Estudie los focos en la precipitación de condiciones económicas del suicidio en niños y adolescentes tempranos

Según los centros para el control y prevención de enfermedades (CDC), el suicidio era la 10ma causa de la muerte de cabeza para las edades 5 a 11 de los niños en 2014. Esto era la primera vez que el suicidio había aparecido en las causas de cabeza de la capota diez de la CDC de la muerte para los niños en esta categoría de edad.

Un estudio reciente de Arielle Sheftall, doctorado, profesor investigador postdoctoral en el centro para la prevención del suicidio e investigación en el hospital de niños a escala nacional demuestra que algunas características y condiciones económicas individuales de la precipitación pueden ser más prominentes en los niños que mueren por el suicidio comparado con los adolescentes tempranos que mueren por suicidio. Es el primer estudio a centrarse exclusivamente en la precipitación de las condiciones económicas del suicidio en niños y adolescentes tempranos, definidas como edades 5 a 14.

Los “niños que murieron por suicidio eran más probables tener problemas del lazo con los miembros de la familia o los amigos mientras que los adolescentes tempranos eran más probables tener problemas del lazo del novio o de la novia,” dijo al Dr. Sheftall, primer autor del estudio. “Estas diferencias tendieron a bajar a lo largo de las líneas de desarrollo dadas niños escuela-envejecidos elementales son más probables pasar tiempo con la familia y los amigos y menos probable empeñar a los lazos románticos, que llegan a ser mas comunes durante adolescencia.”

Un problema de salud mental actual estaba presente en el aproximadamente 33 por ciento de decedents en la muestra del estudio. Entre este grupo, una diagnosis ADD o ADHD era más común en los niños que murieron por el suicidio comparado a los decedents adolescentes tempranos, que eran más probables ser afectados por la depresión o el dysthymia.

El Dr. Sheftall y sus colegas utilizó el sistema de información nacional de la muerte violenta (NVDRS) y analizaba muertes del suicidio a partir de 2003 a 2012 en 17 diversos estados, segregándolos de la categoría de edad. La base de datos de NVDRS es única en su partícula extraña de la información de fuentes múltiples incluyendo partes de los examinadores médicos y de la observancia forzosa de ley. Esto permite que una información más profundizada sea recopilada referente a los factores personales, familiares, y sociales que rodean una muerte de niño.

“También encontramos que el 29 por ciento de niños y de adolescentes tempranos divulgó su intención para el suicidio alguien antes de su muerte,” decimos al Dr. Sheftall. “Nuestro estudio destaca la importancia de educar pediatras, proveedores de asistencia sanitaria primarios, personales de la escuela y a las familias en cómo reconocer las señales de peligro del suicidio y qué pasos a tomar cuando se divulga el intento suicida. Estas señales de peligro incluyen a un niño que hace declaraciones suicidas, siendo infeliz durante un largo período, replegándose de amigos o de actividades de escuela o estando cada vez más agresivo o irritable.”

La investigación indica que el uso del riesgo del suicidio que revisa las herramientas de los pediatras aumenta la detección del riesgo del suicidio en la juventud el 400 por ciento sin la sobrecarga de cuidado clínico. No sólo los pediatras potencialmente ven a niños en peligro sobre una base regular, la detección temprana no prohibe a proveedores de asistencia sanitaria una oportunidad de alertar a los padres de riesgos potenciales y aumenta la probabilidad de un niño que recibe servicios médicos mentales a su debido tiempo.

“Aunque el suicidio es extremadamente raro en niños escuela-envejecidos elementales, los padres deben ser conscientes que los niños pueden y piensan a veces en suicidio,” dicen el puente de Jeff, doctorado, director del centro para la prevención del suicidio e investigación en el hospital de niños a escala nacional y co-autor del estudio. “Es importante preguntar a niños directamente acerca de suicidio si hay una preocupación del seguro. La investigación ha refutado la noción que el preguntar niños directamente acerca de suicidio accionará el pensamiento o el comportamiento suicida. No daña para pedir. De hecho, el preguntar por suicidio lleva para esperar la juventud en peligro.”

El parte también observa un aumento reciente en regímenes del suicidio entre niños negros. El suicidio por el colgante, la estrangulación o la asfixia era más común entre decedents negros en ambos grupos de la misma edad. Más investigación es necesaria establecer si existen las configuraciones únicas del riesgo del suicidio, de modo que los esfuerzos de la prevención pudieran incorporar estrategias diversas según el nivel de desarrollo, la carrera o la pertenencia étnica de los niños. El equipo de investigación está investigando actualmente las mejores maneras de revisar a la gente joven para el riesgo del suicidio en fijaciones de la atención sanitaria y de hacer recomendaciones del tratamiento de guardar eso la juventud determinada como siendo a riesgo seguro.

Source:

Nationwide Children's Hospital