El reloj biológico del parásito podía ayudar a perfeccionar los tratamientos para la enfermedad durmiente mortal

El parásito que causa enfermedad muerto durmiente tiene su propio reloj biológico que haga más vulnerable a las medicaciones durante la tarde, según la investigación internacional que puede ayudar para perfeccionar los tratamientos para una de las enfermedades más mortíferas de África.

El encontrar del instituto del cerebro del Jr. de Peter O'Donnell podría ser especialmente beneficioso para los pacientes cuyas carrocerías no pueden manejar efectos secundarios de los tratamientos tóxicos usados para suprimir el parásito. Conociendo la época óptima de administrar estas medicaciones - que puedan ser fatales - los doctores esperan reducir la duración y la dosificación del tratamiento y salvar más vidas.

“Esta investigación ha abierto una puerta,” dijo al Dr. Filipa Rijo-Ferreira, primer autor del estudio del instituto del cerebro de O'Donnell en el centro médico al sudoeste de UT. “Si el mismo efecto terapéutico se puede obtener con una dosis más inferior, después puede ser posible reducir la mortalidad asociada al tratamiento.”

El establecimiento que los parásitos tienen su de propio reloj interno es un paso dominante en encontrar nuevas maneras de tratar una variedad de condiciones parásitas, de la enfermedad durmiente a la malaria. Mientras que muchas de estas enfermedades no son a menudo mortales, la enfermedad durmiente ha estado entre el más mortífero.

La condición - conocida formalmente como tripanosomiasis africana - se transmite a través de la mordedura del mosca tse-tsé y amenaza a decenas de millares de personas en países africanos subsaharianos. Después de incorporar la carrocería, el parásito causa los síntomas tales como ciclos, fiebre, la debilidad muscular, y picar invertidos el dormir. Invade el sistema nervioso central y, dependiendo de su tipo, puede eventual matar a su ordenador principal hacia adentro dondequiera a partir de algunos meses a varios años.

Los esfuerzos del mando han reducido importante el número de casos durante la última década. Sin embargo, un número de gente desconocido todavía muere anualmente de enfermedad durmiente a medida que los científicos continúan el buscar de tratamientos vaccíneos y alternativos a las medicaciones arsénico-basadas que son de vez en cuando fatales a los pacientes.

El Dr. José S. Takahashi, que supervisó el estudio colaborativo publicó en microbiología de la naturaleza con el Dr. Luisa Figueiredo en la universidad de Lisboa en Portugal, dijo que el encontrar se aplicará probablemente a todos los tipos de parásitos y quizás que llevará al tratamiento perfeccionado para sus condiciones asociadas.

“Ha habido muchas observaciones de la presencia de configuraciones diarias en parásitos, pero hasta ahora no sabíamos si éste era el resultado de un reloj molecular intrínseco. En el futuro, podemos considerar ritmos biológicos al definir terapias para tratar enfermedad durmiente y potencialmente otras infecciones,” dijo al Dr. Takahashi, presidente de la neurología en UT al sudoeste, casquillo de la silla de Loyd B. Sands Distinguished en neurología, e investigador con el Howard Hughes Medical Institute.

Los investigadores de UT al sudoeste y el instituto del remedio molecular en la universidad de Lisboa en Portugal hicieron su encontrar después de aislar el parásito - conocido como brucei de Trypanosoma - en el laboratorio y de obtener un tipo de huella dactilar genética para calibrar a su independiente diaria de los ciclos de un ordenador principal. Encontraron que el parásito tiene ciclos metabólicos diarios que hagan más vulnerable a los tratamientos por la tarde.

Los científicos ahora esperan aprender qué pueden apuntar genes específicos y romper las impulsiones el reloj interno así que ellas del parásito sus ritmos circadianos. Como seres humanos luchan para hacer frente cuando se interrumpe su ciclo del sueño, los científicos preveen que el parásito llegó a ser más débil si se perturba su ciclo. “Sabemos que en otros organismos si transformamos su reloj los adaptan menos al mundo,” dijimos al Dr. Rijo-Ferreira, socio de HHMI. “Estamos intentando al jetlag estos parásitos, intentando hacer que menos ajustan.”