de servicio militar que hacen en la población civil. También el campo común es esguinces del tobillo y fasciitis plantar,” dice al Dr. Belmont, este último una condición que causa dolor y malestar prolongados a lo largo de la parte inferior del pie y del talón.

Los investigadores anteriores encontraron que entre las piezas del servicio que terminaron sus despliegues:

  • el 19 por ciento requirió una consulta ortopédica;
  • El cuatro por ciento experimentó cirugía ortopédica; y,
  • el 50 por ciento de esos procedimientos quirúrgicos estaba en el codo o el hombro sobre retrono a la estación.

Las dificultades diarias, físicas aguantadas durante el despliegue pueden gravar en piezas de servicio militar, pero el seguir siendo en condiciones físicas máximas y el tirante alertas a su ambiente pueden ayudar a disminuir su probabilidad de los daños del no-combate.

Mientras que la tecnología táctica militar del engranaje, como armadura y los cascos de Kevlar, continúa perfeccionar y reducir el número total de heridas peligrosas para la vida, los “soldados que en conflictos anteriores habrían sucumbido a los daños en el campo de batalla ahora están sobreviviendo, con todo ellos todavía tienen devastación que los daños ortopédicos que requieren el tratamiento extenso,” dicen al Dr. Belmont.

Source:

American Academy of Orthopaedic Surgeons