Alergias alimentarias conectadas para adietar y para destripar el microbiome

El revelado de las alergias alimentarias en los ratones se puede conectar a lo que se están introduciendo sus bacterias de la tripa, denuncia el 21 de junio publicado estudio en partes de la célula. Los roedores que recibieron una dieta con las calorías medias, el azúcar, y el contenido de la fibra del nacimiento fueron mostrados para tener alergias más severas del cacahuete que los que recibieron una dieta de alto contenido de fibra. Los investigadores muestran que las bacterias de la tripa liberan un ácido graso específico en respuesta a la admisión de la fibra, que afecta eventual reacciones alérgicas vía cambios al sistema inmune.

“Aserrábamos al hilo que la incidencia creciente de las alergias alimentarias en los últimos diez años tuvo que relacionarse de nuevo a nuestra dieta y a nuestro propio microbiome bastante que una falta de exposición a los microbios ambientales--la supuesta “hipótesis de la higiene”,” dice a Lorenza Macia, autor co-mayor en el estudio con Charles Mackay, ambos inmunologistas en la universidad de Monash en Australia. “La mayoría de los investigadores en este campo observan exceso de grasa como el problema--éramos uno de primer considerar específicamente la deficiencia de la fibra en la tripa.”

Las bacterias de la tripa se saben para analizar la fibra dietética en sus subproductos--sobre todo ácidos grasos de cadena corta. Macia y Mackay toman a esto una medida adelante y muestran que estos ácidos grasos soportan el sistema inmune atando sobre los receptores específicos en las células reguladoras de T--células inmunes sabidas para suprimir la inmunorespuesta. Este atascamiento asciende una cascada de las acciones que regulan la inflamación en la tripa--algo que puede estar fuera de fundente durante una reacción alérgica a la comida.

En el estudio, los ratones que fueron criados para tener una alergia artificial-inducida del cacahuete fueron introducidos una dieta de alto contenido de fibra para producir una población sana de bacterias de la tripa. Las bacterias entonces fueron dadas a un grupo de los ratones “libres de gérmenes” que no tenían ningún microbio de la tripa sus los propio. A pesar de la consumo de cualquier fibra ellos mismos, este segundo grupo de ratones fue protegido contra la alergia, mostrando una reacción menos severa cuando estaba expuesto a los cacahuetes. En fin, su microbiota “fue restructurado” teniendo este trasplante, dice Mackay, agregando que estos ratones desarrollaron sin obstrucción los mecanismos para responder a la fibra y a sus subproductos. “Casi es un componente esencial de su salud alimenticia,” él dice.

“Mi teoría es que las bacterias beneficiosas que predominan bajo consumo de fibra asciende el revelado de las células de T reguladoras, que se asegura que las bacterias tengan un sano, sistema antiinflamatorio a prosperar hacia adentro,” dice Macia. “Es tan una provechosa para ambas partes para todos.”

Este efecto antiinflamatorio incluso fue considerado con una administración artificial de estos subproductos del ácido graso. Cuando los investigadores dieron a grupos de ratones alergia-inducidos un abastecimiento de agua que fue enriquecido con los ácidos grasos de cadena corta por tres semanas antes de la exposición a los cacahuetes, los ratones tenían una reacción alérgica reducida, incluso en ausencia de un microbiota “protegido”.

Ambos investigadores expresaron optimismo prudente que sus resultados pueden ser efectivos en seres humanos, y otras juicios preclínicas serían requeridas antes de estudiar el lazo de la fibra-alergia en gente. “Ahora, necesitamos determinar qué forma de la fibra a dar,” dice Macia. “Que es la limitación principal en esta etapa.”

“Es probable que comparado a nuestros antepasados, comamos cantidades increíbles de grasa y azúcar, y apenas no suficiente fibra” dice Mackay, “y estas conclusión pueden informar nos que necesitamos esa admisión de alto contenido de fibra, no apenas prevenir la alergia alimentaria, pero posiblemente a otras condiciones inflamatorias también.”

Source:

Cell Press