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Exposición prenatal a las substancias químicas organocloradas conectadas a las probabilidades crecientes del autismo en niños

Substancias químicas usadas en ciertos pesticidas y como el material que aísla prohibido en los años 70 puede todavía frecuentarnos, según la nueva investigación que sugiere eslabones entre niveles de exposición más altos durante embarazo y probabilidades importante crecientes del desorden del espectro del autismo en niños.

Según la investigación, los niños nacidos después de ser expuesto a los niveles más altos de ciertas composiciones de las substancias químicas, llamadas las substancias químicas organocloradas, durante el embarazo de su molde-madre eran el áspero 80 por ciento más probables ser diagnosticado con autismo cuando estaban comparados a los individuos con los niveles muy más bajos de estas substancias químicas. Eso también incluye a los que eran totalmente no expuestos.

Aunque la producción de substancias químicas organocloradas fuera prohibida en los Estados Unidos en 1977, estas composiciones pueden seguir en el ambiente y absorberse en la grasa de los animales que los seres humanos comen, llevando a la exposición.

Con esto en mente, Kristen Lyall, ScD, profesor adjunto en el instituto de A.J. Drexel Autism de la universidad de Drexel, y sus colaboradores, decididos para observar las substancias químicas organocloradas durante embarazo puesto que pueden cruzar a través de la placenta y afectar al neurodevelopment de los fetos.

“Hay una cantidad no despreciable de exposición de examen de la investigación a estas substancias químicas durante embarazo en asociación con otros resultados, como peso de nacimiento -- pero poca investigación sobre autismo, específicamente,” Lyall dijo. “Para examinar el papel de exposiciones ambientales en el riesgo de autismo, es importante que las muestras cerco durante marcos de tiempo con las pruebas de la susceptibilidad para el autismo -- “ventanas críticas llamadas” en el neurodevelopment. El revelado fetal es una de esas ventanas críticas.”

Su papel que describía este estudio fue titulado, las “substancias químicas y autismo organoclorados prenatales,” y publicado en perspectivas de las higienes ambientales. Ahora un investigador en el programa modificable de los factores del riesgo del instituto de A.J. Drexel Autism, Lyall estaba con el departamento de California de la salud pública cuando ella comenzó el trabajo. Ella combinó con los investigadores del departamento, incluyendo Gayle Windham, doctorado, y Martin Kharrazi, doctorado, piezas de la división de Kaiser Permanente de investigación (que incluye al investigador principal del estudio, Lisa Croen, doctorado), así como experto sobre la medición de las substancias químicas organocloradas, Andreas Sjodin, doctorado, de la división de ciencias del laboratorio del centro nacional para las higienes ambientales.

Las personas observaban una muestra de la población de 1.144 niños nacidos en California meridional entre 2000 y 2003. Los datos fueron acrecentados de los moldes-madre que habían alistado en el programa de cribado prenatal desplegado del Alphafetoprotein de California, que se dedica a descubrir defectos de nacimiento durante embarazo.

Separaron a los niños de los participantes en tres grupos: 545 quién fueron diagnosticados con desorden del espectro del autismo, 181 con incapacidades intelectuales pero ninguna diagnosis del autismo, y 418 con una diagnosis de ningunos.

Los análisis de sangre tomados del segundo trimestre de los moldes-madre de los niños fueron utilizados para determinar el nivel de exposición a dos diversas clases de substancias químicas organocloradas: Bifeniles Polychlorinated (PCBs, que fueron utilizados como lubricantes, los enfriadores y los aisladores en consumidor y los productos eléctricos) y pesticidas organoclorados (OCPs, que incluyen las substancias químicas como el DDT).

La “exposición a PCBs y a OCPs es ubicua,” Lyall dijo. “Trabaje de la salud nacional y la encuesta sobre el examen de la nutrición, que incluye a mujeres embarazadas, muestra que la gente en los E.E.U.U. generalmente todavía tiene niveles mensurables de estas substancias químicas en sus carrocerías.”

Sin embargo, Lyall acentuó que los niveles de exposición eran dominantes en la determinación de riesgo.

Los “efectos nocivos se relacionan con los niveles de exposición, no apenas presencia o ausencia de niveles perceptibles,” ella dijo. “En nuestra población del estudio de California meridional, encontramos las pruebas del riesgo modesto creciente para los individuos en el 25to porcentaje más alto de la exposición a algunas de estas substancias químicas.”

Fue determinado que dos composiciones particularmente -- PWB 138/158 y PWB 153 -- destacado como importante siendo conectado a riesgo del autismo. Los niños con el más alto in utero nivelan (exposición durante el embarazo de su molde-madre) de estas dos formas de PCBs estaban entre el 79 y 82 por ciento más probable para tener una diagnosis del autismo que ésos encontrados para ser expuesto a los niveles más bajos. Los niveles de dos otras composiciones, PWB 170 y PWB 180, también fueron asociados a los niños que eran el aproximadamente 50 por ciento más probables ser diagnosticado -- otra vez, éste es niños en relación con con la exposición prenatal más inferior a estos PCBs.

Ninguno del OCPs aparecía mostrar una asociación con un riesgo más alto de la diagnosis del autismo.

En niños con incapacidades intelectuales pero no autismo, la exposición más alta a PCBs aparecía duplicar el riesgo de una diagnosis cuando estaba comparada a ésos con la exposición más inferior. La exposición del alcance medio (bastante que alto) OCP también fue asociada a un nivel creciente de diagnosis intelectual de la incapacidad cuando estaba medida contra niños con los niveles de exposición más inferiores.

“Los resultados sugieren que la exposición prenatal a estas substancias químicas encima de cierto nivel pueda influenciar el neurodevelopment de maneras adversas,” a Lyall dijeron.

Estos resultados son un primer paso a sugerir que estas composiciones pueden aumentar el riesgo de revelado del autismo, y Lyall y sus colegas están observando encima de más trabajo en el campo.

“Estamos haciendo definitivamente más investigación para emplear esto -- incluyendo genética de examen del trabajo, así como mezclas de substancias químicas,” Lyall dijo. “Esta investigación extrae de un grupo de datos rico y necesitamos más estudios como esto en la investigación del autismo.”

Source:

Drexel University